lunes, diciembre 30, 2013

RN: ¿DÓNDE ESTÁ LA CRISIS?

Preguntaba Carlos Larraín, luego de la embestida de Allamand en contra de Piñera, a quien muchos consideran el artífice del desastre electoral de la derecha.

Larraín, dejó esa interrogante. Por su parte Allamand se declaraba satisfecho por abrir ese debate impostergable. Como efecto no tan secundario, Evópoli, nutrió su contingente con algunas de las "figuras" que se alejaron de Renovación Nacional. Catalina Parot, quien nunca ganó una elección, revisa su militancia en el partido. Misma advertencia que lanzó el ministro Bruno Baranda "si RN no cambia de actitud nos puede llevar a pensar en alejarnos ... "

Algo más allá fue Carmen Ibáñez - diputada de un período -; otras figuras menos relevantes aún, deciden renunciar, mientras algunos ministros defienden el papel del mandatario en esta NO victoria, puesto que al parecer así se interpreta en Palacio, el papelón de la Alianza el 15 de diciembre. Si. El 15 de diciembre, hace escasos once días.

La UDI mantiene en reserva sus críticas. Aún conserva cohesión y disciplina. RN es lo opuesto. Es su perfil, casi su identidad, su sello propio.

Sus razones plantea Allamand, aunque en el departamento de la consecuencia, está francamente al debe. Sin duda, Sebastián Piñera, ES el gran agente responsable en este revés parlamentario y presidencial. Porque su proyecto político parte de ese viejo supuesto de la Nueva Derecha. Un engendro tecnocrático, liberal a veces y muy personalista en general que, tal vez, logre prosperar en estas ruinas.

Y mientras arrecia esa crisis, aquella que Carlos Larraín no acierta a situar geográficamente, Alvaro Góngora, preguntaba en su columna de El Mercurio ¿Dónde están las convicciones" en una respuesta que va algo más allá de lo que señala el presidente de RN.

Algo de este calibre se pudo advertir en la campaña de Evelyn Matthei. Nunca planteó temas de fondo, limitándose al inane "cosismo" lavinista, símbolo de la nada misma en esto de los grandes principios. Nada de referencias a la Patria, a la Nación, a las tareas colectivas de futuro.

El mismo Piñera, en su momento, fue acusado de carecer de convicciones, lo cual se comprobó largamente en estos casi cuatro años ya. Solo gestión.

Hay quienes sugieren una especie de gran convención destinada a refundar la derecha, asumiendo que allí cohabitan al menos tres vertientes. La matriz conservadora, la liberal y una tercera mezcla exótica de socialdemocracia de centro-centro. En realidad no es un camino muy acertado, endilgar recetas propias de los años cincuenta del siglo anterior.

Porque, como anotaba Góngora el columnista, antes y durante los años 70' el pensamiento del sector, tuvo el concurso de intelectuales brillantes. Su precursor el brillante y práctico Diego Portales. Encina. Alberto Edwards. El mismo Mario Góngora, Jaime Guzmán en otra clave; por cierto. Osvaldo Lira que formó al líder gremialista. Hoy, como se puede advertir "Büchi es el hombre" lo cual revela cómo está la situación de crítica.

Eso en la derecha. Y en el nacionalismo, destacan Jorge Prat, Sergio Miranda y el mismo cura Lira, ya citado. Sergio Onofre Jarpa, en clave distinta, representó esta corriente y confluyó junto a Prat y Miranda a fundar el Partido Nacional para confluir posteriormente con su Frente Nacional del Trabajo en RN, junto al MUN de Allamand y liberales.

Jarpa, ministro del Interior del Presidente Augusto Pinochet, es uno de los elementos que simbolizaron esa unidad de los elementos nacionalistas con el Régimen Militar.

Alvaro Góngora (el columnista) injustamente, cita sólo al general Carlos Ibáñez y a Jorge Alessandri, como los grandes líderes de la derecha, relegando al olvido la figura del fundador del Chile moderno y desarrollado: el general Pinochet.

Está bien que Allamand abra debate. Es políticamente necesario. Pero eso, carece de la fuerza en sí mismo, para dar apertura a un fenómeno refundacional como algunos desean, quieren o visualizan.  Es parte de un proceso que deberá vivir la Alianza en una nueva realidad. Y los nacionalistas u hoy el pinochetismo, ignorado por los dirigentes de la UDI y RN, y vilipendiado por Piñera, en breve, tendrá su propio referente político. Y sus votos, que constituyen un porcentaje no desdeñable de la ciudadanía, tendrán un cauce que los identifique con propiedad, abandonando ese papel de "voto cautivo" que le asignaron desde la Alianza. Ya nada será igual.

DespiertaChile.cl

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