domingo, septiembre 21, 2014

BOMBAZO: LOS VERDADEROS RESPONSABLES.


Hoy no hay mucho que comentar, dicen que los no-terroristas que pillaron están relacionados con el Lautaro y sus compañeros no-terroristas que mataron a cabo Moyano. Media novedad, eso ya lo sabíamos todos. Ahora veremos si los encierran durante un par de décadas a cada uno, o si a los jueces de izquierda egresados de la UDP y el resto de los antros revolucionarios se les “caen” las pruebas. Será un espectáculo ver como el zurdo burgués e hipócrita de Paulsen los defiende el próximo domingo.

En todo caso, aquí van a caer (si es que caen) un par de tontos útiles del marxismo, el anarquismo y sus parientes cercanos, mientras los cerebros de toda esta operación de desestabilización siguen conduciendo los hilos de la revolución entre las sombras. Me refiero a políticos como los comunistas y otros de las mismas ideas que actúan al margen del partido, como Navarro, Girardi, el loco de la retroexcavadora, Tucapel Jiménez y varios más; a la Lorena Fríes, protectora de terroristas; a periodistas como Paulsen y el resto, y por supuesto a los cientos de “intelectuales de izquierda” lavadores de cerebros a sueldo. Esos son los verdaderos responsables de toda esta escalada de bombas y destrucción, aunque lamentablemente “pasan piola” y no los podremos ver tras las rejas junto a sus esbirros.


El desequilibrado que construye y coloca una bomba es solo el último eslabón de la demencia y el fanatismo de gente truculenta y cobarde. Un Imán musulmán, un profesor, un periodista, alguien que ostenta un cargo público, todos son igualmente responsables si utilizan su tribuna y su posición social con fines espurios, como está pasando hoy en Chile ante la mirada indolente de quienes tienen la obligación de denunciarlo sin tapujos ni cálculos electorales pequeños. 

Máximo.

ARGENTINA: DE PAÍS EUROPEO A PAÍS SUDACA.



La Argentina se está convirtiendo, de un país de tipo europeo a un remedo de país sudamericano. Se sabe que Argentina fue, en su mayor expresión, un fenómeno de la emigración europea. Primero, como el resultado de la voluntad de ser de las viejas clases dirigentes criollas, que aunque pocas en número desarrollaron un gran poder territorial, económico y militar. Ellos pronto percibieron la imposibilidad de seguir adelante, siendo tan poca gente en un territorio tan inmenso y vacío. Por eso abrieron las puertas a sus hermanos, que en la incipiente decadencia europea no encontraban un lugar bajo el sol. Esa Europa en movimiento, era principalmente “proletaria”, pero resultó mucho más que eso. La Argentina se convirtió así un fenómeno asombroso, sobre todo entre los años 1870 y 1950, por poner una fecha, instalándose entre las primeras potencias mundiales en ese período.
Buenos Aires fue su centro político-cultural. Pero aún en su grandeza y belleza, Buenos Aires no dejó de ser una ciudad con las puertas abiertas a la Europa de origen y al mundo, pero que daba la espalda a un territorio inmenso. Esto tarde o temprano tiene consecuencias y llega a su final.
Nuestra realidad no está separada de la que viven otros pueblos del mismo origen, porque forma parte del fenómeno global de la decadencia y virtual desaparición de los pueblos europeos o de origen europeo. La unidad geopolítica del continente americano, que pudo ser hecha en su momento bajo otras bases, implica hoy la destrucción y el odio contra todo lo que tenga origen europeo (menos el marxismo claro) Aún así, no es el avance de grupos políticos ajenos lo que genera la destrucción de nuestra identidad, sino nuestra propia voluntad de autodestrucción, el vaciamiento de toda voluntad política y la absoluta entrega al consumo.
No he encontrado en años, una sola actitud ni una sola conciencia sostenida y coherente, en torno a la defensa de nuestra identidad en esta parte del mundo. Quizá por eso, estoy convencido que en el contexto actual, sólo la interrelación estrecha entre lo que queda de la cultura europea, operando en conjunto se encuentre donde se encuentre, puede generar algún resultado positivo. El proyecto político global de Occidente, opera en forma similar en todas partes: la sustitución de población,  está en marcha tanto en Bélgica como en Buenos Aires, en el Sur de los Estados Unidos como en España. Ante esto no reaccionamos, ni nos volvemos mejores ni más conscientes, sino cada vez más cerrados y egoístas. Nos urge asimilarnos al sentido del mundo. Ya nadie quiere apretar los dientes. Somos gente blanda y cómoda,  que ante las leyes de la historia, merece desaparecer. Si existen núcleos separados de resistencia con voluntad de sobrevivir, no es aislándose más como encontrarán su destino, sino al contrario, conociéndose e interesándose por todo lo que ocurre a sus hermanos, se encuentren donde se encuentren. No notamos que los demás hacen esto en forma sistemática, y de tal modo avanzan y construyen.
Juan Pablo Vitali.

viernes, septiembre 19, 2014

GUANTÁNAMO: "IMPORTACIÓN" INNECESARIA Y PELIGROSA.


El viejo y tan utilizado refrán de “sacar las castañas con las manos del gato” es perfectamente endosable a la solicitud hecha por el Presidente norteamericano, Barack Obama, a países occidentales para que reciban presos islámicos que se encuentran en la cárcel de Guantánamo.
El de Chile, concretamente, fue uno de los gobiernos que recibió la petición, la cual se encuentra “en estudio”. El izquierdista uruguayo José Mujica, que abandonará la Presidencia dentro de poco, accedió a recibir a cinco de ellos.
Hasta el momento, el gobierno chileno no ha asumido una postura, pero está “tomando la temperatura” del ambiente político antes de hacerlo. Las opiniones se encuentran divididas y hay partidarios y enemigos de esta “importación no tradicional”. Entre los que están a favor se hallan el UDI Hernán Larraín (“por razones humanitarias”), en tanto el presidente del PC, Guillermo Teillier, justificó que “sólo si lo piden los familiares de los presos”.
La cárcel de Guantánamo –ubicada en Cuba— fue reabierta por George Bush tras los atentados que derribaron las torres del Trade Center en Manhattan. Al declarar su guerra contra el terrorismo islámico, no sólo logró liquidar al caudillo de Al Qaeda, Osama bin Laden, sino su redada incluyó a supuestos cómplices y simpatizantes, la mayoría de los cuales se hallan en dicha prisión caribeña.
En su campaña para ser reelecto Presidente, y en función de su humanismo liberal, Obama prometió que la cerraría, pero no explicó qué haría con los musulmanes acusados por su país de terrorismo y recluidos allí. Hace poco descubrió cómo “sacar las castañas con las manos del gato”: endilgar a esos presos a otros países de buena voluntad que quisiesen recibirlos.
En su disyuntiva de acoger o no la solicitud de Obama no hay variables políticas que aconsejen la recepción de esos encarcelados, de tal modo que la decisión pasa por evaluaciones estratégicas que tienen mucho que ver con la reciente y definitiva instalación en Chile del concepto de terrorismo.
Siempre distante y ajeno a las tragedias originadas por fanatismos políticos y religiosos en lugares lejanos, el chileno no se había percatado de lo que es convivir con el terrorismo hasta que ocurrió el atentado del 8 de septiembre en el Metro Escuela Militar. Fue tan fuerte el impacto en la sensibilidad de la población que en los días siguientes, el ferrocarril metropolitano disminuyó su volumen de pasajeros casi en un 20%.
No es éste el momento para acoger por razones humanitarias a supuestos o reales terroristas, y menos en el marco de un escenario mundial que tiene al islamismo extremo en la mira del propio EE.UU. y de países de Europa para ser extinguido mediante una estrategia bélica aérea. Así como ayer Bush prometió la guerra contra los fundamentalistas del Islam, ahora Obama promete aniquilar, “esté donde esté”, al Estados Islámico (EI).
Hasta la fecha, gracias a su ubicación geográfica, Chile está muy lejos de los frentes de combate protagonizados por organizaciones políticas y religiosas del Islam, de tal modo que constituiría un grueso error traer al territorio, aunque pequeña, alguna fracción de quienes estuvieron involucrados en una acción como la de las Torres Gemelas.
Además, el hacinamiento carcelario en Chile hace inviable instalar en algún penal a –digámoslo— presos de selección que requieren espacios para sus oraciones diarias mirando hacia La Meca y que tienen una alta capacidad intelectual para transmitir su fanatismo a los demás y, en este caso, a quienes compartirán con ellos las 24 horas del día.
No parece inteligente “importar” problemas ajenos, como el de Obama con su promesa de cerrar Guantánamo, ni tampoco es criterioso traer más terroristas al territorio, hayan o no tenido un debido proceso de parte de la justicia norteamericana. Hoy, más que nunca, “el horno no está para bollos…”.

Voxpress.

PARA CORTARLA DE RAÍZ.


Ni la ley, ni los organismos de inteligencia, ni las declaraciones presidenciales o parlamentarias bastarán para cortar de raíz con la violencia en Chile.
O se asume que hay promotores del pensamiento que justifica la violencia revolucionaria o se deja de lado el principal factor de su cultivo en el país.
¿Quiénes han influido en Chile para fundamentarla y difundirla?
Conocemos de sobra las tesis leninistas y trotskistas y cómo cientos de intelectuales y educadores las han promovido por décadas entre los jóvenes. Pero, además están…
… todos los profesores que enseñan en las facultades de comunicación a Jurgen Habermas, reverenciándolo sin criticar su pensamiento. Gina Paola Rodríguez nos dice que Habermas reconoce la existencia de una violencia estructural y cotidiana en todas las sociedades contemporáneas causada por la desigualdad social y la discriminación. Sostiene Habermas que cuando “oyente y hablante se vuelven mutuamente ajenos”, es entonces cuando se genera la violencia extrema.
Todos los redactores del periódico de la clínica obsesión que, conscientes o no, veneran a Federico Nietzsche quien propone como modelo para el ser humano la figura del “soberbio y rubio animal caminando en busca de la carnaza”. Promueve así los actos de creación destructora y de destrucción creadora.
Todos los profesores que, como Jaime Massardo –de la Universidad de Valparaíso y Le Monde Diplomatique– en su brillante libro “Gramsci en Chile”, promueven la figura del ilustre comunista italiano. “Insistamos aquí –afirma Massardo– que Gramsci piensa la sociedad civil, es decir el lugar donde se debe llevar a cabo la estrategia de la guerra de posiciones, donde se disputa la hegemonía, ‘en el sentido de hegemonía política y cultural de un grupo social sobre el conjunto de la sociedad, como contenido ético del Estado’”. Massardo nos recuerda en su obra que ha realizado numerosos talleres en universidades chilenas sobre el tema.

Todos los promotores de las tesis de Franz Fanon, apoyadas por el prólogo de Jean Paul Sartre en “Los condenados de la tierra”. Ahí Sartre afirma que sólo “la violencia, como la lanza de Aquiles puede cicatrizar las heridas que ha infligido”. Y Fanon estima que la violencia “es el hombre mismo reintegrándose”, por lo que “matar a un europeo es matar dos pájaros de un tiro, suprimir a la vez un opresor y un oprimido: quedan un hombre muerto y un hombre libre”. Al respecto, Jaime Huenún, poeta y profesor de la Universidad Diego Portales, ha afirmado hace pocos días que Fanon es un “representante del lado B de las revoluciones latinoamericanas, no asumido en su complejidad simbólica y escritural por los movimientos de izquierda que en general transitaron por la huella guevarista. Su posición no complaciente con el sujeto subalterno lo llevó a ser omitido por los sectores más ‘adelantados’ de las sucesivas revoluciones: cubana, sandinista, montonera y senderista. Con el paso de las décadas nos dimos cuenta de que la posición de Fanon significó un aporte que no fue considerado”. Huenún acaba de publicar “Fanon City Meu” en la editorial Das Kapital.
La promoción del Ché Guevara es muy amplia; recordemos que ya el año 2000 en el texto “Chile: Construcción democrática”, para 6º básico, cuya segunda edición alcanzó un total de 300.024 ejemplares, se mencionaba la figura del Ché, sin que hubiese una sola referencia a su mensaje teórico ni a su acción guerrillera práctica. Por cierto, se omitía esta sentencia del barbudo: “El odio implacable hacia el enemigo nos impele por encima y más allá de las naturales limitaciones del hombre y nos transforma en una efectiva selecta y fría máquina de matar”.
A Mijail Bakunin lo dan a conocer decenas de páginas anarquistas en las que se recuerda que la Revolución Social suprimirá el actual sistema para dar plena libertad a las masas, los grupos, Comunas, asociaciones e individualidades, destruyendo de una vez por todas la causa histórica de toda violencia: la misma existencia del Estado cuya caída supondrá la destrucción de todas las iniquidades del derecho y de todas las falsedades de los diversos cultos –derechos y cultos que han sido siempre, los canonizadores complacientes, tanto en el terreno ideal como en el real, de toda la violencia representada, garantizada y autorizada por el Estado–.
¿Qué tiene de extraño, entonces, que en los muros de nuestras ciudades se lean recomendaciones como “Mata a tu rector” o “Muerte al cerdo capitalista” o “La única Iglesia que ilumina es la que arde” o que elRumpy haya dicho a media tarde por radio: “Yo sería partidario de ir y quemar la catedral, hueón, con todos los curas adentro”?

También las tesis light de la no-violencia activa y de la desobediencia civil son abiertamente promovidas. En su blog, Luis Mariano Rendón se define a sí mismo como activista de la Tierra. En esa calidad encabezó al grupo que invadió la sede senatorial y definió la correría de adultos y adolescentes que culminó en escalamiento de mesa, escupitajos y gritos desaforados, como un acto de no-violencia, de desobediencia civil. “Lo que realizamos fue un acto no violento, pero un acto enérgico contra la clase política”.
Y quizás qué otras influencias que aún no conocemos infestan las mentes y los corazones de tantos chilenos.
No son los bultos extraños el primer peligro. Antes hay que poner la atención en las fuentes.
Gonzalo Rojas Sánchez.

miércoles, septiembre 17, 2014

LICEO MOLOTOV.


Se difundió como un simple episodio del ámbito policial, pero lo ocurrido al interior del Liceo municipalizado Andrés Bello, de la comuna de San Miguel, tiene más perfiles políticos que de índole delictual.
En el estrecho y en la sala misma que ocupa exclusivamente el Centro de Alumnos del establecimiento se descubrieron 50 bombas Molotov listas para su uso y una cantidad independiente de combustible para su elaboración.
El almacenaje de estos artefactos explosivos, prohibidos por ley pero utilizados con generosidad en las protestas callejeras, en especial en las llamadas “estudiantiles”, fue descubierto por una autoridad del liceo alertada por el fuerte olor a bencina que emanaba desde el interior de la sala del Centro de Alumnos y, por ende, cerrada con llave de exclusivo uso de sus dirigentes.
La Ley de Responsabilidad Penal Adolescente impide imputar a menores, de tal modo que tras un interrogatorio a los cinco miembros del Centro de Alumnos y a otros tres alumnos del liceo, todos ellos continuaron con su rutina mientras se abría una investigación que durará 30 días.
El descubrimiento de esta bodega de bombas Molotov al interior de un colegio se produjo en medio del debate por el déficit de los organismos de inteligencia política y policial, lo que quedó en evidencia tras el bombazo terrorista en un centro comercial aledaño a la estación Escuela Militar del Metro.
Hace tiempo que jueces, fiscales, Investigaciones y Carabineros se culpan mutuamente de los fracasos por no hallar a responsables de delitos, lo que de una parte ha colocado a los tribunales en el penúltimo lugar del ranking de confianza pública, y, de otra, tiene a la población viviendo cada vez más atemorizada, ya sea en sus propios hogares, en la vía pública o en algún medio de transporte.
En esta cadena de no identificar culpables por parte de investigadores y jueces se encuentran los “encapuchados”, los que asumieron el hábito de cerrar todas las marchas de protestas con acciones vandálicas en contra de personas y de la propiedad pública y privada. En la tradicional romería al cementerio de las organizaciones izquierdistas de derechos humanos con motivo del 11 de septiembre, un desenfrenado grupo de encubiertos atacó a un periodista e intentó quemarlo, tras rociar sus ropas con combustible.
En especial los reporteros que se encargan de informar en directo de estas marchas, cada vez que entran en acción estos violentistas los diferencian, tratándolos de “infiltrados” o “lumpen”. Este particular tratamiento obedece a la mal disimulada simpatía que el periodismo en general siente por quienes se manifiestan en las calles contra la autoridad.
Sin embargo, los “encapuchados” forman parte activa de los movimientos callejeros. Con sus rostros cubiertos por razones obvias, cumplen un rol previamente asignado que obedece al rígido manual del PC en cuanto a que “una manifestación que no origine trastorno, pasa inadvertida”.
El acopio de bombas Molotov en el Liceo Andrés Bello de San Miguel no sólo constituye una pista para iniciar una investigación, sino es la rotunda confirmación de que son los estudiantes, y en este caso los secundarios, quien fabrican estos artefactos explosivos para su posterior uso. La casualidad, y no un trabajo de inteligencia, permitió descubrir esta improvisada bodega –seguramente de distribución– dos días antes de los “festejos” que jóvenes extremistas protagonizan cada 11 de septiembre.
Aunque lo más seguro es que estos jóvenes alcancen a recibir una rápida instrucción de sus mentores políticos para no revelar su orgánica, al menos las brigadas especializadas de Carabineros y de la PDI tienen en sus manos el más importante rastro encontrado hasta hoy para identicar con nombres y apellidos a los desalmados que se escudan en capuchas para atemorizar a la ciudadanía.
Héctor Sánchez Zuñiga.

martes, septiembre 16, 2014

ESTADO DE PUTREFACCIÓN NACIONAL.


Escribir tres días seguidos sobre el mismo tema es mucho, lo se, ¿pero que culpa tengo yo si el circo aún sigue funcionando?.

El Metro está literalmente tomado por Carabineros. Lo mínimo es una pareja, en algunas estaciones van en grupos de seis, todos juntos, todos conversando, todos paseando, mientras la gente entra a las estaciones como Pedro por su casa con bolsas y maletas. No es culpa de Carabineros, sino de las autoridades. Menos mal que no tenemos que luchar en contra del Estado Islámico o en Chile no queda piedra sobre piedra.

En Antofagasta agarraron a un grupo de subversivos que portaban explosivos en una camioneta, gracias a que….se pasaron una luz roja. Luego, el GOPE allanó la guarida de los criminales, donde encontraron el resto del arsenal. Pencailillo pretende invocar la ley anti terrorista, aunque no sé cómo van a demostrar que los no-terroristas causaron temor sacando a pasear las bombas y teniendo guardadas las restantes. Tal vez por ese motivo invocan la ley inaplicable.

Ya no me puedo bajar en la estación de Metro que quiero, sino en la que quieren los terroristas. Subo al tren, y lo primero que escucho es al conductor avisando que la línea esta llega solo hasta tal estación, y la línea tal hasta esta otra estación. En el resto de las estaciones se encuentra el GOPE desactivando bombas imaginarias. Parece que ligerito voy a tener que viajar en micro….hasta que comiencen a poner las bombas ahí. Luego tendre que ir a trabajar trotando…siempre que no tengan las calles cortadas por una huelga, una manifestación o una bomba imaginaria o de las de verdad. Lo único bueno de todo esto es que le advertí a la patrona que no la podré sacar a pasear, y así resguardar su integridad física y psíquica. ¿Cómo estoy?.

La portada de El Mercurio muestra la foto de tres criminales dentro de un banco portando un tubo de gas con el que hacen explotar los cajeros automáticos. Que se preocupe el BBVA, Pencailillo ya les advirtió que “cajero explotado, parte cursado”. La locura total.

Los que están recuperando clases en forma acelerada son los alumnos del Instituto Nacional, para ello solicitaron unas charlas al FMR, el antiguo movimiento idealista de la Claudia. Sin comentarios.

Creo que ayer aprobaron la “Ley Emilia”, y justo hoy la Corte de Apelaciones de Talca anuló el juicio en contra de Martin Larraín, el hijo de don Carlos, ex presidente de los nuevo derechistas; como diría Salfate, “todo cuadra, pollo”. Todo otra vez y con ley nueva. ¿Será retroactivo el asunto?. Dependerá del juez, los políticos y la prensa.

No sé si el muchacho iba con trago o no; parece que se arrancó del lugar de los hechos, puede que así sea, aunque no lo sabemos. A la ex señora le tiraron un billetito que agarró al vuelo, es cierto. Lo único claro es que el peatón andaba muerto de curado en un camino sin berma y a plena noche. ¿No se le habrá atravesado y lo atropelló?. Aquí hay ensañamiento. Hasta donde yo entiendo, aquí hay dudas más que razonables basadas en un hecho constatado, la ebriedad del peatón. Pero estamos en Barbarilandia, en fiestas patrias y con las encuestas por el suelo. ¡Hay que hacer algo!.

Máximo.

lunes, septiembre 15, 2014

LOS ZURDOS ANDAN TIRITONES.

La encuesta (CEP) dejó la tendalada en la Nueva Alcantarilla. Escucharon la voz del pueblo, pero lamentablemente para los zurdos fue una voz más neoliberal de lo que pueden soportar. El espíritu del dictador se les está apareciendo, justo ahora que tenían el pan en la puerta del horno.

Consecuencias de la encuesta:

-La Corte de Apelaciones de Santiago acogió los recursos de protección presentados por padres y apoderados de mi ex colegio, el Instituto Nacional, en contra de la Municipalidad de Santiago, el rector del colegio y alumnos por las innumerables tomas que buscan crear un paraíso terrenal sin fines de lucro y los protocolos que autorizan este tipo de acciones.

Recordemos que la gallina chascona, que por estos días las oficia de Alcaldesa de Santiago, autorizó las tomas del colegio si estas se decidían democráticamente por el centro de alumnos marxistas del establecimiento. ¿Tomas democráticas?: Si, en Chile eso es posible. Entonces los rabanitos que hacen como que estudian en el lupanar de Alameda con Arturo Prat se dedicaron a votar a mano alzada cualquier cosa que pasa a ser automáticamente democrática y popular.

La Corte dijo que no, que la cosa no puede ser así, que corten el hueveo, que dejen a los cabros no-marxistas estudiar tranquilos y que la gallina chascona verá cómo se las arregla para hacer cumplir la orden. ¿No encuentran que hay algo que no cuadra?. Claro que sí, esta orden del poder judicial revolucionario contradice todas las decisiones anteriores que se tomaron durante el “gobierno de la derecha”. Una cosa es derribar a los fascistas, y otra muy distinta es ir en contra de las encuestas. Lo que era ya no es y ahora es otra cosa, que vendría siendo como todo lo contrario a lo que era hasta la semana pasada. ¿Y que existe hoy que no existía la semana pasada?: ¡La encuesta CEP, pues, hombre!.

-El Ministro del Interior, Rodrigo Pencalillo, anda diciendo que parte de los recursos que nos van a robar y que se suponía irían a crear una educación pública, gratuita, de calidad y sin fines de lucro para crear puros chilenos más capos que la chucha donde el más tonto va a tener un magister en Harvard, ya no irán totalmente a la educación. ¡¿Qué?!. Tal como leen. Una parte del botin va a desembarcar en el Ministerio de Salud, me imagino que para que Barbarilandia tenga una salud del primer mundo, aunque Pencalillo no especificó si será como la de Finlandia, la de Suecia o la de Francia.

Ya lo sé, ustedes dirán que como es la cosa, que promesas son promesas y que por donde se están metiendo el programa de gobierno. Pero así es la vida y así son las encuestas.El 22% del populacho bárbaro anda preocupado de la educación y más del 50% de la salud. Entonces: 50 es más que 22, por lo tanto gana el 50. ¿Dudas al respecto?.


-El chanta más chanta de la Vía Láctea y sus galaxias cercanas y las lejanas también, el honorable copión de Wikipedia, don Alejandro Navarro, anuncia la madre de todas las soluciones: Regular las encuestas. Me imagino que se creará el Ministerio de las Encuestas con su respectiva Sub secretaria de las Encuestas, organismos formados por profesionales egresados solo de la Diego Portales, la USACH, la Silva Henríquez, la Alberto Hurtado y otras universidad de corte revolucionario, los que tendrán como tarea velar para que las encuestas no pregunten más leseras y solo se dediquen a apoyar la revolución en curso. ¡No más preguntas neoliberales!.  

Máximo.

A 41 AÑOS... ¡GRACIAS!.


Hay muchas razones para agradecer al gobierno de las Fuerzas Armadas y de Orden que se inició con el Pronunciamiento Militar (o Golpe de Estado, me da lo mismo como le llamen) del 11 de septiembre de 1973.
En primer lugar, haber impedido que en el país se instaurara una dictadura marxista. Las fuerzas de izquierda llevaban más de una década empeñadas en la tarea de importar la revolución cubana y el gobierno del Presidente Allende no era más que la última etapa antes de lograrlo.
En segundo lugar, la eficacia con que actuaron las Fuerzas Armadas al derrocar al Presidente Allende y neutralizar a los focos de resistencia permitió que la guerra civil larvada en que se encontraba el país fuese sofocada con un costo relativamente bajo. Muchos se pueden escandalizar por mi afirmación, pero seamos objetivos. Según el Informe Rettig la cifra de muertos y desaparecidos por causa de la violencia política durante el período 1973-1990 es de 3.197, de los cuales 2.774 son atribuibles a las Fuerzas Armadas y 423 a la izquierda. Entiendo que para los familiares de los muertos (de ambos lados) el costo es infinito, pero desde el punto de vista social y situando los hechos en el contexto me parece, insisto, que el costo fue bajo porque las circunstancias favorecían que el número de muertos fuese mucho mayor. Desde la década de los ’60 la izquierda venía pregonando la lucha de clases o violencia revolucionaria. Así es como el Congreso Pleno del Partido Socialista ‒al cual pertenecía el Presidente Allende‒ celebrado en 1967 declaró a todos los chilenos que la violencia revolucionaria “es inevitable y legítima… Constituye la única vía que conduce a la toma del poder político y económico y su ulterior defensa y fortalecimiento”. Es decir, iban a matar para llegar al poder y una vez en él iban a seguir matando para perpetuarse en él.
La postura de los otros partidos y grupos de izquierda era similar. Por ejemplo, en 1970, Gregorio Liendo ‒conocido como “Comandante Pepe” y segundo del MIR‒ declaró en una entrevista que tenía que “morir un millón de chilenos para que el pueblo se compenetre de la revolución y ésta se convierta en realidad”; en ese momento la población chilena era de 8,8 millones de personas, por lo tanto la cifra del Comandante Pepesignificaba… ¡más de un 11% de la nación! ¿Imposible que ocurriera? En absoluto: en Ruanda un enfrentamiento civil ocurrido en 1994 dejó 1 millón de muertos y la población del país era de 6 millones. Concedo que es poco probable que en Chile se hubiese llegado a esa cifra, pero la frase de Liendo ilustra el nivel de odio que impulsaba a los izquierdistas extremos de esa época. Como demostración, por esos mismos días en que el Comandante Pepe realizó la citada declaración, sus hombres se tomaron el fundo “La Tregua” en Panguipulli, perteneciente a una mujer viuda, Antonieta Maachel, quien fue secuestrada y ultrajada en forma brutal por todos los forajidos de la banda, y en su desesperación se quitó la vida en su dormitorio, mientras sus agresores se daban un banquete en el comedor de su casaDejó tres hijos adolescentes librados a su suerte y despojados de sus bienes (descripción de una amiga de la infortunada en una carta a El Mercurio). Los hombres del “Comandante Pepe” practicaron lo que los izquierdistas vociferaban por las calles de nuestras ciudades, como reconoció 40 años más tarde Roberto Ampuero en su columna del mismo diario pidiendo perdón a los chilenos porque en su calidad de joven miembro del Partido Comunista “entre 1970 y 1973 desfilé por las calles convencido de que a la democracia de Chile había que arrojarla por la borda… y vociferando… ‘los momios al paredón, las momias al colchón’”. No eran solo palabras, como lo demuestra el drama de Antonieta.

En fin, no sabemos cuántos hubieran sido los muertos si las Fuerzas Armadas no hubieran actuado esa mañana del 11 de septiembre hace 41 años, pero estoy convencido de dos cosas: (1) estaban dadas las condiciones para que el número de muertos fuese mucho mayor; (2) la principal causa y culpa de los dolorosos acontecimientos aquellos no radica en quienes derrocaron al Presidente Allende y constituyeron el nuevo gobierno, sino en aquellos que encendieron el odio y que hasta hoy le deben al país un mea culpa.
Con lo dicho hasta aquí hay más que suficiente para estar agradecidos. Pero además el gobierno de las Fuerzas Armadas reconstruyó la institucionalidad nacional. Fue una tarea titánica que involucró a muchos de los mejores chilenos de la época y que quedó fraguada en la Constitución de 1980. Hace 20 años un joven colombiano estudiante de Ciencias Políticas Chile me comentó admirado que el artículo primero de nuestra Constitución le parecía un poema: “Los hombres nacen libres e iguales en dignidad y derechos. La familia es el núcleo fundamental de la sociedad. El Estado reconoce y ampara a los grupos intermedios…” Siglos de evolución política y de influencia cristiana quedan reflejados en ese artículo primero.
Uno de los conceptos fundamentales que inspiró la nueva institucionalidad es la doctrina de la subsidiariedad, tomada de la Doctrina Social de la Iglesia y cuya aplicación en el ámbito económico ha permitido cuatro décadas de progreso. Pero primero hubo que restituir el derecho de propiedad devolviendo las empresas expropiadas e intervenidas ilegalmente por el gobierno de la Unidad Popular; luego se modificó la legislación laboral, minera, bancaria y tributaria; se dotó al Banco Central de autonomía para manejar la política monetaria; la Hacienda Pública se manejó con responsabilidad para establecer y mantener equilibrios macro económicos…; en resumen, se limitó el papel del Estado para entregarle a los chilenos la responsabilidad del desarrollo económico y ello permitió que desde 1975 a la fecha el país cuadruplicara su riqueza per cápita y redujera la pobreza de 50% a 11%.

Como resultado de las políticas del gobierno militar muchos chilenos pudieron  emprender y crearon pequeñas y medianas empresas que hoy constituyen buena parte de la base productiva del país. A ello también contribuyó la creación de un ingenioso sistema tributario en virtud del cual los empresarios tributamos no por las ganancias de nuestras empresas sino por las ganancias personales (o retiros), conocido como Fondo de Utilidades Tributables o FUT, lo que promueve que la mayor parte de las utilidades sean devueltas a la sociedad vía reinversión. Siendo hijo y continuador de uno de esos pequeños empresarios que debieron soportar el desorden, la corrupción e intervencionismo arbitrario del Estado durante los infaustos años del gobierno marxista, me siento especialmente obligado a dar gracias a quienes hicieron posible la liberalización de la economía.
Otra importante reforma fue la privatización de la administración de los fondos de pensiones mediante la creación de un sistema de capitalización individual que reemplazó el antiguo sistema de reparto. Gracias a esta reforma el monto de la jubilación de una persona es el resultado directo del ahorro que haya realizado ella misma. A su vez, a nivel macro este sistema constituye un potente mecanismo de ahorro nacional y que ha contribuido, inversión mediante, al espectacular crecimiento económico del país. Por contraste, los países que han conservado los sistemas de reparto se enfrentan actualmente  a la insolvencia de su sistema de pensiones, lo cual recarga el gasto público favoreciendo que muchos de ellos estén hundidos en una crisis económica que se arrastra por años y ahora buscan con desesperación una solución. Les llevamos 34 años de ventaja.
La lista de razones para agradecer puede ser engrosada por varias otras reformas y aciertos; por ejemplo: se creó el sistema privado de prestaciones de salud; se crearon las condiciones para el surgimiento de universidades permitiendo que hoy un millón de jóvenes accedan a la educación universitaria; se evitó una guerra y sin ceder soberanía (por contraste, el gobierno siguiente cedió soberanía sin que hubiese peligro de guerra); la acción policial y militar permitía, a pesar del terrorismo, un clima de orden y seguridad que hoy se echa en falta (mi oficina ha sido robada en cinco ocasiones, mis tiendas son asaltadas con frecuencia, hace poco una casa de mi cuadra fue asaltada y la mujer que la cuidaba fue violada por los seis asaltantes). Pero lo más importante, tal vez la síntesis de todas las transformaciones, es que se le entregó a cada chileno la responsabilidad por su vida y la de su familia, de manera que no sea el Estado −esa entelequia anónima e impersonal− el que planifique y administre nuestras vidas, sino que cada uno sea dueño de su propio destino.

Muchos no lo entienden y otros lo entienden pero prefieren que sus vidas sean manejadas por burócratas a quienes ni siquiera conocen. Yo lo entiendo y lo valoro. Y por eso doy gracias a todos quienes lo hicieron posible: a los Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas y de Orden que asumieron la tremenda responsabilidad ese 11 de septiembre hace 41 años y encabezaron el nuevo gobierno (Augusto Pinochet, José Toribio Merino, Gustavo Leigh y César Mendoza); a quienes los sucedieron en la tarea; a quienes estuvieron a sus órdenes; a quienes combatieron el terrorismo, algunos de ellos muertos en servicio y otros hoy injustamente presos; a los civiles que, recibiendo sueldos a veces muy inferiores a los que podían recibir en el sector privado ‒y sin recibir sobresueldos‒ asumieron funciones públicas para ayudar a construir la nueva institucionalidad (como Sergio de Castro, Miguel Kast, José Piñera, Hernán Buchi, por nombrar sólo a unos pocos); a Jaime Guzmán, quien que pagó con su vida el aporte realizado en la elaboración de la nueva Constitución y que no se cansó de predicar las falacias del marxismo.
A todos ellos, muchas gracias y que Dios los bendiga.
Gastón Escudero Poblete.

sábado, septiembre 13, 2014

CHÁVEZ NUESTRO QUE ESTÁS EN EL CIELO.


(A Lorent Saleh, estudiante que acaba de ser traicionado por el Gobierno de Juan Manuel Santos y entregado a la policía política venezolana.)

Los chavistas han lanzado a volar un nuevo padrenuestro, como si fuera uno de esos pajaritos parlanchines con los que suele conversar Nicolás Maduro.
Es importante acercarse a esta conmovedora expresión de ladevoción político-religiosa. Al fin y al cabo, el texto advierte que el ex teniente coronel va de cabeza a los altares: "Santificado sea tu nombre".
¿Se llamará "San Chávez"? Los venezolanos pata en el suelo son muy dados a rezarles y pedirles favores especiales a las figuras populares desaparecidas. Parece que el torero César Girón, el venerable médico José Gregorio y el malandro Marchena –un delincuente al que despacharon con 180 balazos– suelen hacer muchos milagros.
Hay, incluso, quienes se encomiendan a Juan Vicente Gómez, un dictador que mató a 200 venezolanos pero tuvo la cortesía de reemplazarlos con 200 hijos ilegítimos como prueba de su sobrenatural potencia inguinal, mientras gobernaba el país con el extremo de la uretra.
Chávez, además, fue capaz de realizar en vida varios asombrosos prodigios. Para llegar a los altares se necesitan, al menos, tres milagros. Aquí están:
  1. Destruyó la industria petrolera. Eso no era nada fácil tras un siglo de constante crecimiento.
  2. Multiplicó por cuatro el número de asesinatos en Caracas, como si fueran "los penes y los peces" que Maduro cita, en su condición de peculiar exégeta del Nuevo Testamento.
  3. Invirtió el signo migratorio. Durante muchas décadas el país recibió a millones de inmigrantes dispuestos a succionar las venas abiertas venezolanas. San Chávez logró que un millón y medio de venezolanos educados salieran a hacer la misma vampiresca tarea en el extranjero.
Afortunadamente, la piadosa oración, estrenada en un congreso chavista, da noticia de la exacta localización del líder desaparecido. El ubicuo personaje, además de estar en el cielo, como corresponde a su legendaria benevolencia, está localizable "en la tierra, en el mar y en nosotros, los y las delegadas".
Aquí hay gato encerrado. ¿Por qué no en los ríos? ¿Por qué Chávez no está en el Orinoco, que es un río enorme que recorre medio país? ¿Por qué no está en el lago Maracaibo, uno de los mayores del planeta, que tiene, de vez en cuando, hasta tiburones, como sucede en la cúpula chavista? Sospechosa omisión. ¿Y por qué la concordancia feminista "los y las delegadas"? ¿Cuántas millonas de delegadas hubo en ese congreso para alterar las normas gramaticales?
Mi impresión es que el padrenuestro chavista va a popularizarse entre los pobres, que cada vez están más necesitados y son más en el país. Lo acaba de proclamar ese brillante teólogo venezolano de la liberación de nombre árabe, Tarek el Aissami, gobernador de Aragua:
Mientras uno más consigue pobreza, hay más lealtad a la revolución y más amor por Chávez. Mientras el pueblo es más pobre es más leal al proyecto revolucionario.
Exacto. Por eso, quizás, del padrenuestro chavista ha desaparecido cualquier alusión al "pan nuestro de cada día". Los devotos revolucionarios no le piden a Chávez ni siquiera una humilde arepa. No habrá pan. El pan es una detestable expresión de la Cuarta República. Por eso ha desaparecido la harina de los supermercados, junto con el pollo, la carne, la leche y la mantequilla, esos agentes del imperialismo.
Lo que esa sociedad necesita son bienes inmateriales. Lo dice el padrenuestro chavista.
Danos hoy tu luz para que nos guíe cada día, no nos dejes caer en la tentación del capitalismo, más líbranos de la maldad de la oligarquía, del delito, del contrabando, porque de nosotros y nosotras es la patria [¿por qué no el patrio?], la paz y la vida. Por los siglos de los siglos, amén. Viva Chávez.
Tienen razón. El capitalismo y la oligarquía son sinónimos deasquerosos bienes materiales, de papel tualé, de supermercados llenos de comida, de todos esos elementos que pervierten y pudren el corazón revolucionario del pueblo. Hay que volver a la tradición cristiana de Simón el Estilita, que estuvo 37 años encaramado en una columna fabricada en el desierto para escapar de las tentaciones mundanas.
El Estilita, bien mirado, fue el primer chavista de la humanidad.
Carlos Alberto Montaner.

viernes, septiembre 12, 2014

CIRCO ANTI-TERRORISTA.

La ex derecha y los ex medios escritos de derecha, hoy dirigidos por izquierdistas, nuevo derechistas y arrepentidos, salieron en masa a prestarle ropa a la Claudia. Saieh y Agustincito están colaborando con la causa.  Cachen la ondita.

Titular de El Mercurio: “Gobierno compromete enviar cambios a Ley Antiterrorista este mes, y en octubre la nueva Ley de Inteligencia”. Pencailillo recibe informes de tinterillos a sueldo; la Claudia se reúne con todos los presidentes de partidos políticos, incluyendo el presidente de RN, quien pretende deshacerse del pasado, y el presidente de la UDI que postula reescribir sus principios por unos que den más votos de izquierda. El ex fiscal Piedrabuena plantea la creación de un nuevo Ministerio de Seguridad Publica. Solo nos estaría faltando la sub secretaria, la superintendencia, tres o cuatro ONGs, y unos cuantos cientos de millones de dólares de la señora Juanita para financiar un nuevo edificio de veinte pisos en el centro para cobijar a los miles de burócratas que combatirán el no-terrorismo. Y todo para no agarrar a los cuatro gatos que se entretienen combatiendo al capital internacional. Sería más barato y eficiente una razzia como las de antes y un pasaje de ida en helicóptero a la Bahía de Quintero.

La foto de la portada muestra una unidad del GOPE buscando una bomba imaginaria en una estación del Metro, mientras el populacho bárbaro se agolpa detrás de la cinta amarilla mientras inmortaliza la performance anti terrorista con sus fenomenales Smartphone touch de última generación, que obtuvieron gracias al modelo que pretenden derrumbar.

Titular de La Tercera: “Gobierno evalúa dotar a la ANI de Agentes Especiales”. Una mentira del porte de una montaña, ya que la ANI fue creada expresamente sin ningún tipo de capacidad para combatir el terrorismo, prueba de ello es que no hay ni habrá ningún terrorista preso. La foto de la portada muestra a dos carabineros conversando animadamente en una estación de Metro, mientras los pasajeros entran con todo tipo de bolsas, maletines, mochilas y carteras. Se supone que vigilan un posible atentado no terrorista. Un circo.

El titular de La Segunda nos cuenta que la Corte de Apelaciones de San Miguel, justo, justo, justito hoy, dejó sin efecto la libertad de Víctor Hugo Montoya, acusado del atentado al retén de La Vizcachas, lo que nos demuestra, una vez más, que el Poder Judicial no es más que un monigote del poder político de turno. Una vergüenza que atenta en contra del Estado de Derecho.
La foto de la portada de La Segunda muestra la mesa del Te Club, con la Claudia a la cabeza y en primera fila los carachos de Monckeberg y Silva, aguachados en La Moneda, mientras siguen bajando en las encuestas. Pobres tipos. 

Mientras el país completo mira horrorizado como cuatro gatos mal comidos ponen de rodillas a todo el aparato estatal, los no terroristas al peo se ríen mientras miran por televisión el triste espectáculo de circo pobre lleno de contorsionistas de la vida, saltimbanquis, equilibristas del poder, acróbatas de las encuestas, payasos al por mayor, malabaristas de pasillo y domadores de pobres. 


Máximo.