miércoles, mayo 20, 2015

SENADOR NAVARRO Y LA INSTRUMENTALIZACIÓN DE LA DESGRACIA.


La muerte de los dos estudiantes en la Plaza Victoria es un drama. Las declaraciones de Alejandro Navarro al respecto una vergüenza.
El senador afirmó que el incidente “da cuenta del grado de violencia que se ha instalado en la sociedad chilena, producto de una Constitución que defiende más el derecho de propiedad que los Derechos Humanos”. Hay que tener estómago para digerir una instrumentalización tan grotesca del asesinato de dos jóvenes universitarios. Que Navarro quiera una nueva Constitución es legítimo. Pero que se aproveche de una desgracia como la ocurrida es maquiavélico.
La simplonería en que ha incurrido uno de los más activos partidarios de la Asamblea Constituyente sólo aumenta la desconfianza en las ventajas de la iniciativa para el país. Porque atribuir la causa del homicidio de los manifestantes a la garantía constitucional de la propiedad es como culpar al artículo 50 de la Carta Fundamental de que haya senadores que mienten; o sea, una asociación tan burda que sólo puede nacer de la mala voluntad o de una inteligencia obcecada.
En la misma declaración agregó: “este hecho debe llevar a cuestionarnos el tipo de sociedad que produce este modelo, donde un joven es capaz de matar a otro para defender que no le rayasen el muro de su propiedad”. Me parece que el hecho se entiende mejor si se lo interpreta como una consecuencia de la impunidad que parece beneficiar a los violentos, especialmente si actúan en nombre de la educación o de los mapuches. Si esta lectura fuera correcta, el Gobierno tendría más responsabilidad que la Constitución.
El senador terminó deseando que “no haya ningún tipo de aprovechamiento político” de lo acontecido. ¿Deberemos entender que apalancar el cambio de Constitución en el dramático suceso no tiene un fin político? Tan grosera contradicción estaría denunciando el apasionamiento que domina a los abogados de un proceso –el de la nueva Constitución- que requiere tiempo y cabeza fría. Quizá la única ventaja que veo de campeones como Navarro es el desprestigio de su bandera de lucha.
Lo más patético es que las palabras de Navarro, leídas por el reverso, prometen que con su nueva Constitución no ocurrirán hechos como el que ahora lamentamos. Él fomenta la ilusión, falsa e irresponsable, de que con el fin del “modelo neoliberal” la gente dejará de matarse por la propiedad. De nuevo, ¿es que nos tiene por unos palurdos o de verdad se cree lo que el sentido común desmiente con tanta evidencia? Yo me inclino por la primera: Navarro carece del mínimo respeto por nuestras inteligencias.
Por último, resulta casi divertido que la Constitución que Navarro denuesta con tanto calor sea la misma que lo haya acunado en sus más de 21 años como parlamentario. Quizá, después de todo, no le falte razón al Senador, y la Constitución tenga sus defectos.
Luis Alejandro Silva

1 comentarios:

Blogger Unknown ha dicho...

Este individuo no es tonto ni estúpido ,pero es fanatizado y que con su parsimonia en los comentarios convence justamente a los limitados, que son cada vez menos, Chile esta despertando. El futuro de este tipo esta limitado a la próxima elección., si no estima,que esta sobrando ya.

11:30 p. m.  

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