viernes, noviembre 16, 2018

LA REBELIÓN PEÑI ES SIN LLORAR... PARECE QUE NO SE LOS DIJERON.



El pasado miércoles 14 de noviembre ocurre la lamentable muerte del joven Camilo Catrillanca, miembro de la comunidad Temucuicui de Ercilla. Los hechos ocurren durante un operativo policial luego que 3 integrantes de dicha comunidad robaran 3 vehículos particulares pertenecientes a profesoras de una escuela rural del sector, encañonándolas con armas de fuego y luego huyendo al interior de la comunidad mapuche en cuestión. Cuando los delincuentes son alcanzados por Carabineros, comienza una balacera que es respondida por la policía, alcanzando una bala lamentablemente al joven Catrillanca.


En la Temucuicui durante estos años se han encontrado armas; animales robados; madera robada; vehículos, camiones y maquinaria por encargo de robo; plantaciones de marihuana, se ha quemado más de una vez la escuela del sector y la sede social; no permitieron que entraran los censistas el año 2017; tampoco ingresan las instituciones públicas fiscalizadoras como el SAG, CONAF o SII. No hay empresas constructoras ni trabajadores de vialidad que se atrevan a ir a hacer los mejoramientos de caminos en ese sector por miedo a que nuevamente les quemen sus maquinarias o los amenacen y agredan físicamente. Los autodenominados líderes y voceros de la comunidad ya han sido procesados por los algunos de los delitos anunciados, incluso algunos procesos aún están vigentes.  Acaso por ser mapuche pueden hacer lo que quieran?  

Quienes eligen la lucha armada para defender sus ideales o una causa, y que además bajo esa misma causa camuflan una delincuencia común que avergüenza y no tiene límites, debieran saber que el final no es feliz. Decidiste estar al margen del Estado de Derecho; decidiste ser terrorista o ser delincuente. Incluso a veces no decidiste, tus padres, tus tíos, tus vecinos decidieron por ti o creciste en la Temucuicui viendo toda tú infancia a los mayores portar armas, traficar drogar o robar animales y madera que no tuviste elección. Todas son situaciones posibles. Sepan también que hay muchas Temucuicui´s en La Araucanía y en la Provincia de Arauco que no tienen la misma prensa, pero que ocurren cosas igual de atroces.  

Por la reacción de muchos dirigentes mapuches y algunas personas de la clase política, luego de esta lamentable muerte, sacan a relucir sus mejores frases para tener el típico aprovechamiento político que nos tienen acostumbrado la bajeza de la política regional. Ojalá dijeran lo mismo cuando resultan los carabineros heridos.

Es momento que estos dirigentes, ideólogos de la causa mapuche, dejen de lloriquear y asuman las consecuencias y sus responsabilidades. Si se roba, se trafica, se le dispara a carabineros, eso es delito indistintamente quien lo cometa, terminen el doble estándar. Dejen de mentirle a la gente. Ustedes sentados en sus escritorios o en el parlamento, o viajando por Ginebra o Washington sólo le explicaron la parte romántica de la lucha armada a quienes llaman sus weichafes y a sus familias, pero no les contaron el final, que muchas veces no es feliz. No contaron que la consecuencia de la lucha armada muchas veces puede ser la muerte. Por eso la rebelión peñi, es sin llorar, si siembras violencia, cosechas violencia.

JUAN CARLOS GONZÁLEZ T.
Opinión vertida en Radio Lago Villarrica.

miércoles, noviembre 14, 2018

APABLAZA, VERHOEVEN Y PALMA SALAMANCA.

Incluso hay quienes manifiestan orgullo y hacen ostentación del crimen perpetrado. Esta evidente asimetría produce devastadores efectos comunicacionales en las nuevas generaciones.


Uno tras otro, los personajes del título han logrado librarse -por ahora- de los debidos procesamientos o del cumplimiento de condenas. Apablaza por decisión argentina, y los otros dos, mediante intervenciones francesas, alemanas e indias.

Emmanuelle Verhoeven.

Pero, ¿son esas resoluciones foráneas la causa última de tan grosera impunidad?
No, de ninguna manera.
Hay un conjunto de asimetrías en el modo en que la UDI y los comunistas han enfrentado en estos 27 años el asesinato de Jaime Guzmán. Y esas diferencias tan notables tienen a los comunistas, quién puede negarlo, ganando esta disputa por paliza.
La UDI ha mirado desde hace ya años este tema como una cuestión del pasado. Objetivamente lo es cada día más, pero justamente por eso, parte importante de los objetivos del partido derechista debieron haber consistido en mantenerlo como un tema del presente -y siempre actual-, tarea nada lograda. Los comunistas, por su parte, cada vez que surge alguna cuestión procesal en torno a los criminales que ese partido protege, actúan con mentalidad de futuro: saben exhibirlos sutilmente a las nuevas generaciones como modelos a seguir para luchar contra los fascismos, supuestamente siempre amenazantes. Porque para activar el pasado, ya cuentan con los procesos a los militares.
Además, la mirada sincera con que la UDI enfoca el problema está centrada en la verdad y en la justicia, en declaraciones bien pensadas y en gestiones judiciales bien hechas. Pero ¿alguien duda de que esas dos dimensiones simplemente no existen en el planteamiento comunista y que para el partido de Teillier el caso de los tres criminales no es más que una cuestión de poder y de lealtad con quienes usaron la fuerza de las armas? ¿Puede haber una mayor asimetría que la que alumbran enfoques tan contradictorios?
En tercer lugar, la UDI ha puesto siempre su confianza en los tribunales independientes y en los Estados soberanos y democráticos (por eso, lógicamente, ha desconfiado siempre de Cuba). Pero la acción del comunismo chileno se desarrolla habitualmente por otro carril: es en las redes internacionales de las izquierdas (no se han terminado los compañeros de ruta del PC) donde activan los mecanismos de protección al crimen que después se expresan en decisiones formalmente institucionales. Tocan una o dos teclas ocultas y consiguen un resultado favorable, de apariencia jurídica. Gol; gol viciado, pero gol.
Finalmente -y en un trasfondo difícil de percibir para quien no ha vivido desde dentro el fenómeno-, con el paso de los años la propia UDI ha ido despojándose de Jaime Guzmán en el diario palpitar de sus afectos y decisiones. Está bien que haya habido perdón a quienes lo asesinaron, pero muy mal que su figura haya ido acercándose al olvido. Que ostensiblemente no fuese la foto de Guzmán la exhibida en los puestos de reafiliación al partido -sino la de otro político- revela la autopercepción sobre su figura. Pero, al frente, las izquierdas todas no pierden oportunidad para denigrar al senador asesinado. Lo mantienen vivo como objeto simbólico al que deben clavársele los dardos del odio y, por qué no, cuya tumba debe ser cíclicamente asaltada. Incluso hay quienes manifiestan orgullo y hacen ostentación del crimen perpetrado. Esta evidente asimetría produce devastadores efectos comunicacionales en las nuevas generaciones.
Toda la buena voluntad que la UDI ha puesto y seguirá manifestando en estas materias será de corta eficacia si no se logran revertir por los medios adecuados todas y cada una de estas graves asimetrías. Porque, mucho más importante que el destino de los tres criminales, está en juego el futuro de la vida y de la muerte de Jaime Guzmán.
Escrito por Gonzalo Rojas para El Mercurio.

sábado, noviembre 10, 2018

CHEYRE CONDENADO A LIBERTAD VIGILADA.



Como oportunamente predije en este blog, el ex Comandante en Jefe Juan Emilio Cheyre no irá a Punta Peuco ni a otro penal, porque la izquierda no es tan malagradecida e incluso cuando sus jueces prevarican, lo hacen prestando consideraciones a quienes la han servido.

Y Juan Emilio Cheyre lo ha hecho: el 10 de diciembre de 2004, como Comandante en Jefe del Ejército, le prestó un servicio enorme al marxismo nacional y mundial, que había intentado, pero no había podido, instalar en Chile "un régimen marxista-leninista integral" (palabras de Allende a Regis Debray): Cheyre culpó a su propio Ejército de "todos los hechos punibles y moralmente inaceptables del pasado".

Y ¿cómo le paga la izquierda? Condenándolo ilegalmente, pero no enviándolo a presidio. La rendiciones incondicionales, como la suya, no garantizan impunidad total, sino sólo de hecho: 3 años y un día de "libertad vigilada".

Por supuesto, la nueva sentencia del ministro Carroza, que hoy por hoy encabeza el funeral del estado de derecho en Chile, transgrede la Constitución, las leyes vigentes y la verdad de los hechos, pues ha condenado a Cheyre como encubridor, el 16 de octubre de 1973, de quince asesinatos acaecidos en La Serena, cometidos por sí y ante sí (sin orden superior) por el comandante Sergio Arredondo y el oficial del regimiento local Tomás Harris, sin saberlo el general Sergio Arellano ni el coronel y comandante del regimiento "Arica" de La Serena, Ariosto Lapostol, ni menos el ayudante de éste, teniente Juan Emilio Cheyre.

La verdad de los hechos está expuesta en mi libro "La Verdad del Juicio a Pinochet" (porque esos fueron "crímenes de Pinochet"), página 20 a 38. Y esa verdad emana de piezas del proceso que tuve a la vista y que el juez Juan Guzmán, iniciador de la Gran Prevaricación Judicial que ha tenido lugar en Chile desde 1998, omitió considerar con tal de condenar al ex Presidente y creyendo que así iba a conseguir un "tenure" o cátedra vitalicia en Harvard, La Sorbonne u otra universidad inclinada a la izquierda de este mundo sometido a los eslóganes de ésta. Pero Juanito, como yo le digo por ser "Old Georgian", terminó sólo en un oscuro decanato en una universidad menor chilena y ni siquiera pudo seguir en el Poder Judicial. ¡Marxistas malagradecidos!

Juan Emilio Cheyre, durante un asado en el fundo de Los Nogales del ex almirante Maurice Poisson, me refirió con detalle cómo era imposible que el coronel Lapostol y el general Arellano, reunidos a más de una cuadra de distancia del lugar donde el comandante Arredondo y el oficial local Harris perpetraron sus excesos, hubieran sabido de qué se trataba. Y de lo que se trataba era de que, por iniciativa de estos dos, se había sustraído de la cárcel a quince presos de izquierda y se les había ametrallado sin forma de juicio en un galpón del regimiento, sin conocimiento de nadie y en medio de la sorpresa del Consejo de Guerra que se celebraba en el mismo regimiento.

Una ironía la constituyó el hecho de que el general Arellano hubiera traído ese día desde Santiago, desde donde acababa de llegar en su helicóptero, una recomendación de condenar a muerte a tres de los detenidos en La Serena, Carlos Alcayaga Varela, Roberto Guzmán Santa Cruz y Manuel Marcarian Jamett, por graves delitos que le imputaba el Comandante del Área de Justicia y Seguridad Interior (CAJSI) de la II Zona Militar con sede en Santiago, de quien dependía el regimiento de La Serena. Y entre los 15 ejecutados por Arredondo estaban esos tres.

La ironía y la "miseria de la chilenidad" en este asunto residen en que uno de esos tres fusilados era hijo de una ferviente partidaria de la Junta, Josefina Santa Cruz de Guzmán. Pero a la vez su hijo Roberto había incitado a los mineros del Campamento Desvío Norte, cerca de La Serena, a apoderarse de los polvorines y a alzarse contra la Junta.  Al saber de lo ocurrido en La Serena, la Junta le concedió una pensión de gracia a doña Josefina, que la rechazó indignada. A todo esto, el Consejo de Guerra contra su hijo prosiguió impertérrito, sin darse por enterado de que éste había sido muerto por Arredondo y, finalmente, conociendo del fallo en la causa 5A-73 de los Consejos de Guerra de La Serena, el CAJSI de la II División de Ejército con sede en Santiago, de quien dependía La Serena, general Samuel Rojas Pérez, el 25 de junio de 1975, determinó rebajar la condena a cinco años que se le había impuesto en primera instancia a Roberto Guzmán Santa Cruz, a 541 días, para cumplir la cual el único impedimento que tuvo éste fue que estaba muerto.

Estamos y estábamos en Chile ¿o no? 

Por supuesto, en todo esto o en nada de esto tenía absolutamente algo que ver el joven teniente Juan Emilio Cheyre, que era ayudante del comandante Lapostol y que se limitó a llevar en un sobre cerrado un comunicado al diario "El Día" de La Serena, que fue publicado el 17 de octubre de 1973 y en el que el jefe del regimiento "apechugaba" con las barbaridades ocurridas el día antes en su unidad, diciendo que los 15 ejecutados lo habían sido "conforme a lo dispuesto por los Tribunales Militares en Tiempo de Guerra", lo que no era verdad, pues finalmente éstos rebajaron la pena a Roberto Guzmán Santa Cruz de 5 años a 541 días en su sentencia final de 1975, sin todavía saber que estaba muerto.

El joven teniente Cheyre, que se limitó a llevar el comunicado a "El Día" en sobre cerrado, cometió ese "delito" acreedor a 3 años y un día de libertad vigilada y que, si se hubiera tratado del también entonces teniente Miguel Krasnoff, habría sido de 10 años o más y se habría sumado, hasta entrar los 640 años actuales, a todos los que le han impuesto jueces similares a Carroza, muy en particular Alejandro Solís, de infausta memoria, en cumplimiento de la venganza marxista contra los militares que salvaron al país, aun cometiendo algunos excesos, de caer en un régimen totalitario sin fecha de término.

Hermógenes Pérez de Arce.

sábado, noviembre 03, 2018

LOS GOBIERNO DE LA MEDIOCRIDAD (DE 1990 A... ).



En un principio tenía pensado el título Los políticos se han desprestigiado solos. Además, cayó como anillo al dedo al conmemorarse los treinta años del triunfo del “NO” por el plebiscito de 1988. Obviamente, los opositores al Gobierno Militar -que literalmente resucito al país desde las cenizas como es el nombre de un libro inmenso que aborda cómo llegamos al debacle y cómo los militares tuvieron que fundar de nuevo el país- la historia están contada en forma unilateral. Los políticos recuperaron la democracia. Es falso. 
   Existió un 5 de octubre de 1988, porque antes hubo un 11 de septiembre de 1973. Y el en intertanto, se aprobó la Constitución de 1980 que fijo el plebiscito con las dos opciones. Al contrario de lo que ha dicho el ex presidente socialista, Ricardo Lagos, si ganaba la opción “SI”, la dictadura como le llaman no iba continuar. 
    Por tanto, tiene razón el sociólogo Eugenio Tironi, cuando afirma “que el plebiscito de 1988 es el fruto de las protestas de comienzos de los ochenta y de la acción heroica de los combatientes comunistas es, desde el punto de vista histórico, una ‘falacia narrativa’. Un militar saca a luz el Bando N° 5 del 11 de septiembre de 1973 en que se específica que las Fuerzas Armadas conservaran el poder "por el sólo lapso que las circunstancias lo exijan". Los militares no querían perpetuarse en el poder indefinidamente.
   No vi nada por televisión. Sólo escuché que en foro de no sé qué canal estaban el senador de Renovación Nacional, Francisco Chahuán, el demócrata cristianos, Andrés Zaldívar, otros políticos y un representante del Partido Comunista. Este último justifico la vía armada o el terrorismo amparándose en la teoría del tiranicidio o el derecho a la rebelión. De paso, hablaba mal de la CNI, la cual encontró las armas de Carrizal Bajo internadas por los comunistas y desarticulo al FPMR. Sin embargo, tanto Chahuán como Zaldívar no le dijeron al comunista que estaba justificando la violación de los humanos. Respetaban la postura del PC. El demócrata cristiano mencionó el aporte de Bachelet para recuperar la democracia. No se entera que la ex presidente es “comunista y amiga de dictadores”.  
 El Partido Comunista no puede justificar el derecho a la rebelión o el tiranicidio, porque dicho partido apoyo la instalación de una dictadura comunista en tiempos de la UP. Y el Gobierno Militar fue una respuesta al auto golpe que tenía pensado Salvador Allende. 
   Cabe recordar que el general Augusto Pinochet usaba la palabra ‘dictadura’ en el sentido que tenía en la República de Roma: “fue un magistrado de la Antigua Roma que ejercía el gobierno con carácter extraordinario, especialmente en los casos de guerra”, y no en el sentido moderno “Régimen político en el que una sola persona gobierna con poder total, sin someterse a ningún tipo de limitaciones y con la facultad de promulgar y modificar leyes a su voluntad”. 
   Más bien, la última definición de dictadura corresponde lisa y llanamente a la Unidad Popular. 
    Si se trata de recodar “lo malo”, la izquierda pone como fecha de principio el 11 de septiembre de 1973, cuando cayó el gobierno de Allende a pedido de la mayoría de los ciudadanos. Lo que llaman ‘malo’ es la derrota primero del grupo terrorista MIR y luego del FPMR. Omitiendo como ha sido hasta ahora, que las verdaderas víctimas de las violaciones a los derechos humanos son las personas que fueron asesinadas o heridas por los grupos terroristas chilenos, antes de la intervención militar.

       La izquierda ha sido la única que ha asesinado después de 1990. Y si se trata de empezar lo bueno, entonces la historia comienza cuando la ex Concertación tomó el poder en 1990. Olvidándose economistas y políticos de la ruina económica en que dejó el gobierno marxista de la Unidad Popular. Hasta entonces Chile había record en la inflación en la historia de la economía mundial sólo ahora superada por Venezuela y otro país africano. Alfonso Márquez de la Plata en su libro Salto al Futuro afirmó: “El Gobierno Militar se encontró con una situación realmente caótica. La gente debía formar interminables colas para obtener comida y muchas veces las personas más modestas no encontraban, luego de largas de espera, alimento alguno para satisfacer el hambre de sus hijos”. En la última contienda presidencial entre Sebastián Piñera y el periodista Alejandro Guillier, varios economistas mandaron un carta Proyecto progresista para Chile con el objeto apoyar al candidato de la Nueva Mayoría, en la segunda vuelta. Me llamó la atención la primera línea de la carta: “Desde la recuperación de la democracia, las condiciones materiales de la población -incluyendo una marcada reducción de la pobreza- mejoraron sustancialmente”. Más bien, habría que decir desde que el Gobierno Militar liberalizó a economía, las condiciones materiales de la población comenzaron a mejorar considerablemente, partiendo con el decreto ley que acabo que el Estado fija los precios. Y luego la apertura comercial, que permitió a los chilenos acceder a bienes que sólo unos pocos adquirían viajando al extranjero. 
   Los políticos que nos han gobernado desde 1990 no tienen nada que festejar. Más bien, debería sentir vergüenza porque no somos todavía un país desarrollado. 
   Queda más claro como el agua que los políticos que nos gobiernan son unos mediocres, porque nunca hubieran hecho las reformas económicas y legales que hicieron los militares. ¿Alguien cree que el ex presidente Eduardo Frei Montalva hubiera las hubiera hecho, aunque el partido Demócrata Cristiano tenía varios economistas con ideas modernas que por un acto patriota trabajaron para el Gobierno Militar? Con todo, en ese partido predominaba el socialismo cristiano o el comunitarismo, luego se opusieron a la Constitución de 1980 y al modelo económico. Aceptaron el modelo después de los noventa por pragmatismo y no por convicción. De allí que hayan aprobado las nefastas reformas de la Nueva Mayoría que tenían por objeto destruir las bases económicas e institucionales que dejaron los militares. 
   Los mismo vale para los partidarios de la ex Unidad Popular que se agruparon entre el Partido por la Democracia, el Partido Socialista y el Radical que por pragmatismo optaron por preservar el modelo, no por convicción, cuando fueron la Concertación. 
 Tanto los demócratas cristianos como los ex UP no se sintieron jamás augusto con el modelo. En la ex Concertación existían dos almas.
    En estos treinta años han aumentado la burocracia y los impuestos. 
   Todas las reformas impulsadas desde la izquierda han fracasado: la reforma procesal penal, el royalty minero, la jornada escolar completa y el transantiago. Lo mismo ha ocurrido con las reformas que hizo Bachelet en su segundo mandato: la reforma tributaria, la Ley de Inclusión, la gratuidad en las universidades, la reforma laboral. Lo que no funciona es por culpa de la izquierda. Hace tiempo leí: “lo que funciona el socialismo lo echa a perder”. Los fondos de pensión o AFP están mal gracias a las reformas que hicieron los políticos de la ex Concertación. 
   Gracias al ex presidente demócrata cristiano, Patricio Aylwin tenemos dos problemas. Es el legado del mal llamado ‘estadista’: En primer lugar, que el sesgado Informe Rettig llamado ostentosamente “Verdad y Reconciliación”, no ha traído reconciliación en el país, pues basa en mentiras o medias verdades. Es unilateral, esto es, sólo desde el punto de vista de la izquierda. En dicho Informe, por ejemplo, para el caso del asesinato del Teniente del Ejército, Roberto Zegers Reed no aparece mencionado el grupo terrorista FPMR ni se usa la palabra ‘terrorista’. Tampoco aparece el nombre del victimario que asesino al joven oficial. A Aylwin los grupos terroristas chilenos lo extorsionaron para entregase ese Informe y que persiguieran a los militares como dijo en su oportunidad el ex senador Hernán Larraín, cuando los mapuches terroristas hicieron la huelga de hambre durante el primer gobierno de Piñera. Así se consiguió la transición o transacción más exitosa de la Historia. Los terroristas libres y los militares a la cárcel. La Ley de Amnistía beneficia a los miristas y no a los uniformados asignados a la DINA. 
     En segundo lugar, la violencia y terrorismo desatado en la región de La Araucanía. Todo porque Aylwin firmo un decreto o ley que permite a cualquiera persona con ascendencia mapuche reclamar tierras, violando el derecho a la propiedad privada. Para el plebiscito de 1988 en esa región ganó la opción “SI” y el general Augusto Pinochet fue nombrado Lonko.
    Ricardo Lagos fue opositor al modelo económico. Él siempre ha sido contrario al mercado. Tenemos sus célebres palabras que escribió antes de asumir Allende: "La única y verdadera solución es, entonces, la abolición de la propiedad privada de los medios de producción, los cuales deben pasar al Estado". Cuando gobernó creó el monopolio del Transantiago. No pude encontrar las palabras que dijo en esa ocasión. Recuérdese el caso MOP-GATE. Los políticos de izquierda puede decir cualquiera cosa y pocos los refutan. Nadie le saco en cara a Ricardo Lagos el 5 de octubre pasado su apoyo a la dictadura castrista: "Él colocó en el tapete el tema de la desigualdad en América. Los progresos sociales del pueblo cubano bajo Fidel son indesmentibles". 
    Cuando acabo el reinado de la ex Concertación apareció el Informe de corrupción 1990 a 2008 dado por el Instituto Libertad ligado a Renovación Nacional. Allí aparecía el despilfarro de dinero como si nada. En total se habían perdido 1.111.601.623.359 de pesos en los veinte años de gobiernos de izquierda.
     La cumbre de la mediocridad la tuvimos en el segundo gobierno de Michelle Bachelet que ganó con el apoyo de la Democracia Cristiana, el Frente Amplio, el Partido Comunista, el Partido Socialista, el Partido Radical y el Partido por la Democracia, cuya coalición se auto proclamo la Nueva Mayoría, aunque a la postre resultaron la Nueva Minoría. Dicho gobierno que intento hacer una revolución, resultó un fracaso. La mayoría de los chilenos se opusieron a sus reformas, que a los políticos de ese conglomerado no les importó. 
   ¿Creen que los políticos de la ex Nueva Mayoría les importe que las empresas que aún están en manos del Estado estén quebradas, además, de la tremenda deuda pública que dejó Bachelet? 
    Por los gobiernos de la mediocridad está la Concertación, el primer gobierno de Piñera, la Nueva Mayoría o el segundo gobierno de Michelle Bachelet y el segundo gobierno de Piñera hasta ahora.
    Si el día de mañana los historiadores desean ponerle un nombre a este período que van desde 1990 hasta adelante, les propongo los gobierno de la mediocridad.

Javier Bazán Aguirre.

miércoles, octubre 31, 2018

¡CUIDEN AL EJÉRCITO DE CHILE!


Quiero iniciar mi artículo de este mes, recordándoles afirmaciones textuales que hemos conocido en estos días:
Ministro del Interior Andrés Chadwick: “No se pueden hacer actividades respecto de personas con condena judicial”.
Ministro de Defensa, Alberto Espina: “No es correcto que en un Recinto de las Fuerzas Armadas, se destaque a un oficial condenado por delitos gravísimos” (La Tercera, 17.octubre.2018, página 13).
Abogado Raúl Meza: “No hay que hablar con eufemismos.  Aquí le tengo malas noticias al Ministro de Defensa: Las palabras del Coronel Krassnoff (Bassa), representan el sentir mayoritario de los funcionarios activos y en retiro del Ejército de Chile”.
Amigo lector, Ud., me conoce. Hace 18 años que leen mis artículos en nuestro diario digital “Despierta Chile” que se caracteriza por su objetividad, apego absoluto a la verdad y jamás desmentido.  Asimismo, saben de mi pasado militar, el nexo permanente que tengo con mis camaradas de armas, el contacto habitual con todos los uniformados privados de libertad y, puedo afirmar con absoluta certeza y conocimiento que, lo dicho por el abogado Raúl Meza, es de una realidad indesmentible.
Ha quedado claro que el acto en el Estadio de la Escuela Militar no fue un homenaje, que la participación del hijo del  Brigadier Miguel Krassnoff fue en su representación por haber sido Subdirector de la Escuela Militar y, en esa calidad, junto a otros  Directores y subdirectores se les invita anualmente a este acto deportivo de camaradería.
Los despidos tienen por norma legal un aviso previo de 30 días.  Es insólito que el Ministro de Defensa le dé 24 horas al Comandante en Jefe del Ejército para que dos distinguidos Oficiales Superiores de excelencia, fueran marginados de la Institución por “haber vertido conceptos que no corresponden ni representan al Ejército” en el caso de Krassnoff Bassa y el Coronel Villarroel “por descuido de su responsabilidad de mando al no discernir y prever el riesgo y repercusiones que podrían resultar como efecto de esta actividad”.
Nadie ha hecho comentario alguno que, en el video que provocó toda esta desacertada interpretación, hubo un aplauso cerrado de toda la concurrencia en aprobación a las palabras dichas por Krassnoff Bassa.  A ellos, no se les pidió que entregaran inmediatamente sus cargos, seguramente  porque eran muchos, pero son un barómetro de lo que ocurre en la Institución, de un sentir generalizado.
¿Saben las autoridades cuantos cientos de oficiales y suboficiales en servicio activo y en retiro, son familiares, parientes directos e indirectos y amigos de los uniformados actualmente recluídos?
¿Qué piensan ellos? ¿No deben tener opinión sobre lo que ocurre con sus familiares?
¡No nos engañemos! Estos supuestos “homenajes”, están sucediendo a diario en pasillos, casinos, oficinas, en los diferentes cuarteles, comisarías, regimientos y buques de las instituciones castrenses y la responsabilidad de esta ola que día a día se agiganta y que en un futuro cercano levantará a un Bolsonaro en nuestro país, esa responsabilidad, es de manera única y excluyente de los políticos que mantienen heridas abiertas después de 45 años del 11 de septiembre de 1973 y que no hacen lo necesario para el reencuentro definitivo de la civilidad con sus Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile, permitiendo que escriban la Historia Jueces y Ministros imberbes que no vivieron lo que pasó en el país por que no habían nacido o eran adolescentes.  El conocido “Informe Rettig” está caratulado como “Informe de Verdad y Reconciliación”.
¿Y la reconciliación, cuándo?
Hace unos días la PDI rindió un postrer homenaje al Comisario Jorge Barraza (Q.E.P.D.), Oficinal de Investigaciones que prestigió  a esa Institución y felizmente a nadie se le pidió la renuncia.
Es probable que no sepan que Barraza trabajó 8 años en la CNI bajo el mando del Comandante Álvaro Corbalán y, por esa razón, al llegar la democracia lo dio de baja, pero ocurrió que la PDI estuvo muy presionada por el Gobierno de Aylwin al exigírseles aclarar el asesinato del Prefecto Sarmiento en Concepción, el secuestro de Cristian Edwards y le solicitaron apoyo a Corbalán que, ya se encontraba en prisión, para por su experiencia en el combate al terrorismo, pudiera ayudarlos.  Corbalán aceptó, con una condición: que Barraza debía ser restituido a la Institución y que  todo aporte sólo lo entregaría a través de Barraza.  Dicha condición fue aceptada y Barraza regresó a la PDI y a poco andar demostró sus condiciones profesionales, su experiencia en los Servicios de Seguridad, resolviendo todos los casos mencionados e incluso el asesinato al Senador Jaime Guzmán. ¡Honor y Gloria al Comisario Jorge Barraza (Q.E.P.D.)!
Volviendo al tema principal, quiero decirles que me habría  llenado de orgullo leer un comunicado del Ejército del siguiente tenor: “En un evento deportivo acaecido en el estadio de la Escuela Militar, se han emitido opiniones controvertidas que serán analizadas internamente por la Institución, en el estamento en que se expresaron”.
El Ejército debe ser y será siempre respetuoso de las resoluciones de la justicia, pero la situación judicial que afecta a los confinados de Punta Peuco, Colina1 y otros recintos carcelarios, es una persecución política disfrazada de jurídica y se debiera exigir  que sean juzgadas por el vigente Sistema Procesal Penal para dejar al descubierto las irregularidades existentes.  Si no tienen a los supuestos secuestrados debajo de sus camas, en complicidad con gendarmería, es el Ejército o son las FF.AA. y Carabineros que los mantienen ocultos en sus cuarteles. ¡Es un chiste!
Es demencial mantener en prisión a personas que rayan en los 80 años de edad promedio, con enfermedades muy severas por lo que solo en este último semestre han fallecido seis de ellos y, lo más trascendente, son soldados que no planificaron el Pronunciamiento Militar del 11 de septiembre, sólo se limitaron a cumplir órdenes superiores combatiendo el terrorismo para seguridad y resguardo de la Paz ciudadana.
Un comentario para las señoras de las Agrupaciones de DD.HH., que hacen zánganas con la palabra “genocidas”; les Recuerdo que genocidas son los que provocan exterminios masivos por consideraciones ideológicas o raciales, pero esa definición no se le puede atribuir a quienes combatieron el terrorismo.  No son genocidas los que tienen por obligación profesional neutralizar la subversión en defensa de la Patria.
Por último, un modesto comentario para las autoridades políticas del país: “Se puede gobernar con los militares.  Se puede gobernar sin los militares.  Pero no se puede gobernar contra los militares”.
Sr. Presidente de la República, Señores Ministros, autoridades, “CUIDEN” al Ejército…, están aconteciendo hechos graves.
Eric Villena D.

domingo, octubre 28, 2018

@jairbolsonaro VIENE Y TRAE TIEMPOS MEJORES.




El avance -a todo galope- de Jair Bolsonaro dejó perpleja a la izquierda … y también a la derecha.
A la izquierda la demolió. La desbancó en la propia casa del Socialismo del Siglo XXI fundado en 1990 en Sao Paulo; arrasó con la “novedad” que sería el motor del renacimiento de la izquierda revolucionaria después de la caída del Muro de Berlín; que pondría fin a la orfandad de la izquierda latinoamericana; que constituiría la base desde la cual Fidel Castro y sus seguidores retomarían la Revolución Marxista.
Bolsonaro arrolló todo a su paso y aplastó al Partido de los Trabajadores.
A la derecha la dejó en shock, la puso frente a la peor de las disyuntivas, mirar para el lado y desconocer el parentesco, o subirse a un carro que no termina de convencer a muchos de ellos.
La trayectoria del Socialismo del Siglo XXI fue estelar: Fidel Castro de Cuba fue opacado por la aparición de Hugo Chávez de Venezuela. Lleno de dólares y con una personalidad flamboyante, Hugo se compró todos los escenarios y pontificó sobre lo humano y lo divino, parecía imparable, pero el triunfo, en 2002, de alias Lula en Brasil al frente del Partido de los Trabajadores le arrebató el liderazgo a Chávez y a Castro y puso al movimiento a disposición del proyecto populista – imperialista de Brasil y de él mismo. Lo siguieron Tabaré Vásquez el 2004 en Uruguay; Bachelet en 2006, en Chile; Rafael Correa también en 2006 en Ecuador y el mismo año Daniel Ortega en Nicaragua y Evo Morales en Bolivia; Fernando Lugo en 2008 en Paraguay, José Mujica en Uruguay en 2009, Dilma Rousseff en Brasil en 2010 y Bachelet de nuevo, en Chile en 2014.
Sus socios en Chile fueron el Partido Socialista, el Partido Comunista y el Partido Humanista, que hasta hoy siguen postrados a sus pies en revolucionaria adoración.
Parecía que el renacimiento socialista había clavado la rueda de la fortuna y sería el dueño de la región por siempre jamás.
Pero se acabó el dinero, el ciclo alto del precio de las materias primas concluyó, las exportaciones bajaron o se detuvieron, China no siguió comprado todo y de todo. La mala gestión económica de los gobiernos revolucionarios del siglo XXI quedó al descubierto, llegó la crisis económica, la corrupción siguió un tiempo mas hasta que la ciudadanía dijo basta.
Y bastó.
Sobrevive la dictadura militar de Maduro en Venezuela; la dictadura de Ortega tambaleando en Nicaragua y el impresentable gobierno de Morales en Bolivia, tratando de continuar en el poder. Alias Lula en la cárcel; Cristina Fernández en la sala de espera de algún juzgado en Argentina, y Correa huyendo de la policía. Sin duda que la derrota mas fea para el Socialismo del Siglo XXI es la de alias Lula en Brasil, transformado en delincuente común y Dilma Rousseff incapaz de hacerse elegir como senadora en una área poblada por pobres
¿Qué trae Bolsonaro?
Primero, hay que poner a la vista que la historia política de Brasil no es homologable a la de ningún otro país de la región. Fue un imperio que pasó a la república con suavidad. Que tuvo un número considerable de esclavos, que la esclavitud se abolió el 13 de mayo de 1888, el último país en hacerlo y que el voto universal se estableció recién en 1945. Brasil es una país fuertemente controlado por la aristocracia económica, los militares y la oligarquía política, el único afuerino fue alias Lula, que llegó al gobierno en 2003 y que no pudo terminar peor, cometiendo los mismos pecados que criticaba a sus enemigos de la derecha, agravada por el feroz crecimiento de la corrupción, la delincuencia criminal, el derroche y la mala gestión.
¿Qué podemos esperar de Jair Bolsonaro?.
Debemos reconocer que la campaña en su contra que ha hecho la izquierda mundial ha sido feroz. Se ha escarbado su vida hasta los dos años de edad –cuando aprendió a hablar- y se han publicado sus dichos, descontextualizados y adobados con perfidia y mala fe. Los gurús de la izquierda chilena critican duramente al pueblo de Brasil por no saber votar, un comentarista ha llegado a decir que 50.000.000 de votantes si pueden equivocarse. Por ahora no han propuesto un sistema electoral (¿censitario?) que permita votar solo a las personas inteligentes, políticamente conscientes y evolucionados y con una base ideológica razonable, es decir que sean de izquierda, ex-cuasi-marxistas y “políticamente correctas”: el PT y sus compadres, pero lo propondrán uno de esto días.
Por su carácter e historia podemos esperar también la iniciación de un exceso de acción política, que llevará a una aguda efervescencia interna en Brasil, e internacional, principalmente en el vecindario.
La efervescencia interna es posible que esté relacionada con el combate (la guerra) a la delincuencia y al tráfico de drogas.
En este aspecto es posible que choque con Morales de Bolivia, que tiene la nariz manchada con polvos blancos.
En el ámbito exterior, Brasil nunca se sentaría en ninguna mesa sino es en la cabecera. Debemos recordar la ridícula campaña del “Profesor” Aurelio García -del lote de alias Lula- que concurrió a Chile reiteradamente a explicarnos como llevar nuestros asuntos con Bolivia y con la Alianza del Pacífico, que, incidentalmente, ninguneó hasta aburrirse, dio por muerta … y se equivocó, ya que el se murió primero y la alianza sigue con buena salud.
La receptividad de Macri será inversamente proporcional al éxito que logre en su gestión económica. Evo se hará pedazos para asociarse con Jair en la construcción de un ferrocarril entre Santos e Ilo.
En Chile la izquierda se debatirá entre su odio a Bolsonaro y su adoración a Brasil.
Chile volverá a su acción política internacional de bajo perfil y se equilibrará en lo ideológico en el filo de la navaja que existe entre un Demócrata Cristiano sesentero y un Militar Brasileño y en lo estratégico, en contener la atropellada de Jair hacia el Pacífico, incluyendo la Alianza del Pacífico.
Vienen tiempos interesantes.
DespiertaChile.cl

martes, octubre 23, 2018

LA ONU, ¿ORGANIZACIÓN PARA QUÉ?, ¿UNIDAD ENTRE QUIÉNES?.



Ahora se estila que todo tenga su día. Así, cada 24 de octubre se celebra el Día de las Naciones Unidas, organismo que está próximo a conmemorar sus 73 años de existencia. Fue fundada el año 1945 por 51 países, Chile entre ellos, si bien en la actualidad cuenta con 193 Estados Miembros. Reemplazó, o se inspiró, en la antigua Sociedad o Liga de las Naciones (Tratado de Versalles, junio de 1919), organismo que se mostró incapaz de mantener la paz y controlar los conflictos internacionales que sobrevinieron después de la primera guerra mundial. Murió de anemia.
Y es indudable que su continuadora (ONU), ha subsistido en estos 73 años no por sus resultados, sino por la necesidad de los países de vivir con la ilusión de mantener relaciones de amistad y concordia entre todos, aunque, de seguro, también sobrevive por el interés de algunos de sus miembros para influir tanto en los quehaceres mundiales como los asuntos internos de otros países. No obstante, en los hechos ha demostrado, tal como ocurrió con su predecesora, su inutilidad no solo frente a los asuntos que por su trascendencia son del interés general de sus miembros sino, además, ante los graves conflictos habidos entre países. Con el tiempo, se fue convirtiendo en un espacio demasiado oneroso por donde serpentea libremente el oportunismo de unos y las maniobras políticas de otros; ha sido un organismo responsable de la preocupación de muchos, fuente de esperanza para unos pocos y de frustración para casi todos.
Su creación pudo haber estado a la altura de las buenas intenciones de algunos líderes mundiales de la época, y haber representado un contagioso optimismo para muchos de sus miembros. No obstante, a riesgo de no conseguir adherentes, no habría sido fácil dotarla de una Constitución que considerara una estructura con las responsabilidades y obligaciones tan precisas y rigurosas como las que pudieran darse, por ejemplo, en alguna iniciativa privada. Eso, de por sí, ya fue una limitante para el cumplimiento de sus objetivos. Y tuvo que ser, además, la causa para que la Carta de la ONU resultara en una mera manifestación de buenas intenciones. En efecto, sus propósitos, sus normas, y mandatos, son tan superfluos y generales como difíciles de aplicar y de controlar en su ejecución. Quien lea la Carta de las Naciones Unidas, comprenderá que las vaguedades e indefiniciones, aunque escritas en términos muy pretenciosos, rimbombantes y hasta intimidantes, algunos, corresponden al lenguaje común de todas las entidades cuyos esqueletos sufren de una irreversible osteoporosis fetal, es decir, nacen con el mal.
Así, difícilmente la ONU podría ser un organismo verdaderamente eficaz, salvo para recolectar ingentes recursos y malgastarlos sin mayores resultados, y para que sus dirigentes puedan hacer conmovedoras declaraciones relacionadas con la promoción de los derechos humanos, la paz en el mundo, la amistad entre las naciones y para enfatizar, además, un supuesto desarrollo social de los pueblos que quieran enmarcarse en un “concepto más amplio de la libertad”, según la definición de su Carta. Y esto, no es otra cosa que fomentar entre sus miembros la necesidad de que legislen permisivamente en materias tales como la homosexualidad, la eutanasia, el aborto, el matrimonio a la carta, etc. Además, sus autoridades penden de hilos tan delgados como son el resultado de negociaciones políticas entre unos pocos e influyentes asociados, que se acomodan a intereses y beneficios mezquinos. Aquellas autoridades, por lo tanto, deben ser acreditados trapecistas que puedan mirar con más atención los riesgos de caer en las profundidades que conseguir logros trascendentes y beneficiosos para todos.
Si tuviéramos que preguntarnos hoy día, cuáles han sido los éxitos o frutos de las Naciones Unidas en todos estos 73 años, no es seguro que pudieran llenarse más que algunos cuántos renglones de una pequeña libreta de apuntes, aunque hay un libro grueso que registra sus fracasos y serias contradicciones. Así, por ejemplo, estando entre sus fines “el desarrollo y estímulo del respeto a los derechos humanos…”, promueve abierta y decididamente el aborto a través de sus múltiples agencias, especialmente la ONU Mujeres. Ésta ha sido uno de los tentáculos de su Casa Madre para imponer a los países la ideología llamada “salud sexual y reproductiva” con ningún otro propósito, encubierto, claro, que desquiciar el sustento moral de las naciones, como lo es el promover y respaldar las minorías sexuales (lesbianas, gais, bisexuales, transgéneros y similares), “movilizando movimientos de amplia base”. Fue la coautora del Manual sobre el Acceso a la Justicia, que, entre sus 350 páginas, ordena “despenalizar formas de comportamiento que afectan solo a las mujeres, como el aborto” porque “las leyes que penalizan el aborto equivalen a tortura o trato cruel, inhumano o degradante” y, por lo mismo, pide a sus Estados Miembros que “garanticen servicios de aborto seguro”. Ante ello, cualquier persona medianamente juiciosa y reflexiva no podría sino asegurar que matar seres humanos inocentes e indefensos es, a las claras, lo opuesto al respeto a los derechos humanos.
Estos derechos pareciera que tampoco existen en Venezuela. El Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó, no hace mucho, una resolución en la que expresa su preocupación “por las graves violaciones de derechos humanos en el contexto de una crisis política, económica, social y humanitaria” en ese país, e instó al gobierno de Nicolás Maduro a aceptar la ayuda humanitaria internacional. Pero, de la “preocupación” del Consejo y de su exhortación a Maduro, no ha quedado ni el recuerdo. Solo sirvió para llenar páginas en los medios de prensa. Asimismo, en dos ocasiones el comisionado saliente de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Husein (reemplazado recientemente por una conocida nuestra, señora M. Bachelet), propuso enviar observadores a Venezuela para analizar su situación, pero la propuesta ¡no tuvo respaldo ni en el propio Consejo de Derechos Humanos de la ONU!
Otro de los fines de la Organización consiste en “suprimir actos de agresión u otros quebrantamientos de la paz”. Magnífico propósito. Aunque es evidente que ninguno de los redactores de la Carta de las Naciones Unidas quiso pensar, siquiera, en la forma de aplicar con efectividad este objetivo y sancionar su incumplimiento. De hecho, Estados Unidos ha invadido militarmente a su antojo y con diversas excusas, otros países miembros de la organización como, por ejemplo, República Dominicana, Guatemala, Granada, Irán, Panamá, El Salvador, Uganda, Afganistán, Pakistán, Libia, Vietnam, Irak, y un largo etcétera, con una estela de miles de muertos y heridos. Otro de sus miembros, Rusia, no lo ha hecho mal: Suecia, Turquía, Polonia, Finlandia, Alemania, Georgia, Armenia, Azerbaiyán, la ex Yugoslavia, Lituania, Ucrania, Afganistán y Siria, se cuentan entre algunos de los países invadidos por sus tropas. Ni un insano podría soñar siquiera, que eso, más otros cientos de intervenciones encubiertas para desestabilizar regímenes de distintas naciones, corresponde a un formato de “relaciones de amistad basadas en el respeto a la libre determinación de los pueblos”, otro fantasioso propósito de la ONU.
Y no podemos olvidar que tanto Estados Unidos como Rusia, junto a China, Francia, y el Reino Unido, son los únicos 5 Miembros Permanentes del Consejo de Seguridad de la Organización, de sus 193 países adheridos, y que, “por casualidad”, corresponden a las naciones más poderosas e influyentes en la política y la economía mundiales. Es cierto que, solo para efectos de mantener una percepción de “pluralismo”, se agregan a este Consejo otros 10 Estados que cambian cada dos años y no pueden ser reelegidos por períodos consecutivos; así, entonces, “la igualdad entre sus miembros” queda reducida a nada más que una frase grandilocuente en el papel, aunque inconsistente en la realidad. Es indudable que la seguridad mundial no debería quedar sujeta a las decisiones que adopte un grupo tan reducido de Estados con la calidad de Miembros Permanentes, que han llegado al Consejo para quedarse y asumido el poder para resolver por sí solos qué camino seguir en estas materias.
Vale la pena preguntarse, asimismo, cuáles han sido los éxitos de las Naciones Unidas en el control del narcotráfico, del terrorismo, de las armas biológicas, químicas y nucleares, en el deterioro del medio ambiente, y así muchos otros asuntos o temas que enturbian las relaciones y arriesgan la paz y armonía entre sus miembros.
En fin, todo indica que el supuesto interés de las Naciones Unidas para cumplir sus objetivos de buscar la paz, proteger los derechos humanos, conseguir el progreso de las naciones y su prosperidad, suena como una lamentable impertinencia a la luz de sus resultados históricos. Más aún, considerando la intromisión de varias de sus entidades de fachada (oficialmente se les denomina Organismos Especializados), en asuntos que no le competen y que contradicen sus propios objetivos.
Se trata, pues, de una cómoda y sofisticada madriguera para que, desde allí, unos pocos muevan los hilos que controlan el mundo, a un costo exorbitante para todos sus miembros. Sus 73 años de vida así lo confirman.
Mauricio Riesco Valdés.