martes, enero 14, 2014

URUGUAY: SORPRENDENTE LECCIÓN PARA CHILE.

El presidente de Uruguay, José Mujica, ex tupamaro, es partidario de excarcelar a los uniformados presos de su país, y que cumplan prisión domiciliaria.

¿Para qué vamos a tener a un tipo de 85 años preso? se preguntó el mandatario, quien cree. eso si, que la sociedad "tiene otro concepto"

En Uruguay es facultad de Poder Judicial adoptar una decisión en tal sentido, sin embargo el criterio de Mujica, y así se ha comprobado, indiscutiblemente gravita, como corresponde a cualquier Presidente de la República.

En el caso de la Banda Oriental,  según la crónica de republica.com.uy (12 de enero de 2014), cumple condena el ex presidente de la Junta Militar Gegorio Alvarez (87) operado de cataratas y cáncer de piel " pese a su avanzada edad, es de los militares que menos patologías presenta desde el punto de vista médico" consigna el medio. Otra veintena de presos políticos militares sufre, en su mayoría de cardiopatías, cáncer, obstrucción arterial y enfermedades diversas, todas de carácter grave e invalidante. 

José Mujica declara "yo no peleé para tener ancianos presos (...) no me refiero únicamente a estos militares presos, sino que a todos los presos, salvo algunos peligrosos. Para mi es una causa progresista no tener gente en las cárceles ¿para qué vamos a tener a un tipo de 85 años preso? insiste.

"La pena en estos casos - asegura -, no es para el preso sino para el conjunto de sus afectos que le rodean; son sus hijos, la familia toda. Los estás castigando a ellos, en definitiva" 

"La vida me enseñó que hay cuentas que no se cobran y que la Justicia es algo que inventaron los hombres para poder convivir, porque si no sería la Ley del Talión; mucho peor. Por eso alguna vez he negado la Justicia en cierta forma. La Justicia es esa figura de una mujer vieja, con los ojos vendados y dos balanzas que están a la misma altura ¡mentira, esa vieja inclina el platillo según la lucha de clase o según viene la mano! (el exclamativo es del editor por lo realista y la importancia de la frase). 

Mujica, el tupamaro, sorprende. En cambio acá en Chile, un mandatario, como Sebastián Piñera, que ni siquiera se comprometió a una medida de este alcance, sino simplemente a aplicar el Estado de Derecho, faltó a la promesa libremente contraída con la familia militar en el Círculo Español de Santiago.

Allí ante centenares de familiares de los presos políticos militares empeñó su palabra, la cual luego, no solamente desconoció sino que además los abogados de su Ministerio del Interior, hicieron escarnio de ellos, presentando centenares de nuevas denuncias por casos que los Tribunales ya había conocido y sentenciado. ¡Qué vergüenza!

DespiertaChile.cl

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