domingo, agosto 18, 2013

LO QUE NO SABE DE BACHELET, ¡AQUÍ SE LO CONTAMOS!.


Publicación hecha el 12 de Diciembre de 2005.

La revelación exclusiva del semanario Que Pasa (17.04.2003), acerca del compromiso militante de la Ministro de Defensa, Michelle Bachelet Jeria, con el brazo armado del Partido Comunista chileno, el FPMR, (y ratificada por la cúpula del MPMR), en la etapa más cruenta del accionar de dicha clandestina organización terrorista (1986 - 1988) es la muestra más elocuente de la absoluta iniquidad con que se asume la hipócrita reconciliación nacional y sus politiqueras derivaciones, en el acontecer del conturbado Chile de hoy.
A modo de mero ejercicio intelectual, preguntémonos, ¿qué ocurriría en España, por ejemplo, si una integrante del gabinete de Aznar fuese identificada como ex colaboradora de la ETA?  ¿O podría seguir impertérrito el atildado Tony Blair, si la inquisitiva prensa británica descubriera entre los miembros de su ministerio a un ex miembro del IRA? Ciertamente, que en países normales, ardería Troya, pero en medio de la descomposición relativista del Chile 2003, donde del caiga quien caiga se pasa al caso a caso, sin siquiera sonrojarse los voceros gubernamentales, puede ocurrir eso, lo conocido, lo por conocerse y mucho, mucho más.
Como le consta a la ciudadanía toda, con el advenimiento del revanchismo UP a La Moneda, en marzo de 1990, desde el Estado se desplegó una contumaz campaña de odiosidad a raudales, orientada a estigmatizar permanentemente a los miembros, civiles y militares, del ex régimen de las FFAA y de Orden. Accionar sicopolítico que tuvo su punto cúlmine en el alevoso homicidio del entonces Senador, Jaime Guzmán Errázuriz. Siniestro proceso que dejó una secuela de asesinatos y sangrientos atentados, hasta la fecha no resueltos, por la celosa policía política del actual régimen (Vgr., entre otros, coronel Fontaine, generales Ruiz y Leigh, mayor Pérez Castro y señora esposa, etc., etc.) y cuya autoría, intelectual y material, emanó, en la mayoría de los casos, del aparato militar del PCCH.
La Televisión Nacional se plagó de Informes Especiales, juicios como el del caso Letelier se transmitieron en vivo y en directo, cual reality show, se editaron con fondos reservados diarios y revistas de efímera existencia (por la falta de apoyo ciudadano), se pagaron onerosos documentales; se editó el Informe Rettig que dio cuenta sesgada de la realidad criolla a partir de los setenta y todas las heridas del ayer se reabrieron e infectaron nuevamente, para mantener vivo el encono e inocular dicho odio en las nuevas generaciones.
¡Ni olvido ni perdón! fue la voz de mando emanada desde la cúpula del Partido Comunista y los sectores más radicalizados del Partido Socialista, a los cuales pertenecía la señora Bachelet, como miembro del Comité Central de dicha colectividad en representación de la fracción Nueva Izquierda, de Camilo Escalona.
Olvido y perdón que hoy se pide desde diferentes sectores "políticamente correctos" (civiles y militares) para la militancia de Michelle Bachelet en el terrorista FPMR; pero que se niega rotundamente a los agentes del Estado llamados -por obediencia debida- a los mandos de sus jerarquizadas instituciones castrenses, a neutralizar el flagelo violentista e impedir que Chile hoy fuera otra Colombia. Donde los compañeros de las FARC, en una muestra del respeto marxista a los DDHH, hasta asaltan hospitales para rematar a miembros de las FF.AA. colombianas allí yacientes.
Cuando de desparramar la inquina hacia ex miembros y sus familias, del régimen de las FF.AA. y de Orden, se trataba, entonces no se hablaba de "mirar el país con mirada de futuro, ni de olvidar el pasado para proyectar el mañana, ni de rechazar materias que afecten a la unidad de los chilenos"; como tan profusamente lo escuchamos en los últimos días, cuando de justificar la militancia de la señora Bachelet en el brazo terrorista del PCCH se ha intentado.
Los mismos "demócratas" (pos derrumbe del Muro de Berlín) que en materias políticas internacionales, minimizan los diversos horrores del violento orbe vigente, partiendo por la tiranía castrista de más de cuatro décadas, son los farsantes que claman al cielo y piden las penas del infierno para los "violadores chilenos de los DD.HH.".
De este execrable modo, nos enfrentamos a contrasentidos de tal magnitud, de tamaña envergadura, que conllevan a la exigencia de que aquellos oficiales que hubieren participado o tuviesen tangencial vinculación con los organismos de seguridad del régimen militar, por doctrina impuesta desde La Moneda bajo el prisma ideológico de doña Michelle Bachelet, no pueden continuar en las filas de las FF.AA. y de Orden, como le aconteciera con escandalera de proporciones prefabricada desde palacio, al general FACH, Patricio Campos Montesinos, por el solo hecho de ser el cónyuge de una ex secretaria de la DIFA, de 18 años, doña Viviana Ugarte. Crisis institucional que le costó la salida a uno de los favoritos del régimen, el obsecuente ex Comandante en Jefe de la FACH, Patricio Ríos; cuando todavía el soberano que nos gobierna resollaba altanero, antes de que su administración se desplomara como castillo de naipes, con la inacabable cadena de denuncias de corrupción de cercanos suyos. Y con la pavorosa desnudez de las promesas electorales incumplidas, cuando ya la cuenta regresiva de la administración comenzó su inexorable marcha.
Para que entendamos la doctrina Bachelet o modernizada ley del embudo, es preciso señalar que esta obra magna del fingimiento político, considera que: es inaceptable que en las FF.AA., y de Orden y Policiales, existan miembros de las mismas que hayan sido destinados por sus respectivos altos mandos de la época a los organismos de inteligencia del gobierno militar. Empero, debe hacerse la vista gorda, dar vuelta la hoja, no mirar hacia atrás, con el liviano, anecdótico hecho, de que la propia superior jerárquica de las FF.AA. y de Orden, doña Michelle Bachelet Jeria, haya formado parte de una organización terrorista que mató a chilenos inocentes, a diversos miembros de las FF.AA., carabineros y detectives, que internó el más grande arsenal de guerra incautado en la historia de América Latina desde buques cubanos y con respaldo de submarinos soviéticos. Y que, tan inocentemente, emboscó a la comitiva presidencial, asesinó a cinco escoltas del entonces Comandante en Jefe del Ejército y Presidente de la República y dejó a doce de sus miembros malheridos o lisiados.
Así, bajo este turbio panorama, tenemos más de 2.000.000 de jóvenes que se niegan a inscribirse en los registros electorales, porque esa enorme masa de cesantes ilustrados, entre otras anomalías, perciben que la justicia -en materias de DD.HH.- en nuestros días, está químicamente politizada. Porque, ¡Cuidado con andar exigiendo que ministros y altas autoridades carezcan de un pasado vinculado a organizaciones terroristas o a entidades de inteligencia de potencias comunistas como la Stassi germano oriental, la KGB soviética o el G2 cubano!
Con la doctrina Bachelet o ley del embudo modernizada, si son autoridades de gobierno tienen todo el derecho a eso y mucho más. Aunque a los intereses estratégicos de Chile le provoquen un daño inmenso. Porque, naturalmente, en París, en el Pentágono y en cualquier organización castrense seria, se va a desconfiar de una nación que tiene entre sus más altas autoridades del área militar a responsables de primer nivel, vinculadas -a lo muy menos, sentimentalmente- con La Habana. Habida consideración que el coordinador del MPMR y lugarteniente de la presidenta del Partido Comunista, César Quiroz, declaró en la misma Que Pasa, que "hoy muchos de nuestros compañeros participan en el gobierno"; con lo cual queda claro que la señora Bachelet no está sola, ni es la única ex frentista que trabaja codo a codo con el actual Jefe del Estado. A mayor abundamiento, el jefe de gabinete, José Miguel Insulza, se permitió ironizar al respecto, diciendo que "todos andábamos en algo en 1986".
Reafirmando los asertos de Que Pasa, La Tercera del 24 de abril 2003, develó el nombre del enlace de doña Michelle Bachelet en el FPMR, el ingeniero comunista Alex Vojkovic, ex vocero oficial de la banda terrorista y quien se relacionaba directamente con el máximo encargado de la política militar del PCCH, Guillermo Teiller. Quien, por esas vueltas misteriosas de la vida, hoy es quien comanda el Partido Comunista, después del Congreso de diciembre 2002, a la diestra de la cara visible, Gladys Marín. Y quien -se señala en círculos de inteligencia de Washington- tendría la responsabilidad de preparar los cuadros para la Guerra Popular Prolongada (GPP), que se lanzará desde la extrema izquierda, en contra del próximo gobierno de centro derecha chileno. Y cuyos "comandantes" se foguean en el clima de alta permisividad existente con el violentismo en la zona mapuche.
Complementariamente, agreguemos que, ha sido el propio órgano oficial del Partido Comunista -El Siglo- del 25 de abril de 2003, la publicación que ha ratificado el golpe periodístico de Que Pasa, enfatizando que: "la participación de la ministro en el FPMR es indesmentible".
Por ello, el deplorable justificativo simultáneo, coordinado y a coro, proporcionado por los Comandantes en Jefe (honorable excepción del Almirante Miguel Angel Vergara) de salir a la palestra, pidiendo una mirada de futuro, con respecto a las andanzas subversivas de doña Michelle Bachelet, solo ha sido la comprobación del rotundo trastoque de valores que afecta a una parte significativa del establishment criollo, cuando cree que hace "lo políticamente correcto". Como en definitiva fue, antes de estos deplorables acontecimientos, la politizada Mesa de Dialogo, que finalmente solo sirvió para dejar establecida una visión disociadora de la historia reciente de la República y para que las FF.AA. y de Orden debatieran a vista y paciencia de toda la ciudadanía. Instancia de deliberación que, más encima, no encontró a los detenidos desaparecidos.
El país tiene claro que quienes pidieron mirar al mañana por la militancia frentista de su Ministro de Defensa, son los mismos que a la hora de demandar enérgicamente equidad de trato para con sus camaradas de armas, enjuiciados políticamente por la guerra irregular en la que les cupo a aquellos participar, no han sido, ni de lejos, tan coordinados y resueltos como lo fueron con la demanda de olvido de los rencores del pasado, para la ex frentista de los ochenta y hoy estrella del gabinete laguista.
Se han preguntado estos distinguidos miembros de la defensa nacional -por si acaso- cuando están aburridos en una tarde de domingo ¿si el periodo de exilio que tuvo la señora Bachelet en Alemania Oriental, (1976 - 1980) coincidió con una alta especialización en las escuelas de formación de cuadros de la Stassi? ¿Creen, quizás, moros y cristianos, por ventura, que bajo el severo clima de guerra clandestina que se vivía entre el aparato armado del Partido Comunista y los organismos de inteligencia del gobierno militar, en el "año decisivo" de 1986, el vocero del FPMR iba a convivir con alguien que no formara parte activa de su orgánica subrepticia?
Incluso, Que Pasa señala en su ejemplar respectivo, que atrasó una edición, con tal de darle a doña Michelle Bachelet la posibilidad de establecer sus descargos a las evidencias de su militancia exhibidas por el FPMR, pero que la ministra se negó; como siempre ha rehusado en salir en defensa categórica, rotunda, inequívoca, de la memoria de su ex novio - Jaime López - acusado por la Stassi germano oriental y por sus agentes en el PS chileno, de haber colaborado con la DINA, después que el señor López, es, hasta el día de hoy, un detenido desaparecido.
Doña Michelle Bachelet por su empuje, perseverancia y talento, representa un orgullo para diversas mujeres chilenas. Singular respeto merece su temple para los golpes que le dio la vida, como la trágica muerte de su señor padre, el general FACH, don Alberto Bachelet, (Fallecido a consecuencias de un segundo infarto cardíaco y no por otras causas como se ha dicho) encargado del sistema de racionamiento alimenticio de la UP, más conocido como las JAP. Del mismo modo, tuvo que padecer junto a su señora madre, las álgidas circunstancias de su detención, en un período de máxima dureza del gobierno militar. Sin embargo, ello no la faculta, para aplicar una doctrina vengativa, en la que su militancia en el FPMR es una anécdota; al tanto que, por contraste, la sola pertenencia de miembros de las FF.AA. y de Orden y Policiales a organismos de inteligencia del gobierno militar -en guerra irregular con el FPMR- les significa a éstos el fin arbitrario de sus carreras profesionales, el asesinato de su imagen pública y hasta el desmembramiento de su familia, como ha acontecido en innúmeros casos.
Por eso, cuando en un tiempo más, se revise retrospectivamente las características de este interregno de decadencia generalizada, los jóvenes que no participan de este sistema, sabrán establecer la iniquidad política con que se ha obrado en los aciagos tiempos presentes.
Porque si de avanzar sin detenernos en los rencores del pasado se trata, dicha marcha debe involucrar a todos los chilenos y no sólo a quienes circunstancialmente detentan el poder.


DespiertaChile.cl

4 comentarios:

Blogger cecilia otarola ha dicho...

Maria Angelica, podríamos publicar en diarios de máxima circulación nacional tu articulo, con la ayuda de personas patriotas agradecidas del pronunciamiento militar. Te sorprenderías el apoyo que tendrías para llevarla a cavo.

8:34 a. m.  
Blogger María Angélica ha dicho...

No es mala idea, Ceci... jejejeje

8:54 a. m.  
Blogger Jose Cornejo ha dicho...

Echale paelante! veré como la difundo en las redes sociales.

5:49 p. m.  
Blogger María Angélica ha dicho...

Jejejeje....

7:14 p. m.  

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