viernes, diciembre 08, 2017

GUILLIER: "LOS EMPRESARIOS SON ANTIPATRIOTAS".



Hace un par de meses tuve una larga conversación con un importante empresario de nuestro país. En medio de ella llegamos al tema de la persistente caída que ha tenido la inversión en Chile en los últimos cuatro años y las razones que la explicarían. Yo comencé señalando que obviamente la reforma tributaria y los cambios en la legislación laboral habían influido negativamente en la rentabilidad de los proyectos y como consecuencia de ello habían deprimido la inversión. El empresario, al que de aquí en adelante llamaremos Mr. X, asintió con su cabeza como validando mis comentarios. Pero para mi sorpresa tomó la palabra y me dijo: “Es cierto que las reformas de este gobierno han influido negativamente en la inversión, pero en mi caso el discurso antiempresarial ha sido más relevante. Por casi 30 años en que me tocó crear empresas, expandirlas en Chile y en el extranjero y contribuir a general miles de puestos de trabajo, pensé que era parte de la solución de los problemas de nuestro país. Sin embargo, el discurso de este gobierno ha terminado por convencer a miles de chilenos que los empresarios como yo somos parte del problema de Chile y no parte de la solución.” Mr. X, continuó su relato contándome cómo el discurso antiempresarial de la Nueva Mayoría lo había afectado muy profundamente, hasta el punto de pensar seriamente en abandonar Chile. Cosa que finalmente no hizo.
Traigo a colación esta conversación con Mr. X , a raíz de la acusación que hizo hace algunos días el candidato Alejandro Guillier, en la cual acusó a los empresarios chilenos de antipatriotas y amenazó con meterles la mano al bolsillo si llegaba a ser Presidente de la República para que por fin contribuyeran en algo a nuestro país.
Desde la elección de primera vuelta, el candidato Guillier ha tomado como propias varias de las propuestas de Frente Amplio. Condonar el CAE y desintegrar el sistema tributario (alza de impuestos a las empresas), cobrar impuestos al patrimonio, dar más poder a los sindicatos y hacer una nueva Constitución. Es decir otra reforma tributaria, otra reforma laboral y una súper retroexcavadora que borre nuestro orden constitucional y lo reemplace por uno completamente nuevo. Todas estas propuestas son como un tren fantasma que a su paso por Chile va espantando a los profesionales talentosos, a los inversionistas y los emprendedores.
Sin embargo, recordando la conversación con Mr. X, probablemente ninguna de las amenazas vertidas hasta ahora por Guillier se compara en su efecto destructivo para el crecimiento y el progreso de nuestro país con haber acusado a los empresarios de antipatriotas a los que estaba permitido robarles. 
En un mundo donde el talento y el capital no tienen fronteras, las amenazas de Guillier podrían tener un efecto devastador en la confianza de consumidores y empresarios, y producir una fuga significativa de inversionistas y profesionales de alto nivel.
José Ramón Valente.

domingo, noviembre 26, 2017

PARTIDO DEMOCRACIA CRISTIANA EMPIEZA A APAGARSE INEXORABLEMENTE.


"Lo que hizo la disidencia, pidiendo la renuncia de Goic, llamando a votar por Guillier,  fue muy violento e innecesario. Y habla del clima interno del partido, que es tóxico" declaró la ex ministra Mariana Aylwin.

¿A dónde quedó la fraternidad demócrata cristiana? En el arroyo. Así lo cree otro personero DC, el ex embajador Demetrio Infante, quien advirtió "me produce un rechazo visceral la alternativa de apoyar a Guillier, pues ello significaría  abrir la puerta para una asociación política nefasta para el PDC (...) en segunda vuelta votaré por Piñera" anunció Infante quien fue pasado de inmediato al tribunal Supremo del partido por proclamar sus sentimientos y disposición.

Extrañamente, olvidan que la Democracia Cristiana cohabitó con el Partido Comunista -el socio indeseado-, durante los cuatro años de gobierno de la Nueva Mayoría. Y aunque varias reformas, como la de educación, la tributaria y particularmente la ley de aborto en tres causales, fueron reparadas parcialmente a través de la prensa, finalmente todas ellas fueron aprobadas con el voto de los parlamentarios DC. 

Es más, fue el propio Partido Demócrata Cristiano, quien abrió las puertas del sistema al Partido Comunista, con un pacto por omisión, que le permitió a éste elegir en 2009 a tres diputados (2,02%); elevarlos en 2013 seis con el 4,11% de los votos y a ocho en 2017 sin registrar un aumento significativo de los sufragios que obtuvo.

La DC cuyo presidente Ignacio Walker, reconoció no haber leído el Programa de Bachelet, sacrificó sus principios por una cuota de poder. Situación que Mariana Aylwin reprocha duramente. Por eso señala "hay harta gente que ya ha renunciado" Es lo que hizo el ex ministro de Hacienda, Eduardo Aninat.

En su carta, Aninat denuncia "torpezas y deslealtades. Hoy en día asistimos a un espectáculo negativo: proliferan y vocean los faccionalismos: cunden el disenso y el pesimismo. Algunos parlamentarios sacan cuentas interesadas y alegres. Otros corren hoy día a sumarse apresurados al candidato de la Nueva Mayoría"

"Con mucha tristeza y directa honestidad personal, debo afirmar que todo ello es el comienzo del fin".

"Empieza a apagarse lenta, accidentada e inexorablemente, la llama de la opción humanista de centro (...) es una hora triste y muy compleja ..."

¿Qué pasará con la DC o cuál rumbo tomarán aquellos socialcristianos, que como Aninat, Mariana Aylwin o Demetrio Infante asisten a esta catástrofe de su antigua colectividad?  

Algo insinúa, Silvia Soublette en otra carta al director de El Mercurio:

"Carolina Goic no desmembró el partido, como dice la senadora Provoste. Ella junto a los que la acompañaron tomaron conciencia de que la DC iba insensiblemente mimetizándose con la izquierda, hasta terminar siendo un apéndice de ella: lo que al parecer seguirá siendo. Desgraciadamente, los partidos similares han ido desapareciendo en el mundo después de su período de gloria, como lo ha sido en Francia, Italia y ahora (esperando que no suceda) en Alemania. Este hecho ocurre junto con la decadencia de la cultura cristiana. Que tristemente se está convirtiendo en un fenómeno mundial. 

En nuestro país habría que luchar por salvar el centro político, tal vez buscando coincidencias entre las fuerzas políticas existentes e independientes, hasta lograr formar un gran movimiento catalizador entre los extremos. Lo que traería confianza y paz a los chilenos".

Esa coincidencia, podría interpretar tanto a los DC desencantados como a los militantes de Ciudadanos -el partido de Andrés Velasco que desaparece- o sectores de Amplitud, el que queda en la misma situación. Pueden fusionarse. La Ley de Partidos así lo permite, para eludir el laborioso trámite de la reinscripción y formar un nuevo centro, algo más cercano a los que es la CDU alemana.

Una organización de ese estilo, sin duda, contribuiría a la buena política, en el entendido que podría tomar esa opción que el PDC eludió siempre con sus ambigüedades, sus indefiniciones y por el abandono de sus principios, de sus convicciones y de su objetivo de constituirse en una alternativa al totalitarismo comunista.

Por el contrario, la DC firmó un Estattuto de Garantías con la UP para franquear el paso de Allende a la Presidencia de la Repúiblica, con todas las consecuencias que ello significó para nuestra Nación. Los partidos marxistas secuestraron el Estado en procura de materializar su proyecto de conquista total del poder.

Hoy cuando vemos, que el Estado ha sido capturado por las mismas organizaciones que antes protagonizaron esa aventura revolucionaria, las voces de Aninat, Mariana Aylwin y otros personeros sensatos y moderados en su expresión política,dan cuenta de un nuevo ciclo político, que tal vez, a la larga, asegure, desde esas posiciones, las libertades, la justicia y el desarrollo que el país aprecia como valores intransables.


DespiertaChile.

martes, noviembre 14, 2017

#KAST: LA IMPORTANCIA DE SER HONESTO.


¡No hay plazo que no se cumpla…! Estamos a días de que las dudas políticas, que han dominado toda conversación en el último tiempo, encuentren respuesta… A muy poco andar, se habrán “desnudado “las especulaciones, las encuestas, las conjeturas electorales. Con los resultados a la vista, todo será palmario… y aparecerán, como siempre, los que nunca pierden… “era obvio, estaba claro, lo veía venir”. Así es la política y así son los tiempos pre-electorales…donde “pastan a todo campo”, pronósticos, aprensiones, victorias y derrotas.
En una semana tendremos un escenario político distinto al que hoy vivimos…Escucharemos “la voz del pueblo” y surgirán nuevas autoridades, nuevo parlamento y nuevas mayorías.
Próximos a terminar con la incertidumbre, y después de registrar sus pronósticos en una “polla”, mis contertulios me conminaron a que entregara mis predicciones… Sin diplomacia -ni piedad- con este habitualmente equivocado augur, exigieron…. “profe, muestre sus cartas”.
Sin dudar manifesté que, según las encuestas, el número de personas que votan, la experiencia electoral de último tiempo y los candidatos, la presidencia no se resolvería en primera vuelta… “habrá segunda vuelta de todas manera”.
“Tirada la primera carta” ya había caras de sorpresa… las que aumentaron cuando sostuve que en la izquierda, (entiéndase Nueva Mayoría, Democracia Cristiana, Frente Amplio, y los “colgajos”), se impondría con facilidad Guillier, y que la sorpresa sería Carolina Goic quien captaría más votos que todos los pronósticos… “habrá muchos falangistas históricos y democratacristianos de corazón que no votarán, ni en primera ni en segunda vuelta, por el candidato de la Nueva Mayoría”.
Advertí que en la oposición también habría sorpresas…“Kast aumentará notoriamente su votación, con lo cual -si no pasa a segunda vuelta- sus votos en el balotaje serán claves”.
Quienes creían que se podía ganar en primera vuelta “saltaron” sin hacerse esperar… Más que por convicción, su nerviosismo estaba avivado por el temor: “el país no soporta otro gobierno de la izquierda, hay que ser pragmáticos… necesitamos un voto útil, no están las cosas para correr riesgos ni mucho menos para darse gustitos personales”.
Cuando mis “utilitaristas y pragmáticos” interlocutores terminaron sus advertencias, les recordé con algo de humor, a Oscar Wilde y su comedia TheImportance of BeingEarnest, título erróneamente traducido como “La importancia de llamarse Ernesto”,ya que en ingles este nombre propio tiene un doble sentido, porque si bien “Ernest” y “earnest” son homófonos (es decir suenan igual) representan dos cosas muy distintas, uno “Ernesto”, el otro “serio y honesto”. Apoyándome en este ejemplo agregue: “Lo mismo debemos pensar en esta oportunidad…debemos asumir sin vacilaciones ´La importancia de ser honesto’, conforme a una más precisa traducción del título de la obra de Wilde”.
Finalmente, ante una audiencia pensativa, aclaré que no todas las incertidumbres eran eternas, que la nuestra “tenía plazo fijo”, y que quedaba muy poco tiempo para “convencerse y convencer” de que había que votar por quien hablaba con la verdad -sin ambigüedades, ni cálculos políticos-Concluí diciendo… “hace mucho tiempo que nuestras ideas no tenían un candidato como KAST que representara tan honestamente los valores y los principios de quienes creemos en una sociedad libre”.
Christián Labbé Galilea.

viernes, noviembre 10, 2017

EL PS EN CHILLÁN 1967… LA “NUEVA” IZQUIERDA DEL 2017.



En pocos días más se conmemoran 50 años de la famosa declaración del Partido Socialista en la ciudad de Chillán.
El evento tuvo lugar los días 24,25 y 26 de noviembre de 1967. Como no podía dejar de ser, participaron, además de los militantes nacionales, “un número similar de delegados fraternales con derecho a voz. Se hicieron representar con dos delegados los gobiernos comunistas de la URSS, Alemania Oriental, Rumania y Yugoslavia (…).”
En el texto final de dicho Congreso, se aprobó por la unanimidad de sus integrantes, el siguiente acuerdo:
“’1.El PS, como organización marxista-leninista, plantea la toma del poder como objetivo estratégico a cumplir por esta generación, para instaurar un Estado Revolucionario que libere a Chile de la dependencia y del retraso económico y cultural e inicie la construcción del Socialismo.
“2. La violencia revolucionaria es inevitable y legítima. Resulta necesariamente del carácter represivo y armado del estado de clase. Constituye la única vía que conduce a la toma del poder político y económico y, a su ulterior defensa y fortalecimiento. Sólo destruyendo el aparato burocrático y militar del estado burgués, puede consolidarse la revolución socialista”.
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Muchos pensaban que este lenguaje, característico del expansionismo soviético, había quedado en la historia, y que nunca más Chile se encaminaría por esa senda de violencia y marxismo.
Sin embargo, las declaraciones de los tres candidatos presidenciales de la “nueva” izquierda de esta semana pasada, muestran que están lejos de haber aprendido la lección. Al contrario, se están repitiendo.
Pasemos a las declaraciones.
El Frente Amplio dio a conocer una declaración titulada “La recta final. Consideraciones y lineamientos para la fase final de la campaña de Beatriz Sánchez”. En él, se establece que: “nuestro verdadero adversario (…) no son los hipotéticos cuatro años de gobierno de Piñera, sino que los últimos 30 años de un modelo político, económico y social que beneficia a unos pocos (…) necesitamos dejar en claro que nuestro proyecto político aspira a constituirse como una alternativa de cambio frente a la connivencia político-empresarial”.
Ahora, como lo que ha caracterizado estos “30 años de modelo político” ha sido -grosso modo- el respeto de las reformas económicas de privatización, se debe concluir que, al hablar de los “30 años”, en realidad lo que se pretende es revivir el período de los años 67-73.
O sea, a la misma época en que se desarrollaba la lucha de clases más radical y del cual el acuerdo del Partido Socialista en el congreso de Chillán de 1967, no fue sino su expresión más aguda.
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Haciendo par a las declaraciones del Frente Amplio, en esta misma semana el candidato Eduardo Artés, comunista militante de larga data, y hoy creador de un referente, también extrema izquierda, denominado Unión Patriótica (UPA), pretendió rivalizar en radicalidad con la candidata del FA.
Así, este candidato no tuvo ningún reparo en afirmar que: “El paso de una sociedad a otra no es algo que sea en forma pacífica (…) Va a depender de cómo sea la reacción de los sectores dominantes”.
Quizá para indicar hacia dónde nos conducirá su anunciada violencia, Arlés no esconde sus simpatías por Corea del Norte, como ejemplo de sociedad digna y democrática.
De Guillier no hablamos, pues su candidatura es una pantalla de algo que nadie sabe a ciencia cierta qué significa, pero de la cual se puede esperar todo. Sí, todo. Menos que será él quien conducirá las riendas del poder, caso lo asuma. Las riendas ya están, desde ahora, en manos de su equipo dirigido por el dirigente comunista Juan Andrés Lagos…
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¿Ud. ve, estimado lector, alguna diferencia entre estas tres formas de la izquierda 2017, (Guillier, Baeza y Arlés), con la del PS en el Congreso de Chillán de 1967?
Quizá la única diferencia esté en que en 1967 la izquierda aún no contaba con el apoyo del “nuevo proletariado”, o sea el formado por todos aquellos que a algún título se sienten “discriminados por la sociedad burguesa”: los llamados pueblos originarios, homosexuales, trans, feministas y ecologistas radicales de toda laya y especie.
El cuadro, por lo tanto, no es para nada tranquilizante.

©Credo, pasado, presente y futuro de Chile
CredoChile.cl

miércoles, noviembre 01, 2017

LUCHSINGER: PRUEBA EN LA OSCURIDAD (VIDEO).



Resaltaremos tres verdades respecto a este caso. La primera verdad es que en enero del año 2013 un grupo de individuos ingresó furtivamente al campo del matrimonio Luchsinger- MacKay portando armas de fuego, elementos combustibles y acelerantes y que, sabiendo que sus ocupantes se encontraban en el interior de la casa, entraron, dispararon, e incendiaron la vivienda sin permitir huir a sus ocupantes, quienes fallecieron en ese atroz acto de barbarie. La segunda verdad es que en el curso de la investigación prestó declaración un testigo que proporcionó antecedentes esenciales para identificar a los presuntos autores y las circunstancias detalladas en que se había planeado el delito, lo que permitió la captura de los imputados.
La tercera verdad es que el caso generó -y sigue provocando- conmoción pública y especial temor en la Araucanía, zona de frecuentes atentados incendiarios, tomas de predios y llamados a reivindicaciones por medios violentos.
Estos tres hechos fueron considerados en el veredicto para concluir lo siguiente: primero, que los individuos que ingresaron en el predio y cometieron el incendio y asesinato no son los imputados, a quienes absolvió por insuficiencia de las pruebas aportadas; segundo, que la declaración del testigo -única en la cual se basaría la restante prueba de la Fiscalía- no es confiable, presenta vacíos y contradicciones, ni tampoco fue corroborada con otras pruebas autónomas; y, tercero, que no se pudo demostrar el carácter terrorista del delito, en el sentido que el incendio y asesinato estuviera destinado a transmitir un mensaje a los agricultores de la región para que abandonaran sus predios bajo amenaza de que podrían ser víctimas de hechos de similar naturaleza.
Bajo estas circunstancias, la verdad más importante y acreditada en el proceso, como es el brutal asesinato del matrimonio Luchsinger- MacKay, quedó sin autores y sin motivo o causa que la explicara. Un incendio con resultado de muerte sin un móvil.
Conocido el veredicto, se ha hablado de falencias en el sistema procesal penal, del fracaso del Estado en esta causa y de errores de la Fiscalía. Tales excusas no aliviarán a las víctimas y debilitan el enorme trabajo de la Fiscalía. La prueba del asesinato, sin embargo, debe tener una proporción con sus circunstancias, pues de otro modo es imposible acreditarlo, una ordalía: se trata de un crimen cometido en la oscuridad de un campo, sin testigos (pues murieron), planeado para que no quedaran rastros por asesinos de gran ferocidad. El testigo clave pudo desdecirse por temor a represalias. Su declaración debería estudiarse en función del delito y de la verosimilitud de los antecedentes que entregó. Las pruebas autónomas, conforme a las circunstancias, pueden no ser posibles ni exigibles como razonables para formarse convicción.
El veredicto es débil al analizar los efectos de las declaraciones del testigo clave, y sencillamente inverosímil al estimar que este crimen no fue un acto terrorista. Solo un juez vestido de rojo no lo vería así.
Alvaro Ortúzar. Abogado.

viernes, octubre 27, 2017

ZEID RA’AD AL HUSSEIN, BENITO TRANGOL Y LA ARAUCANÍA.



Difícilmente se podría establecer una relación entre dos nombres tan diferentes: Zeid Ra’ad Al Hussein y Benito Trangol. Sin embargo,  ellos son más cercanos de lo que parece a primera vista.
Como se recordará, en nuestro último comentario respecto del conflicto mapuche de la Araucanía, criticamos la actitud del Gobierno chileno de retirar la demanda de delitos terroristas a los detenidos por incendio de un templo religioso, entre los cuales se encontraba Benito Trangol.
Lo que no sabíamos entonces, era de dónde provenía la orden de retirar esa demanda. Nos parecía, al igual que a la gran mayoría de los chilenos, que ella vendría de la presidente Bachelet.
Sin embargo, noticias publicadas la semana pasada nos informan que no era así. Ella era emanada de un Sr. Zeid Ra’ad Al Hussein.
Ud. me preguntará quién ese ese Sr., qué relación puede tener con la Araucanía y cuál es su autoridad para decidir sobre asuntos que incumben exclusivamente a nuestra soberanía nacional.
Le paso a responder, pues nosotros nos formulamos las mismas preguntas que Ud. y buscamos los antecedentes.
El Sr. Zeid Ra’ad Al Hussein es un príncipe de origen Jordano que ocupa el cargo de director del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH), y que, en su calidad de tal, emitió el siguiente decreto: “Los cargos en contra de estos individuos (mapuches acusados de delito de quema de templo religioso)  deben ser revisados con urgencia y se les deben brindar las garantías de un juicio justo, propias del sistema de justicia ordinaria”.
Es decir, quien decidió la medida del Gobierno de la Nueva Mayoría fue un príncipe Jordano,  que sobre la violencia mapuche debe saber menos de que el defenestrado rey de la Araucanía, Orlien Antoine I.
Lo que podría parecer un hecho anecdótico y casi pintoresco, esconde una verdadera tragedia. Hoy la soberanía nacional cada vez importa menos en las decisiones  nacionales. Las  autoridades chilenas –queriendo o no- se doblegan a los dictados de la ONU.
Pero, para controlar el mundo, las Naciones Unidas deben tener a entidades de su “confianza” que les advierta sobre las decisiones y decretos que deben emitir.
Es decir,  alguien o algunos informaron a este príncipe Jordano de lo que ocurría en Chile con los araucanos. Y ese alguien o esos algunos informantes, obviamente que tenían influencia en ese organismo como para ser oídos y atendidos de inmediato.
Entonces resulta necesario saber quiénes son y qué piensan esos informantes.
De acuerdo con la noticia publicada en la prensa nacional, una de las redactoras del mencionado decreto del Alto Comisionado de los DDHH de la ONU se llama, Tauli-Corpuz y es la Relatora sobre temas indígenas de este organismo.
Esta Sra. hace exactamente hace un año, publicó un Informe de la sobre los derechos de los pueblos indígenas, donde afirma: “Desde el punto de vista de la conservación, cuando los pueblos indígenas pierden la tutela sobre sus tierras y estas quedan bajo el control gubernamental, esas áreas se ven expuestas a la colonización destructiva, las industrias extractivas, la tala ilegal, la expansión de las agroempresas”.
Es decir, este decreto de la ONU, tan rápidamente atendido por el Gobierno Bachelet, lo que buscaba era  dar completa soberanía sobre “sus tierras ancestrales” a los mapuches, y así, acabar con todos los emprendimientos de aprovechamiento para el bien del conjunto de la nación. O sea, una mezcla de ecología profunda con miserabilismo económico.
¿Sabrán de esto quienes reclaman un reconocimiento constitucional inmediato de “los pueblos originarios”?
Si no lo saben, es el caso de decir que actúan con poca prudencia, pues basta entrar en internet para certificar los hechos aquí comentados.
Pero, si lo saben, ¿cómo entender entonces una exigencia que pondrá en tela de juicio la propia unidad nacional?
Son las interrogantes que nos dejan las noticias publicadas esta semana.

CredoChile.cl

miércoles, octubre 25, 2017

LA VENEZUELA MARXISTA Y LA UNIDAD POPULAR.



¿Qué tiene ver que Pinochet con Venezuela? 
  Ya me están aburriendo las comparaciones infantiles y otros casos de ignorancia al comparar la Venezuela marxista que creó el ex militar golpista, Hugo Chávez y que regenta Nicolás Maduro con el Gobierno cívico militar chileno que gobernó entre septiembre de 1973 y marzo de 1990. Otra comparación totalmente injusta e infantil es comparar el gobierno de las Fuerzas Armadas y de Orden con la dictadura comunista cubana. Esta última comparación es del escritor chileno y ex comunista, Roberto Ampuero. 
   Cuando termino el gobierno de Sebastián Piñera, el novelista Roberto Ampuero escribió la novela Detrás del Muro. En esa oportunidad, hizo la siguiente declaración: “Para Chile no quería ni la dictadura de Pinochet ni la de estilo Fidel Castro”. Para Chile él quería una dictadura comunista. Por eso, él formo parte de la Unidad Popular. El Gobierno de las Fuerzas Armadas fue una consecuencia del intento totalitario de Allende tal como lo expresa el Acuerdo de la Cámara de Diputados. Ya se olvidó que nos querían llevar también hacia guerra civil. La comparación es injusta. El gobierno de los militares se fijaron un itinerario y lo cumplieron. No pensaban perpetuarse como régimen comunista. Además, en primer lugar, para la Izquierda de hace de más de cuarenta años era lo más normal que en un sistema comunista no hubiese pluripartidismo y ni otros medios de prensa, salvo el medio oficial del Partido Comunista. En segundo lugar, cuando gobernando los militares, la oposición tenía radios, revistas y diarios. En tercer lugar, los partidos políticos estaban en receso, porque fueron ellos los que nos llevaron al debacle. En cuarto lugar, la mayoría de la población pidió la intervención, mientras Ampuero y los termocéfalos de la UP estaban en minoría. Quinto lugar, se olvida de las diez toneladas de armas que interno Allende apoyado por Cuba. Aquí estuvo el cubano Patricio de la Guardia Font encargado de la guerrilla.Un mentiroso siempre es un mentiroso, aunque sea un convertido. Trabaja para el enemigo al falsear la historia. El ex comunista trivializó el hecho de que Allende fuese un agente pagado por la KGB con el apodo ‘LIDER’, cuando escribió una novela sobre él retratándolo como liberal, como si no hubiere que creerle a la DINA, más sí a las supuestas torturas que recibió Michelle Bachelet cuando estuvo presa. Más sí al Informe Rettig, donde se dio por detenido desaparecido un mirista que apareció viendo en Nueva York y que lo premió el ex alcalde Rudolph Giuliani, por sus servicios a la comunidad 
  ¿Qué tiene que ver el régimen marxista de Venezuela con el Gobierno cívico militar chileno? En la última columna del director de la Fundación para el Progreso (FPP), Axel Kaiser compara el rechazo internacional que tiene el gobierno de Nicolás Maduro con el gobierno de Pinochet. La dictadura cubana de Fidel Castro llevaba más de 10 años y, sin embargo, la llamada ‘comunidad internacional’ no la condenada. Y qué decir de los países detrás de la Cortina de Hierro. Se olvida Kaiser que la campaña orquestada por la ex Unión Soviética a través de los medios infiltrados contra el gobierno militar empezó el mismo 11 de septiembre como lo hace ver la periodista chilena Nena Ossa. Luego cita las palabras del ex Primer Ministro español, el socialista Felipe González, quien afirma: "el Chile de Pinochet respetaba más los derechos humanos que el paraíso de paz y prosperidad de Maduro". No sé qué visión habrá tenido el ex primer ministro español de la Unidad Popular y de Allende, cuando lo que hay en Venezuela es copia feliz del gobierno marxista chileno. No hay que olvidar, cuando cayó el agente de la K.G.B., conocido por su apodo ‘Líder’, los embajadores de ese gobierno en la Europa Occidental fueron a pedir asilo al gobierno de Francisco Franco. El relato de la Izquierda es que todo lo malo comenzó con el Gobierno Militar. Felipe González todavía no ha leído el Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973, en que acusa al gobierno de Allende de violar la mayoría de los derechos humanos y cometer flagelación y tortura contra los opositores. Las palabras de González nos pueden servir de contrapunto al ponerlas frente a las palabras que dijo hace poco el sacerdote Percival Cowley de la Congregación de los Sagrados Corazones, quien se emplazó al cardenal Jorge Medina. Una de las preguntas que formulo fue: “¿Qué hizo y qué dijo el señor cardenal en Chile cuando se violaban sistemáticamente los DD.HH.?”. ¿Quién está diciendo la verdad sobre los derechos humanos bajo el Gobierno cívico militar: Felipe González o Percival Cowley?
   Mientras políticos como el socialistas Ricardo Lagos, el ex ministro del primer gobierno de Bachelet, Andrés Velasco en su oportunidad compararon el gobierno marxista de Venezuela con el Gobierno de las Fuerzas Armadas y Orden, la Radio Chile que es de muy izquierda los refuta en el 2015: “Hugo Chávez nos trajo a Salvador Allende al presente. Retomó en su tierra las banderas del Presidente Allende de la Unidad Popular y el pueblo chileno construyendo una nueva vía al socialismo del siglo XXI en la República Bolivariana de Venezuela”. 
      El golpista Hugo Chavéz dijo en el 2003: "lo que le hicieron a (Salvador) Allende están tratando de hacernos a nosotros". 
   Cuando murió Hugo Chávez en el 2014, la Fundación Allende el siguiente comunicado: “La Fundación Salvador Allende, Seccional Guayana, Estado Bolívar, hace llegar sus más sentidas condolencias a los padres, hermanos, hijos, nietos y demás familiares, por la pérdida irreparable de nuestro querido y apreciado presidente Hugo Chávez Frías, como también al pueblo revolucionario que sufre la terrible perdida, de quien aportó todo su esfuerzo físico y mental para transformar a Venezuela en un país de justicia, que pudiera llevar a su pueblo a la "máxima suma de felicidad" como dijera nuestro padre Libertador Simón Bolívar”. 
   Estaba pensando que los chilenos que se exiliaron en Venezuela son parte responsables de la situación que viven los venezolanos, pues le habrán contado puras mentiras sobre el gobierno marxista leninista de Salvador Allende. Eso explicaría la ignorancia de las esposas de los venezolanos presos que vinieron a Chile, y que fueron recibidas por los partidarios de la ex UP y la DC opositora.    En efecto, la Izquierda chilena aprendió de la experiencia de la Unidad Popular e igualmente la Izquierda Internacional. Las instituciones se opusieron a Allende. Por eso, la Izquierda desde 1990 se ha dedicado tomárselas, de modo tal que no prime la ley, y con Bachelet se han quitado el pudor. Eso lo vemos en la Justicia, la Contraloría, Servicio Impuestos, Servel y la Fiscalía. El marxismo internacional también aprendió la lección. Eso lo ilustra el ex dirigente y representante de todos los gremios se opusieron a Salvador Allende agrupados en la Confederación Única de Profesionales de Chile (CUPROCH) , Julio Bazán Álvarez en su libro Lo derrocó el pueblo:
  ““Huelga General de Mujeres” es una organización creada por el PC francés y que tiene ramificaciones mundiales. Esta organización, en abril de 2003, alertó a John Sweeney, presidente de los sindicatos de los EE.UU., sobre el peligro, para el gobierno de Chávez de la creación de una CUPROCH en Venezuela”.   
   Después Bazán afirma que la organización que él dirigió contra la Unidad Popular fue tomada en cuenta por la Izquierda, luego de la caída de Allende. Culpan a Nixon y a Kissingir, pues, según ellos: “Hizo uso de contratos y dineros gubernamentales para organizar y sostener a CUPROCH, una confederación de “Trabajadores Profesionales” liderada por Julio Bazán, un ejemplo típico de un aristócrata fascista, que llamó a formar un “gobierno autoritario” de las Fuerzas Armadas y de las elites educadas, con la “masacre masiva de comunistas y de otras fuerzas de Izquierda””. 
   Si uno lee cualquier artículo del Instituto Cato referido a Venezuela, no encontrará ninguna referencia a los mil días de la Unidad Popular. Lo peor es que no mencionan el derecho a la rebelión. Desde que el régimen chavista comenzó a inculcar las libertadas, la mayoría de los articulistas o blogueros eran partidarios de la vía institucional para sacar a los marxistas. Cuando el diálogo se acaba, viene la fuerza. Así ha sido siempre desde los albores de la humanidad, ya sea entre países, ya sea dentro de un mismo territorio. Ni menos se les ocurre un programa económico como “El Ladrillo”, pues es el único camino.
   En julio de 1973, al ex presidente de la República y presidente del senado, el demócrata cristiano, Eduardo Frei Montalva en una reunión con los dirigentes de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) dijo las siguientes palabras por la grave situación que vivía el país: “Este problema sólo se arregla con fusiles”. Estas palabras quedaron en constancia en el Acta de Rivera. 
   La Izquierda del Foro de Sau Paulo apoya el gobierno o la dictadura de Nicolás Maduro. Ellos insisten en el diálogo, cuando ya nada más que hablar. En la reciente visita del vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence quedo manifiesto el apoyo de Bachelet a Maduro con las palabras: “no apoyará golpes de estado ni intervenciones militares en Venezuela”. Antes de la visita del político norteamericano, Bachelet había condenado el gobierno de Maduro. Pues, como dijeron en otro, esas lágrimas de cocodrilo de la mandataria no son auténticas. Se olvida Bachelet de la intromisión militar de Cuba en el país de Simón Bolívar. Lo único que está permitido en este rincón del mundo, es el socialismo del siglo XXI vía la democracia liberal, para luego destruirla por dentro como ocurrió en Chile en la UP. Y ahora en Venezuela y nuestro país con la retroexcavadora de la Nueva Mayoría en curso. 
   Mientras escribía este post, me acorde de unas palabras que dijo el general Augusto Pinochet sobre la democracia en el libro Ergo Sum Pinochet de las periodista progresistas Raquel Correa y Elizabeth Subercaseux y que vi en unos libros que comenzaron a publicarse por la Editorial Maye. Según la Izquierda latinoamericana lo que hay en Venezuela es democracia. Por eso, apelan al diálogo y no la fuerza, aun cuando han muerto cientos de personas por la acción del gobierno. 
    Una periodista le pregunta: “-Mientras se incendiaba este Palacio, ¿pensó en algún momento que se estaba rompiendo dramáticamente una tradición democrática de larga data como la chilena?” Respuesta: “¡Que democracia se estaba rompiendo! Ése es un cuento que me traen aquí, al “apriete”. ¡Miren la tradición democrática que había! -dice con sorna-. El señor Allende hacía lo que quería: el Senado no era respetado. La Cámara de Diputados, tampoco. La Contraloría rechazaba los decretos y le mandaban decretos con insistencia. La Justicia…¡Los trataba de viejos tales por cuales! ¿A eso lo llama democracia? ¿Ésa es la democracia que les gusta? ¡A mi esa forma de democracia no me gusta! Palabra de Honor”. Esa es la democracia que le gusta a Bachelet y Cía, no la democracia liberal. 
   Dicho sea de paso, al hojear rápidamente el libro Ergo Sum Pinochet, se nota que ambas periodistas se hacen las lesas sobre el intento totalitario de la UP, no saber distinguir entre un gobierno totalitario y uno autoritario y, por último, dan crédito sin pruebas a los rumores que inventó a la Izquierda: caso Letelier y torturas, entre otras cosas. 
 ¿No se parece Nicolás Maduro a Allende? 
  Si hubiese a lo menos un venezolano inteligente opositor a Maduro, no serían socialdemócratas o socialistas moderados. 
 Volviendo a la pregunta con que se inicia este post. Respuesta: en nada

Javier Bazán Aguirre,