lunes, junio 27, 2016

CHILEXIT.



EL REINO Unido votó por retirarse de la Unión Europea. Aunque haya sido por un margen estrecho, nos sorprende que un país, desarrollado y poseedor de una gran cultura, haya logrado juntar una mayoría para salirse nada menos que de un pacto internacional.
¿Será el “Brexit” una especie de involución política, un retroceso en la modernidad? Para los partidarios de la salida, lejos de representar eso, el jueves pasado fue el equivalente al “día de la independencia”. Porque si bien el voto en contra de la Unión fue sin duda catalizado por el problema específico de los inmigrantes, que por oleadas incontrolables han asolado a Europa en los últimos años, los votantes en el fondo han expresado el deseo de controlar su propio destino. No están dispuestos a delegar la capacidad de decidir en un supra gobierno, compuesto por burócratas internacionales y que no está claro quién lo elige, como el que reside en Bruselas, que no les deja tomar sus propias decisiones y les impone reglas -buenas o malas- sin su consentimiento.
Ahí está el punto. Con apariencia de modernidad, la Unión Europea tiene un tinte antidemocrático. Porque la democracia es el gobierno del pueblo y cuando éste no puede decidir, sino que lo hacen otros, no está claro que haya democracia. No basta que exista un parlamento europeo electo, porque la voluntad de cada nación se diluye en la voluntad de muchas otras. Y como no todos los países hacen las cosas igual ni son tan exitosos, aquellos que se esfuerzan y lo hacen mejor, terminan pagando los costos.
El Reino Unido recupera su soberanía, y sin duda tiene los medios y capacidades para hacerlo mejor. Y los supuestos costos no son tan ciertos.Pasado el impacto inicial, la realidad es que el intercambio comercial, económico y financiero continuará, porque el resto de Europa no podrá negarse a ello, sobre todo cuando la isla británica compra más de lo que vende al resto.
Nuestro país se ha comprado durante muchos años que hay que pertenecer a organismos internacionales, seguidores como somos de la moda. Una cosa es adoptar acuerdos comerciales o de integración voluntarios con otras naciones, y otra distinta delegar nuestra soberanía en organismos internacionales. Así ha estado sucediendo, y la derecha política ha sido incapaz de verlo o hacer algo al respecto. Porque la realidad es que esos organismos son controlados por burócratas de izquierda, especialistas en imponer agendas bajo el pretexto de los derechos humanos. Por ejemplo, el Congreso aprueba un “Acuerdo de Unión Civil” y reserva la institución del matrimonio para la unión de un hombre y una mujer. Así lo decidió nuestra democracia, que no requiere de ninguna tutela.
Entonces, los disconformes se van a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que nos exige extender el matrimonio a parejas del mismo sexo. Nuestro gobierno de izquierda, lejos de defender nuestra decisión soberana, acepta establecerlo y ello nos obligaría a adoptarlo.
¿Quiénes son esos burócratas para imponernos tal cosa?; ¿cuándo los elegimos?  El Reino Unido nos demostró cómo se defiende la democracia: es hora de aprender y promover un “Chilexit”.
Axel Buchheister.

sábado, junio 25, 2016

CARTA DE UN PROFESOR A SUS ALUMNOS.



Ayer les comenté con dolor y gran preocupación el acto de profanación del Cristo de la Iglesia de La Gratitud Nacional durante las protestas estudiantiles. Les trasmití mi pesar (ni siquiera como católico, sino como chileno) al ver las imágenes de cómo se destruía el Cristo crucificado. Algunos de ustedes reaccionaron airadamente. “¡Por qué tanto escándalo por la destrucción de una figura de yeso en unas maderas!”. Otros trataron de justificar dicha acción apelando al idealismo y la rabia contenida de estos jóvenes, a los cuales la sociedad les ha negado una serie de oportunidades. “Es su legítimo derecho a protestar” dijo uno de ustedes. El argumento de Gabriel fue más complejo: “son jóvenes que están en guerra contra el sistema. Una protesta es un acto de legítima defensa en contra de este sistema opresor. La destrucción de esa ‘figura’, no es más que el botín de guerra de los vencedores”.
Como a ustedes les consta, en nuestra aula siempre hay espacio para expresarse libremente dentro de los límites del respeto mutuo e incluso afecto por el que piensa diferente. Respeto vuestros argumentos aunque no los comparto, y a la vez me preocupan, pues revelan, si me permiten la expresión, una “falta de humanidad” y una dosis de odiosidad que no le hace bien al país. Pero mucho más me preocupa la indiferencia de más de la mitad del curso a los cuales la noticia pareció no importarles (muchos siguieron jugando con sus celulares, con cara de “lateados” esperando que se acabe la clase).
No los culpo del todo por vuestra indiferencia, el fracaso es nuestro, de los profesores (y padres) que no hemos sido capaces de transmitirles la importancia del diálogo, de la cultura del encuentro, de respetar los valores y creencias del otro, y más aún, de empatizar con el dolor del otro. Los profesores (y los padres) somos también responsables, quizá más que los organizadores o las autoridades que permiten estas manifestaciones. Estamos perdiendo no solo las más elementales normas de convivencia y amistad cívica, sino también la capacidad de asombro, y eso es muy peligroso.
No son las autoridades a través del uso de la fuerza de la ley (que para estos casos cada vez funciona peor) las que restituirán al país nuestra vocación al diálogo para resolver pacíficamente los problemas. Son ustedes los jóvenes, los que no permanecen indiferentes frente al dolor ajeno, frente a la injusticia o frente al vandalismo los llamados a construir un país reconciliado y en paz.
Queridos alumnos, que no les gane el odio ni la indiferencia. Esta última nos convierte en cómplices de los encapuchados, los mismos que el día de mañana pueden atentar contra tu hogar o tu vida, a nombre de la libertad, la justicia u otros “ideales”. Me asiste la convicción de que ustedes serán capaces de contagiar vuestros compañeros, el deseo de ser protagonistas en la construcción de un Chile reconciliado y respetuoso, y también serán capaces de recordarnos a nosotros sus profesores, la inmensa responsabilidad que tenemos de formar no solo buenos profesionales, sino también y sobre todo buenos ciudadanos.

Eugenio Yáñez
Profesor Universitario
Vocero Voces Católicas.

jueves, junio 23, 2016

JULIO CASTAÑER: CIUDADANO INOCENTE, INJURIADO Y PROCESADO.


En el llamado Caso "Quemados" los "únicos dos desertores del grupo ni siquiera están de acuerdo entre sí. Uno inculpa al teniente Castañer de haber iniciado el fuego con un encendedor, el otro al teniente Fernández de haberlo hecho con un fósforo. Pero los otros nueve coinciden en que ambos oficiales estaban alejados del estallido del fuego. Por supuesto el juez de izquierda atiende a la versión contradictoria de los dos y no a la conteste de los nueve, más la de los dos oficiales, pues es lo políticamente correcto y manda a todos estos presos"
Así se refería Hermógenes Pérez de Arce ("No está perdida toda esperanza" del 4 de agosto de 2015) a la reapertura de este proceso, por el testimonio de un conscripto supuestamente "arrepentido" pero en realidad pagado, como reconoció posteriormente, este individuo, identificado como Fernando Guzmán.
El hasta ahora principal inculpado, el coronel Julio Castañer, denuncia en esta carta la dramática situación que él vive junto a su familia.
"Ciudadano inocente, injuriado y procesado
Me permito compartir algunas reflexiones, teniendo en cuenta para ello la convicción de mi inocencia y continuar colaborando con la justicia, único camino que permitirá revertir mi actual condición, asegurando en especial a mi familia, regenerar el tejido dañado por la deleznable actitud de algunos de perseverar en acciones que no generan más que odio y venganza, incentivados por algunos medios de comunicación que a diferencia de ellos, solo buscan los intereses comerciales, ganar un espacio más en el rating cada día más disputado, sin la menor muestra de ética y valores morales que hoy tanto reclama la propia sociedad chilena.
Al alero más formidable que me ha dado la vida, mi familia, observo cómo se avecina una nueva escalada política y comunicacional que busca la exacerbación social, desvirtuar los ejes de atención ciudadana y responder a intereses comerciales, me preparo junto a mi esposa, hijos y familia a enfrentar estoicamente tales prácticas, en atención a que me siento inhibido por razones de secreto de sumario a defenderme públicamente e impedido de compartir por ahora, contundentes antecedentes de la causa judicial, los que no solo me exculpan de los hechos investigados sino además, revelan un sinnúmero de distorsiones que intentan mofidicar una verdad jurídica inobjetable, la cual confiamos prevalecerá.
No quiero soslayar el carnaval mediático vivido el año 2015, generado por un medio de comunicación que gana y lidera espacios con contenidos afines, oportunidad en que sindicado como el principal "actor" de un reportaje soy acusado, condenado socialmente y humillado públicamente y con ocasión de ello, ser formalizado.
Desde la perspectiva judicial, acato que el ministro a cargo de la causa le asista el derecho y deber de investigar y administrar la justicia que tanto esperamos, observando que en ésta a la fecha, pese a la existencia de un solo falso declarante (explotado solo por tener visibles limitaciones físicas y vulnerabilidades sociales), existen legítimos testigos presenciales contestes con una sola versión, el teniente Castañer ni siquiera estaba cerca en el momento y lugar del principal hecho investigado. 
Los daños colaterales son irreversibles, sin embargo los asumo, anido y reservo solo en el seno del hogar. No obstante el derecho a la presunción de inocencia me ha sido ignorado, los derechos constitucionales atropellados, la honra y seguridad personal vulneradas, sin embargo mantenemos incólumes e intactos nuestra dignidad y valores morales como familia.
Finalmente, como indiqué me siento junto a mi esposa e hijos, espiritual, moral físicamente preparados y de pie para dar la bienvenida al nuevo carnaval mediático que se prepara y avecina, sus invalorables intereses en juego y resultados esperados, prefiriendo omitir por ahora, si responden o no al título de esta nota"

Firma: Julio E.Castañer González.

martes, junio 21, 2016

MILITARES PRESOS: FIN AL DOBLE ESTÁNDAR.


Diecinueve senadores suscribieron un oficio dirigido a la Presidenta de la República para que adopte medidas administrativas humanitarias ante la situación de reclusos aquejados de enfermedades graves e incurables, sin distinción alguna. Abarca, por ende, a los militares y policías condenados por casos de “derechos humanos”, y lo significativo es que la petición incluye a cinco senadores oficialistas. Se unieron así al llamado del presbítero Fernando Montes en favor de los ancianos enfermos de Punta Peuco.
Una gestión de mínima justicia, que constituye un primer paso para poner fin al doble estándar en nuestro país en materia de derechos humanos. Pues nada justifica mantener ancianos en la cárcel, cuando ya no están conscientes ni capacitados para entender que están cumpliendo una pena.
Si el condenado no está en situación de percibir la pena, ningún propósito cumple mantenerlo privado de libertad. Además, es un despropósito práctico, ya que el cuidado de esas personas corresponde que sea asumido por su familia, pero se nos obliga a hacerlo a todos los chilenos a través del erario nacional. El único motivo para mantener presos a esos condenados incapacitados no puede sino ser el afán de revancha.
Con tal fin se usa la teoría que sólo los agentes del Estado violan los derechos humanos, lo que justificaría un trato diferenciado. La izquierda se moviliza siempre para asegurar las garantías del debido proceso y las razones humanitarias cuando se trata de delincuentes, pero no hay “ni perdón ni olvido” cuando el caso involucra a agentes del Estado, pero siempre que se identifiquen con la “derecha”. Porque bien pudieron dar asilo a, que era el primer agente del Estado de Alemania Oriental. En simple: ¿qué diferencia humanitaria hace que un anciano incapacitado haya sido o no agente del Estado?
La petición es un paso mínimo, cuando nadie ha querido ver que todos los encarcelados en Punta Peuco lo han sido en violación de sus derechos humanos. Sí, porque se ha faltado sistemáticamente al debido proceso. Hicimos una reforma procesal penal porque el sistema vigente no cumplía los estándares básicos, como son separar el acusador del juez, otorgar defensa jurídica al acusado, consagrar a éste el derecho de guardar silencio, presumir la inocencia, etc.
De tales derechos gozan hoy todos los chilenos, salvo los militares y policías. Estos son los únicos que se les sigue -más de década y media después de la reforma- iniciando nuevos juicios bajo el antiguo sistema, que niega todos esos derechos. Y no está de más recordar que ello se intensificó durante el gobierno de Sebastián Piñera.
Además, con jueces designados ad hoc -lo que prohíbe la Constitución desde siempre- y que están bajo la “coordinación” de un ministro de la Corte Suprema, lo que atenta contra la independencia para fallar y vuelve casi estéril cualquier recurso ante los tribunales superiores.
El principal reclamo de los chilenos hoy es la igualdad de trato, pero frente a ese doble estándar han mirado para el lado. Hay que reconocer la valentía y misericordia del padre Montes. Pero también, y especialmente, de esos cinco senadores.
Axel Buchheister.

sábado, junio 18, 2016

AUGUSTO PINOCHET: BENEMÉRITO DE CHILE



El Consejo Municipal de Santiago, en forma unánime, revocó la distinción de Hijo Ilustre de la ciudad, conferida al ex Presidente de la República, general Augusto Pinochet Ugarte.

Esta le fue reconocida según el Decreto Municipal 1293 del 1 de septiembre de 1983, por el alcalde Carlos Bombal, en el décimo aniversario de nuestra segunda Liberación Nacional. Y en el curso de todos estos años, desde aquella fecha, nadie objetó tal acuerdo, hasta que Alejandro Vega (PPD) presentó al gobierno comunal su moción para despojarlo de tal honor.

Carolina Tohá, la alcaldesa, la misma que dirigía ese partido, en el cual hasta hoy milita, donde se recibieron aportes en dinero de SQM, para cubrir los gastos de la organización y criticada fuertemente por ello -aunque se enteró también por la prensa del asunto-, declaró que se trataba de una materia de su exclusiva competencia (en este intento de Vega). Pero que sometería a votación dicha iniciativa. Como indicamos el Concejo la aprobó en forma unánime. Lo cual incluyó, entre otros, al representante de RN Felipe Alessandri y a la de la UDI, Carolina Lavín. Ambos, de la centroderecha, habrían votado favorablemente la propuesta del PPD Vega.

Políticos de la "centroderecha" mismos que se beneficiaron del Gobierno Militar y luego en el período Piñera, se sintieron "cómplices pasivos" de ciertos crímenes de "lesa humanidad" aunque éstos jurídicamente no existieron, simplemente porque nada de lo ocurrido en el período 1973-1990, lo justifica ni califica. Se trató de una situación de guerra interna donde los actos violentos suelen ocurrir al igual que en todo el orbe.

El 3 de junio recién pasado, otro concejal del PPD, esta vez de Temuco, solicitó retirar idéntico reconocimiento que la capital de La Araucanía, materializó en honor al general Pinochet, bajo la alcaldía de don Germán Becker Daechler, padre del actual jefe comunal Miguel Angel Becker Alvear, quien ocupa el cargo desde 2008.

El edil temuquense, dijo en esta oportunidad frente a la moción del concejal PPD, Ricardo Celis, que "no me parece un tema que sea de interés comunal. Se nota que (...) Celis no tiene idea de lo que pasa en Temuco. Por eso es capaz de gastar tiempo y hacernos gastar tiempo a todos con un tema de hace 42 años"

"Si el señor Pinochet es ciudadano ilustre o ciudadano benemérito desde el año 74', bueno habría que preguntarle al alcalde de la época o por qué lo nombraron, porque me imagino que lo hicieron en forma democrática ¿o vamos a cuestionar el premio Nobel de Neruda"

"Tampoco voy a hacer cuestión de lo que hizo mi papá hace 42 años, porque no se puede evaluar la historia o criticar la historia. La historia es historia, y ahí no le podemos sacar una coma ni un punto"

Cierto. Pero es de la esencia de la izquierda el reescribirla e interpretarla conforme su ideología e intereses políticos coyunturales. Y para eso están el Museo de la Media Memoria, el INDH, las numerosas fundaciones y ONGs, dedicadas precisamente a lavar el cerebro de las nuevas generaciones sin que la llamada "centroderecha" y sus representantes (no todos, claro), muestren el coraje de defender sus convicciones y sus principios.

Pero no es menos cierto, además, que tanto la UDI como RN están embarcados en revisar sus respectivas Declaraciones de Principios, para eliminar aquello que, hoy, sería políticamente incorrecto sostener, defender o reivindicar, como el gobierno de las FF.AA o la figura del chileno más importante del siglo XX; el general Pinochet.

De allí que no debe llamar la atención que los concejales de estos dos partidos no solo dejen pasar esta actitud corporativa miserable, sino de darle unanimidad a tal despojo. 

¿Cómplices pasivos? ¡hum! en realidad recalificarlos no vale la pena. Las necesidades político-electorales y quizá alguna expecttiva de recuperar el poder en el corto plazo, lo justificaría, a sus ojos. Pero no en nuestra mirada. Otra vergüenza para la petit droit y el nuevo estilo Larraín-Monckeberg. Con su pan se lo coman.     

DespiertaChile.

jueves, junio 16, 2016

INSEGURIDAD EN LA ARAUCANÍA.


En entrevista radial, el intendente de La Araucanía manifestó que “en materia de delincuencia general, porque aquí hay que preocuparse de toda la región -porque parece que existiera una región chiquitita y no existiera toda la región-, quiero decirle que en materia de delincuencia es la tercera región más segura de Chile”.

Sus declaraciones resultan desafortunadas, porque el grave problema de seguridad que vive la región no tiene que ver propiamente con la delincuencia tradicional -donde la región efectivamente se ubica dentro del promedio nacional, conforme la última encuesta de victimización, lo que tampoco ha de verse como un triunfo-, sino que con formas de violencia propias del terrorismo o de células bien organizadas que buscan la desestabilización política o el amedrentamiento. Bajo esa perspectiva, no cabe duda de que La Araucanía es por lejos la zona más insegura del país, fenómeno que lamentablemente no ha logrado constituir una prioridad política, y que se ve refrendado por el desconcertante análisis que se hace desde la propia intendencia.

La pérdida del estado de derecho en esa región es un fenómeno de especial gravedad, que producto de la impunidad hasta ahora reinante ha alimentado actos cada vez más violentos, como la indiscriminada quema de templos religiosos o ataques incendiarios a escuelas, pequeños agricultores y empresas forestales. Ese cuadro ameritaría una intervención policial y del Ministerio Público muy distinta al combate de la delincuencia común, donde cabría esperar que el propio gobierno regional liderara los esfuerzos para denunciar la grave inseguridad que se vive en la zona.

El conflicto que se vive en La Araucanía no debería reducirse a una cuestión puramente policial, pues la solución pasa por un esfuerzo político a gran escala, que sigue siendo una materia pendiente en el país. Pero ello no puede llevar a perder de vista que el control de los grupos subversivos es también una condición indispensable para avanzar en cualquier solución, porque sus actuaciones son del todo ajenas a las reivindicaciones pacíficas del pueblo mapuche; de allí que no cabe ver el fenómeno como mera “delincuencia”.

Editorial La Tercera.

martes, junio 14, 2016

MOVIMIENTO ESTUDIANTIL SIN RUMBO.



Las últimas semanas se ha observado una evidente radicalización del movimiento estudiantil, tanto en el ámbito de los secundarios como en la educación superior. La marcha convocada la semana pasada por la Confech terminó en graves desmames -que incluso derivó en la bochornosa profanación y saqueo de la iglesia Gratitud Nacional-, en tanto una serie de federaciones de universidades privadas han decidido tomarse sus respectivos planteles, en lo que el movimiento ostenta como “un segundo aire”, en reminiscencia a las movilizaciones de 2011.



Las organizaciones que coordinan a los estudiantes secundarios también han emprendido tomas de liceos y colegios; además de llevar a cabo una marcha que no contó con la autorización de la Intendencia, algunos de sus dirigentes se han permitido desafiar a la autoridad con amenazas de que “no se dejará gobernar”. Ayer hubo una nueva muestra del sinsentido que embarga a parte de los estudiantes. Así, fue posible apreciar el saqueo y destrozo del que fue objeto la biblioteca y mobiliario del Instituto Nacional Barros Arana durante el tiempo que estuvo tomado. La  alcaldesa de Santiago manifestó su repudio e hizo ver el grave daño que este vandalismo provoca en la educación pública; llama la atención, sin embargo, que el desalojo se haya dilatado, cuando la propia municipalidad había denunciado hace varios días que había indicios de daños.


Los estudiantes justifican estas movilizaciones porque estiman que la reforma educacional que impulsa el gobierno no recoge las principales demandas del “movimiento social”. La Confech, de hecho, manifestó su rechazo al borrador que el Ministerio de Educación les presentó sobre la reforma a la educación superior, e hizo un llamado a mantener y aumentar las movilizaciones, aunque pide que sean “creativas y responsables”. No hay ánimo de diálogo y entendimiento por parte de la dirigencia estudiantil, sino un llamado a radicalizar las posturas e imponer una visión unilateral mediante métodos de presión que se alejan por completo del sano debate democrático, y que se reducen al “todo o nada”.
Las demandas que sostiene el movimiento en el plano educacional -y que no estarían siendo recogidas en el proyecto, según denuncia la Confech- se refieren al fin del lucro, la condonación efectiva de las deudas, la democratización de los planteles educativos  y la construcción de una educación pluricultural. Resulta evidente que un petitorio tan absolutista y ambiguo como este hace perder credibilidad al movimiento estudiantil, porque se trata de demandas incompatibles con un sistema universitario que tenga por objetivo la calidad y que preserve la autonomía de los proyectos académicos. Son planteamientos que únicamente encuentran respaldo en los sectores más radicalizados del espectro político, y que por lo demás hace tiempo han dejado de sintonizar con la ciudadanía. Así, la última encuesta Cadem indica que el 63% de la población rechaza la reforma educacional, una tendencia que ya empezó a ser evidente desde fines de 2014. Según el mismo sondeo, incluso durante 2015 llegó a presentar 70% de rechazo, coincidiendo con un período de marchas estudiantiles.
Es lamentable que la discusión razonada en el movimiento estudiantil se esté debilitando peligrosamente, para dar paso a violencia y viejas consignas ideológicas, cuyo objetivo ya no parece ser otro que imponerlas por la vía de la coacción. 
Editorial La Tercera.