miércoles, septiembre 25, 2013

SEBASTIÁN PIÑERA, ¿ESTRATEGIA 2017?

Iré al punto. Me parece que el escenario y teatro de operaciones político que se dará las elecciones de 2013, obedece a una muy bien montada planificación estratégica por parte de la izquierda bacheletista. Una planificación cuya ejecución ha contado con un inesperado aliado… ¡el Gobierno!

Cualquier analista político capaz de aplicar técnicas de inteligencia, podría haber anticipado que Frei o cualquier candidato que presentara la Concertación, perdería las elecciones de 2009 y por tanto lo lógico era empezar a planificar estratégicamente las elecciones de 2013 para instalar un Gobierno de izquierda, relegando a la D.C. a un rol secundario… ¡y así se hizo!
Desde 2008 la Concertación ocupó todos sus medios en levantar y proyectar al 2013, la imagen de la única figura capaz de concitar la unidad de la izquierda, -incluido el comunismo-, la por esos entonces Presidenta Michelle Bachelet. Una planificación que se empezó a ejecutar con las “espontáneas” manifestaciones por parte de sus adherentes en cada acto oficial en que la ex Primera Mandataria participaba, y que continuó luego con una especie de ostracismo voluntario que evitaba que tuviese que asumir la responsabilidad política en la mayor parte de los ámbitos, dejando al país en peores condiciones de las que lo recibió al inicio de su mandato.
Una planificación estratégica que incluyó el levantar “movimientos sociales” y sacarlos a las calles, adjudicándole al Gobierno de Piñera y a la “derecha” la responsabilidad de todas lacras que se arrastraron durante las dos décadas de gobiernos de la Concertación, para culminar con la realización de una campaña mediática que les permitiera obtener el mayor rédito político posible de dos fechas “emblemáticas”; los 40 años de la caída del Gobierno de la U.P. y los 25 años del plebiscito. Fechas que además de permitirles “reagrupar” a las diseminadas fuerzas de izquierda y darle sentido a la “Nueva Mayoría”, sometiendo de paso a su sector más “conservador”, la D.C.
Una planificación estratégica cuyo desarrollo se vio facilitado por la ineptitud del Gobierno para dar sentido y relato a su obra, y por el temor reverencial del oficialismo de cuestionar la gestión de Bachelet como Presidenta, reduciéndola a su desgraciada actuación durante el 27/F. Pero eso no es lo peor.
Lo peor son los mismos que desde sus cargos en el Gobierno no han sido capaces de lograr que la excelente gestión de éste se transforme en apoyo ciudadano. En esta perspectiva de sentar las bases para una futura re postulación del Presidente Piñera optaron, sin preocuparse por los nefastos efectos que pueda tener para la actual candidatura de la Coalición, no sólo por resaltar que el Presidente legítimamente haya votado por el No en el plebiscito o haya estado en desacuerdo con que se derrocara al Gobierno de la U.P.. Además, parece que está juzgando desde una visión muy cercana a la de la izquierda, a quienes en el contexto en que nos tocó vivir apoyamos mayoritariamente el derrocamiento del Gobierno de la U.P., y sobre un 43%, en el caso del plebiscito, la opción Sí.
En resumen, me parece que nuevamente los asesores del Gobierno, han mostrado sus limitaciones, dado que lejos de diseñar una política que permitiera al Presidente abordar la conmemoración de los 40 años del 11/09/73 desde la perspectiva superior de un Jefe de Estado, optaron por ponerlo en una situación de candidato 2017, apareciendo como parte asociada a los “vencedores”. Una estrategia que sin duda repetirán para el 5 de Octubre, sin importarles socave el apoyo a la candidata que no sólo representa la proyección de su obra como gobernante, sino además y mucho más importante, la visión ideológica de quienes creemos que un Gobierno como el que plantea la Concertación – P.C., en que el Estado asuma todos los roles (totalitario), sería nefasto para Chile.
Roberto Olivares.

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