martes, noviembre 12, 2013

EL PASADO ESCLAVISTA DE BACHELET.



Los candidatos y pre candidatos a la presidencia de la Derecha, ya sea Golborne, ya sea Andrés Allamand, Pablo Longueira y la actual aspirante Evelyn Matthei no han estado a la altura de las circunstancias. Este post lo escribo para que no salga Bachelet.
 En la última conmemoración del 40  aniversario del pronunciamiento militar, la candidata Evelyn Matthei podría haberles recordado la tremenda viga que tiene en el ojo las personas vinculadas a Izquierda, en especial a los candidatos de ese sector. Por una parte, al candidato del Partido Progresista, Marco Enríquez Ominami, hijo del fundador del Mir, le pudo haber recordado los asesinatos de ese grupo terrorista y su intento de imponer una dictadura comunista. Después de todo, ese candidato que se siente más francés que chileno dijo antes o después que empezará la Parada Militar el 19 de septiembre, “que en su gobierno iba a purgar del Ejército a los violadores de los derechos humanos”. Por otra parte, a la candidata de la Nueva Mayoría, la terrorista Michelle Bachelet podría haberles recordado los asesinatos del grupo terrorista Frente Patriótico Manuel Rodríguez, al cual perteneció. Y las JAP.
 El vocero del grupo terrorista FPMR en abril de este año, Marcos Riquelme dijo que las famosas declaraciones del diputado comunista, Guillermo Teillier en la que justificaba los atentados y asesinatos en la década los 80 fueron para no relacionar Bachelet con el FPMR. Además, hizo el siguiente comentario que nos podría aclarar la estrategia usada por la Izquierda, hasta ahora. Dos pasos hacia adelante, uno hacia atrás:"Este es un blanqueo que va dirigido al empresariado y los norteamericanos, diciéndole, mientras no nos molesten, nosotros no hacemos nada, podemos seguir cómo estamos, puede seguir la injusticia, porque nosotros vamos a actuar dentro de la institucionalidad vigente".
 En este último 11 de septiembre, Bachelet dijo algo parecido en un el seminario “Salvador Allende: República, Democracia y Socialismo”. Se sobre entiende el culto a la personalidad sólo comparable con Stalin y Mao, resaltando que Allende fue ‘demócrata’ y respetuoso de la ley y la Constitución. La candidata de la Nueva Mayoria aka Nueva UP, habló como siempre hablan las personas de Izquierda, cuando ellos cometen errores y horrores, diciendo que hubo errores en general de la clase política, no de las políticas y medios que ocupó su sector.: “No vamos a cometer los mismos errores como nación. Hoy no vamos a desunirnos. Hoy no hay un partido ni una facción que pueda ir por sobre las otras o a pesar de las otras”. Es lo mismo que dice: “Todos somos culpables”. O sea para ella, están en el mismo plano los que se salieron de la ley y de la Constitución, y que apoyaron grupos armados, con aquellos se opusieron al intento totalitario. Y agregó: “Hoy sabemos que las instituciones debemos cuidarlas juntos. Hoy sabemos que un adversario no puede ni debe ser jamás un enemigo”. Eso del enemigo es un cliché de la ex mandataria saca a cada rato, después de todo, fue la Izquierda quien introdujo el enemigo en la convivencia política, no fueron los militares. El enemigo era la burguesía y su aparato militar. Ahora las instituciones en vez de destruirlas, las han infiltrado para que apliquen la agenda de la Izquierda, por ejemplo, el Poder Judicial no respeta el Estado de Derecho y la Ley de Amnistía; la Contraloría de la República declara que el grupo terrorista Mir fue ‘una empresa’ como si fuese Ford, Van Heusen o Zara; el Consejo de Defensa del Estado persigue a los militares, y otras como el Instituto Nacional de los Derechos Humanos y el famoso Museo, que abiertamente son de Izquierda. En esa oportunidad, el ex presidente Ricardo Lagos no pidió perdón . Y saco la frase célebre del progresismo. No es lo mismo “errores con horrores”.
 En Valparaíso, como a trescientos metros del metro estación muelle Barón, al frente de la línea del tren encontré un cartel parecido a lo que dijo Bachelet sobre la UP, que el proyecto está vigente: “proyectos de justicia social, de mayor equidad, de mejor salud pública, de educación gratuita para todos”. Y agrego:“cuarenta años después, Chile anhela y los sueños vuelven a latir con fuerza”. El cartel decía:

 “A cuarenta años
  de represión y muerte
  el proyecto revolucionario
  sigue vigente


En otras palabras, tanto Bachelet como Lagos reivindican todas las acciones de la Unidad Popular, desde la toma de fabricas y fundos, la ENU, el grupo terrorista Mir, la violencia y los grupos de choque o matones que tenía cada partido o movimiento de esa coalición: VOP (Vanguardia Organizada del Pueblo), La Brigada Ramona Parra del Partido Comunista (así dicen que era moderado), el Movimiento Campesino Revolucionario, el Frente de Liberación Nacional, el Ejército de liberación nacional y el movimiento Camilo Torres. Las violaciones a los derechos humanos cometidas bajo ese gobierno. Y, además, de unas de las políticas más nefastas de la Unidad Popular como fue las Juntas de Abastecimientos y Precios, conocidas como las JAP, lo que motivo en primer lugar la rebelión civil, y en segundo lugar, la rebelión militar. Se sienten orgullosos de las políticas esclavistas que intentaron imponer durante el gobierno de Allende. Por eso, no piden perdón ni hacen mea culpa. Y prefieren hablar de errores en general. ¿Es un error la declaración del Colegio de abogados? ¿Es un error la declaración que saco el Poder Judicial? ¿Es un error la afirmación del Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973 que “deduce que un Gobierno que se arrogue derechos que el pueblo no le ha delegado, incurre en sedición;”? ¿Es un error no defenderse?
 En efecto, habían pasado solamente diez días del año 1973, según cuenta James Whelan, autor “Desde las Cenizas”, cuando el gobierno de Allende anuncia el primer racionamiento jamás habido en la historia del país. El Estado dispondría totalmente del control de los alimentos. El ministro de Hacienda, Fernando Flores anunció las 12 medidas. No vi los documentales que mostró la televisión abierta sobre la Unidad Popular, sin embargo, habrían sido benevolentes con Allende y sus políticas. ¿Cuáles eran los 12 puntos?: 1. Se crea una nueva Secretaría de Distribución como parte del Ministerio de Economía, 2. “Creación de los “Comités de Vigilancia” para imponer el cumplimiento de la disposición”, 3. “Se podrían fin a la venta directa al público de los “artículos básicos”, como también al comercio entre ellas por parte de las empresas privadas”; 4.”Los distribuidores del Estado tendrían el control, único y exclusivo, de la distribución de toda la producción del “área social”;5. “Prácticamente toda la producción agropecuaria sería comercializada por servicios administrados por el Estado”; 6. “Se establecería un control directo sobre la calidad y cantidad de todos los alimentos puestos a disposición de cada familia, lo que sería establecido “de acuerdo a sus necesidades reales;”” 7. “Se intensificaría el trabajo del “pueblo organizado” para localizar y extirpar a los especuladores y traficantes del mercado negro”; 8.”A cada familia le sería asignada una cuota de alimentos básicos, que comenzaría con aceite para cocinar, azúcar, arroz, café, carnes, hasta integrar una “una canasta básica” de unos treinta artículos; el control de este proceso estaría a cargo de las ya establecidas….Juntas de Abastecimientos y Precios, las que estaban dominadas, en el nivel local, por los “Comandos Comunales” de la Unidad Popular ,”; 9. “Las violaciones debían ser denunciadas a las JAP;" 10. “El numero de los JAP iba a ser aumentado hasta cubrir todos y cada uno de los vecindarios"
Ahora bien, las JAP fueron acusadas de corrupción y favoritismo. Ellas nunca pudieron someter a la población civil, gracias al mercado negro.Sin embargo, más fuertes fueron las palabras de los lideres de la oposición. Así, el ex presidente Eduardo Frei Montalva dijo: “una acción clara y definitiva hacia el control totalitario del país… El pueblo de Chile no puede tolerar que se lo someta a una dictadura sin vuelta”. El parlamentario demócrata cristiano Juan Hamilton afirmó: “Los que han hundido al país en el hambre, ahora quieren imponer una dictadura del estómago. El que no se someta a las JAP, a la UP, esa persona no come”. Asimismo, nos cuenta el periodista norteamericano, las tres federaciones importantes de comerciantes y dueños de negocios se negaron a trabajar para las JAP.

 Lo que pretendió la Unidad Popular a través de las Juntas de Abastecimientos y Precios se llama esclavitud. No existe eufemismo para abordar esa política pública, que al parecer los sienta de orgullo.

 Allende puso a cargo de la nueva secretaría al comodoro Alberto Bachelet Martínez, padre de Michelle Bachelet. Como cuenta Whelan: “El propósito obvio era arrastrar a los militares a una colusión más profunda con él, para meterlos en el torbellino de una controversia emocional y explosiva”. Los tres ministros militares apoyaron las medidas de racionamiento, en tanto que Flores decía que carecía de “connotaciones políticas”.
 Hasta ese momento, Allende tenía el respaldo del Ejército y la Fuerza Área. Con todo, quien se encargaría de la primera ruptura en las filas militares, fue nada menos que la segunda antigüedad de la Marina, el almirante José Toribio Merino Castro. Whelan así lo describe: “…bajo el impulso el impulso y picaneo de un hombre de apariencia común, pero de una voluntad de acero”. El almirante Huerta que estaba cargo del ministerio de Obras Públicas, luego de reunirse con sus colegas para apoyar el plan racionamiento ocho días antes, renuncia a tal ministerio por estar en desacuerdo con esa medida.
Para el almirante Merino, según cuenta Whelan, “el plan de Allende de poner a todos los chilenos, hombres, mujeres y niños, a merced del gobierno para conseguir alimento que debían consumir, fue la gota que derramó el vaso”. Inmediatamente, en forma secreta, esto es, a espalda del almirante Raúl Montero, con los jóvenes economistas y les pidió un plan para economía de mercado. Mientras tanto, en el Ejército el general Augusto Pinochet Ugarte preparó en forma rápida un plan anti subversivo de apariencia inofensivo que había ordenado en diciembre de 1971, poco después de hacerse cargo de Jefe del Estado Mayor.
 Gracias al almirante Merino los chilenos vivimos en libertad y disfrutamos de bienes que solamente eran accesibles a los diplomáticos, los militares, los políticos y los más ricos del país. Ese es el Chile que siente tanta nostalgia la Izquierda. Y así, la diputada de RN, un partido de Derecha, Rubilar pidió cambiar el nombre de la BMS “Almirante Merino”. ¿Cuánto le deben los chilenos al almirante?
Votar por Bachelet es votar por la esclavitud y la servidumbre.

Javier Bazán Aguirre.

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