lunes, junio 04, 2018

EN DEMOCRACIA (IV).



Conclusión:
 Queda claro que los dos informes en que la Izquierda chilena basa su relato, a saber, el Informe Rettig y el Informe Valech ponen como fecha arbitrariamente solamente la duración del Gobierno Militar, como si éste fuese el responsable del odio, la violencia, la violación a los derechos humanos. Como si el anterior gobierno depuesto por las armas no hubiera promovido el odio e violado una serie de derechos (Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973).Olvidándose que hubo un enfrentamiento. Gran parte de la ciudadanía tenía todo el derecho a defenderse de la Izquierda. Por eso, recurrieron a los militares. Fue un gobierno de excepción. Obvio que iban a muertos, mas muchos ya habrían muerto por la violencia de la Izquierda: un millón de chilenos costaría la revolución. Es lo primero. Lo segundo que como sabemos son unilaterales con lo cual atentan contra la Justicia e ilegales. Tercero, es que la Izquierda siempre tiene un pretexto o una justificación para usar la violencia. Cuarto, la Izquierda siempre tiene licencia para matar al mejor estilo del agente 007, sin importar el contexto. 
 ¿Alguien se va tomar en serio el Informe Valech que tiene como subtítulo ‘Prisión Política y Tortura’? Primero que nada la expresión ‘prisión política’ es de una falsedad, pues no cayeron presos por pensar de distinto, sino porque eran del bando perdedor, y otros porque eran realmente malos. Además del gobierno de la Unidad Popular, también torturaron grupos de Izquierda de esa coalición. No eran blancas palomas. Algo peor hubiese ocurrido si la Izquierda hubiese ganado. Basta ver como tratan a los ancianos Presos Políticos Militares de Punta Peuco, donde les niega todos los derechos. ¿Alguien les cree nos hubieran tratado con guantes de seda si hubiese instalado una dictadura comunista? ¿Alguien les cree que ellos nunca hubieran con las característica malas que le atribuyen a los militares? Así, por ejemplo, un tal Santiago Escobar  escribió el artículo titulado La locura moral de las FF.AA. y la urgente degradación de Pinochet y Contreras que apareció en El Mostrador del 17 de septiembre de 2013, para el 40 aniversario del 11 de septiembre chileno, en el que afirma: 
 “¿Qué fue lo que impulsó a que militares violaran a mujeres indefensas, asesinaran niños, torturaran a miles de personas o simplemente las ejecutaran y las hicieran desaparecer? ¿Cuál formación ética o doctrinaria permite que tales actos pasen a ser considerados operaciones militares, se transformen en hechos habituales, y den paso a una pedagogía del terror en contra de los ciudadanos de un país? Peor aún, ¿bajo cuáles circunstancias un mando militar olvida lo más esencial de su profesión, que es proteger a la población y se dedica a exterminar adversarios políticos?” 
 El señor Escobar dice puras falsedades partiendo de que violaron a mujeres y asesinaran niños. El Mir cantaba: “Los momios al paredón y las momias al colchón”. O sea, ejecutar y violaran a las mujeres de derecha. Como vimos anteriormente, la Izquierda en democracia asesino a niños que eran del otro bando. En democracia, unos seguidores del comandante ‘Pepe’ del Mir, violaron a una dueña de un fundo, que luego que se quitó la vida. Más bien, los grupos terroristas de Izquierda hicieron “una pedagogía del terror en contra de los ciudadanos de un país”. El 70% de la población o de los ciudadanos pidió la intervención militar para protegerse de los sociópatas de la Unidad Popular que nos querían llevar una guerra civil y de paso una dictadura comunista. Cuando los militares se tomaron el poder, se creó a DINA y luego la CNI para proteger a los ciudadanos de los terroristas, que no trepidaban en asesinar civiles y militares, indiscriminadamente. Por lo tanto, a la Izquierda se le pueda acusar de crímenes de lesa humanidad. Los militares actuaron contra grupos armados de la Izquierda. No eran ciudadanos comunes y corrientes.
  Además, que extraño que el señor Escobar no relacione la locura, el crimen con el terrorismo. Éste último no existió para él. De ahí que diga que los militare se fueron en “contra de los ciudadanos de un país”. Si se trata de relacionar el crimen con la locura, en la Izquierda chilena sobran. 
   En realidad, el señor Escobar describe a la Izquierda, pues si trata de locura, en ese sector sobran locos. Hace más de diez años escuché un audio del fundador del Mir, Miguel Enríquez. Vivía fuera de la realidad. Otro loco es, pues, el presidente de la República, Salvador Allende con su último discurso creyendo que la mayoría del país o el pueblo lo apoyaba. Otro que vivía en bunker mental. Y qué decir de la loca Michelle Bachelet que cree que su segundo gobierno fue de maravillas y que gobernó a espaldas de la ciudadanía. Y los locos del Frente Amplio.
   En democracia, jamás esperaría escuchar o mejor dicho leer las palabras que dijo por su cuenta twitter el economista Manuel Riesco , fundador del Centro de Estudios Nacionales de Estudios Alternativos (Cenda), cuando el ex candidato de la derecha, José Antonio Kast fue golpeado en la Universidad Arturo Prat por estudiantes: “Me parece muy bien prohibir a Kast en UDEC. Quienes apoyan abiertamente a represores deben ser reprimidos. El fascismo no se combate con argumentos, se lo aísla y reprime, ojalá legalmente, a palos si es necesario”. La ex presidente Bachelet no dijo nada por su cuenta twitter. O sea, apoya la violencia. El silencio otorga.
   Igual que el señor Escobar, el economista Riesco retrata a la Izquierda. Una palabra clásica de la Izquierda a Latinoamericana para justificar el fracaso de los grupos guerrilleros marxistas es acusar a los militares de represores, lo que supone que aquéllos no esperaban una reacción. El Instituto Nacional de los Derechos Humanos condenó la agresión que sufrió José Antonio Kast en la Universidad Arturo Prat, en la que manifiesta: “La intangibilidad de los derechos humanos supone el absoluto respeto a la integridad física y psíquica de la persona”. Con esa declaración queda más claro que el agua que los grupos terroristas chilenos Mir, Frente Lautaro y el FPMR le violaron los derechos a civiles y militares que salieron muertas o heridas, ya sea por bombas, ya sea asesinato y secuestro Podemos decir aún más, que la famosa frase que dijo Michelle Bachelet en su primer mandato: “Cuando la Izquierda sale a la calle, la derecha tiembla”. Es una afirmación que induce a que grupo humano a provocar temor a otro. Por eso tiembla. Y por tanto, esa declaración atenta contra la integridad “psíquica de la persona”. Las personas que se identifican la derecha. Con todo, sigo contrario al INDH. También caería como una violación de los derechos humanos sería, pues, el deporte favorito de la Izquierda y del Movimiento homosexual, a saber, las funas. 
  En democracia, el dirigente del Mir junto con otros de ese grupo, Luciano Cruz asaltó el National City Bank, la firma Wagner Stein y el diario la Patria de Concepción. Dos civiles quedan heridos. 20 de Mayo de 1969.
  En democracia, un artefacto explosivo denota en la Caja de Empleados Públicos en Santiago. Dos transeúntes quedan con trauma acústico. 23 de abril de 1968.
  En democracia, un artefacto explosivo denota en el Consulado norteamericano frente al Parque Forestal. Tres transeúntes quedan con trauma acústico. 12 de marzo de 1968.
 En democracia, un artefacto explosivo de alto poder detono en el edificio de El Mercurio, que hizo daño considerable y tres personas resultaron heridas con esquirlas y dos contusos con daños serios auditivos. 20 de febrero de 1968.
  En democracia todavía liberal, el Partido Socialista en Congreso de Chillan decidió odiar al resto de los chilenos hasta el presente, desechar la democracia liberal y optar por la vía armada: 
“1. El Partido Socialista, como organización marxista-leninista, plantea la toma del poder como objetivo estratégico a cumplir por esta generación, para instaurar un Estado Revolucionario que libere a Chile de la dependencia y del retraso económico y cultural e inicie la construcción del Socialismo. 2. La violencia revolucionaria es inevitable y legitima. Resulta necesariamente del carácter represivo y armado del estado de clase. Constituye la única vía que conduce a la toma del poder político y económico y, a su ulterior defensa y fortalecimiento. Sólo destruyendo el aparato burocrático y militar del estado burgués, puede consolidarse la revolución socialista. 
3. Las formas pacíficas o legales de lucha (reivindicativas, ideológicas, electorales, etc.) no conducen por si mismas al poder. El Partido Socialista las considera como instrumentos limitados de acción, incorporados al proceso político que nos lleva a la lucha armada”. Noviembre de 1967.
 En democracia, el socialista Clodomiro Almeyda dijo para Revista Punto Final: "La forma fundamental que en un país como Chile pueda asumir la fase superior de la lucha política, cuando el proceso vigente llegue a colocar a la orden del día el problema del poder, es impredecible en términos absolutos. Yo me inclino a creer que es más probable que tome la forma de una guerra civil revolucionaria, a la manera española, con intervención extranjera, pero de curso más rápido y agudo" . 22 de noviembre de 1967. 
  En democracia, Salvador Allende siendo presidente del senado en el Centro de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile manifestó dos días antes de la conferencia en La Habana: "Afirmo que ante una estrategia internacional de intervención debemos oponer otra fuerza. Oponer la violencia revolucionaria a la violencia reaccionaria". Agosto de 1967. 
  En democracia, Allende no fue solo el representante chileno ante la primera conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) además fue su creador. Y la presidió siendo presidente del Senado. Las OLAS promovían la vía armada para la supuesta liberación: “Propiciar la lucha armada revolucionaria en AMERICA LATINA”.10 Agosto de 1967. 
  En democracia, Salvador Allende siendo presidente de Senado viaja a la Primera Conferencia de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina realizada en La Habana, en el hotel ‘Habana Libre’. En la isla no había democracia. Entre 3 y el 15 de enero de 1966. 
   En democracia, Salvador Allende siendo presidente del Senado ayudo a los guerrilleros que acompañaron al argentino Ernesto ‘Che’ Guevara en su aventura en Bolivia, facilitándole valijas que estaba cargadas de armas procedentes de Argelia como manifestó Dariel Alarcón Ramírez ‘Benigno’ en sus memorias: “Salvador Allende, que en aquel momento era Presidente de la Cámara del Senado chileno, nos ayudó grandemente en el traslado de las armas: en sus valijas trasladamos las armas de la embajada de Argelia. Después se hicieron llegar hasta Chile y posteriormente hasta Bolivia; esto era lo más fácil, pues no había control fronterizo. En conjunto se nos dio una gran cantidad de armas”. Abuso del poder y del cargo que tenía. Noviembre de 1966. 
  En democracia, surgió el grupo terrorista y guerrillero Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), cuyos miembros desecharon la democracia liberal, optar por la vía armada y odiar al resto de los chilenos hasta el presente tal como dice su Declaración de Principios: “El MIR rechaza la teoría de la “vía pacífica” porque desarma políticamente el proletariado y por resultar inaplicable, ya que la propia burguesía es la resistirá, incluso con la dictadura totalitaria y la guerra civil, antes de entregar pacíficamente en régimen capitalista es la insurrección popular armada”. Noviembre de 1965. 
   En democracia, el presidente del senador, Salvador Allende declara el diario italiano Paese Sera: “Si tenemos éxito, y creo que lo tendremos, Cuba y Chile serán dos ejemplos válidos, aunque sean distintos en su fase inicial. Por lo demás, no existen diferencias, nosotros haremos el socialismo como los cubanos”. 1964.
  En democracia, los unabombers y terroristas chilenos, el socialista Jorge Arrate, Ricardo Lagos Escobar y Julio Stuardo ponen varias bombas en la primavera, donde muere uno de los portadores, el Gobierno culpa como autor al dirigente sindical Clotario Blest. Sin embargo, el líder de los trabajadores afirma: “Si no fuera por la ANEF, en especial por Tucapel, mi suerte habría sido terrible. Estaba condenado irresistiblemente a diez años de prisión. A mí se me culpaba de ser autor intelectual del bombazo. Ą Qué paradojal, yo que siempre he abogado por la no-violencia activa!. En cambio, los verdaderos culpables, como Julio Stuardo, Ricardo Lagos y Jorge Arrate, dirigentes del grupo que había colocado la bomba, sólo eran citados a declarar ante el juez instructor." 1962. 
  La personas de derecha y los militares le pueden decir a la Izquierda el título de una canción del cantante Billy Joel con plena seguridad, sin conciencia de culpa: “We Didn’t Start the Fire”.

Javier Bazán Aguirre.

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