jueves, noviembre 13, 2014

FEUC: GREMIALISMO, QUÉ IMPORTANTE.


"Sin quererlo, sin buscarlo, los estudiantes de la Católica han señalado el rumbo para los alineamientos del futuro en Chile. Dos izquierdas, un liberalismo basculante, y dos derechas, la socialcristiana y la conservadora... "

Un gremialista ha ganado la elección de la FEUC. La noticia parece de hace 45 años, pero en realidad está fresquita, es recién del jueves pasado. No se trata de Ernesto Illanes, ni de Javier Leturia, próceres del gremialismo fundacional, sino de Ricardo Sande, alumno de Derecho en este 2014. Podría ser su hijo menor, incluso, en una de esas, su nieto mayor.

Han pasado más de 48 años desde que la andadura gremialista diera sus primeros pasos en la Católica. Y, a diferencia del MIR, que hoy es un pequeño grupúsculo en Concepción; del MAPU, que se disolvió por completo en el PS, y de la vetusta Falange, que lleva ya décadas deambulando por el desierto, el Movimiento Gremial vive una nueva hora de juventud.

¿Fue la UDI la que ganó la FEUC? De ninguna manera. Los gremialistas universitarios nada tienen que ver con el partido al que la prensa rotula del mismo modo. ¿Fue acaso la centroderecha la que obtuvo más del 53% de los votos? Por cierto que no: muchos gremialistas miran con desdén la estructura actual de la Alianza.

¿Quién es el verdadero vencedor, entonces? Puestos a personalizar, Jaime Guzmán; puestos a conceptualizar, el sentido común.

Si me dijeran que Arturo Alessandri inspira hoy un movimiento estudiantil, que Luis Emilio Recabarren actualmente mueve juventudes, que Eduardo Frei moviliza todavía a la patria joven, exigiría que fuesen los propios alumnos los que lo atestiguaran. Y no lo harían. Esas figuras bien del pasado son: casi nadie las cita ni busca emularlas.

Por el contrario, de Jaime Guzmán hablan todos los gremialistas hasta hoy. Lo prodigioso de su persona es que pertenece tanto al presente como al futuro, porque encarnó el sentido común, cualidad que rebasa los tiempos y los espacios, las estructuras y los esquemas. Si a Guzmán lo mataron los frentistas, hoy a Guzmán lo reviven los gremialistas. Frentistas y gremialistas. Esa es la única disyuntiva vital -mucho más que política- que tiene la juventud en Chile hoy. Son dos visiones radicalmente distintas de la vida y de la muerte, de la sociedad y de Dios, de la universidad y de la política. (Hasta podría calificarse de gremialista la actitud de tantos miembros de la Arcis que repudian la desfachatez con que el PC se involucró y dañó a esa universidad.

Es cierto que por fin en esta elección a FEUC -en primera vuelta- compitieron las cinco listas que hemos propuesto como el auténtico espectro de opciones políticas en Chile: en la izquierda, los duros de variadas calañas (autónomos, anarquistas, comunistas); hacia el centro, los revolucionarios demócratas; a mitad de camino, los liberales; a su derecha, los socialcristianos de Solidaridad; y en la vanguardia de las convicciones fuertes, los gremialistas.

Sin quererlo, sin buscarlo, los estudiantes de la Católica han señalado el rumbo para los alineamientos del futuro en Chile. Dos izquierdas, un liberalismo basculante, y dos derechas, la socialcristiana y la conservadora. Ahí las izquierdas harán sus alianzas y buscarán el apoyo de liberales y socialcristianos cuando les parezca oportuno. Estos dos últimos grupos, se podrían sumar a los conservadores, sin contaminarlos, si llegan a convenir en diversas materias: a veces liberales y conservadores podrán confluir en lo accidental; muchas veces conservadores y socialcristianos lo harán en lo fundamental. Y, de paso, todos los liberales podrán juntarse en paz: es lo que ya comienza a insinuarse con los vínculos entre Velasco y Amplitud.

Muy importante: mientras en la principal universidad del Estado apenas votó el 45% de los alumnos, en la mejor universidad del país el 65% que sufragó comenzó a marcar un rumbo distinto.

Gonzalo Rojas Sánchez.

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