jueves, agosto 22, 2013

CHEYRE: LA "BRUTAL INCOMPRENSIÓN".

Menos de una semana duró la ofensiva de las izquierdas contra Juan Emilio Cheyre; como era previsible, éste, terminó renunciando a su cargo de Director del Servel.

La noche previa, Juan Emilio Cheyre, acusado por una presunta "responsabilidad moral" en la entrega de un menor de edad - huérfano -, a un convento, concurrió a los estudios de TVN, invitado a participar en el programa "El Informante", en un panel donde figuraba, precisamente, ese niño que tendría unos dos años de edad, al momento de la muerte de sus padres.

Cheyre cumplió una orden directa de su comandante. Unos, postulan que él debió "representarla" ¿  Es eso posible en un Estado de Excepción Constitucional? ¡No!

Al parecer Juan Emilio Cheyre, apreció mal el escenario. Y cometió un error. Provocó el descontento de unos y otros: un sector entendió que no correspondía que el ex comandante en Jefe del Ejército, compareciese como acusado. Y el otro, aquel que vive en un estado de ira permanente, y que juzga al resto desde  un pedestal de auto conferida "superioridad moral" consideró inaceptable que Cheyre no hubiese siquiera leído el Informe Rettig.

Es necesario precisar que Bernardo Lejderman (el padre del menor) que el 8 de diciembre de 1973, huía hacia Argentina, había ingresado a Chile en 1971 para "participar" en el proceso de la UP. Y para tal efecto se vinculó al grupo terrorista Vanguardia Organizada del Pueblo, VOP.

También debe aclararse que la propia Corte Suprema de Justicia, desacreditó en su momento, el Informe Rettig por su liviandad, por sus errores e inexactitud. La pomposa Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, sostuvo que 2.779 personas perdieron la vida. De ellas, 164 muertes las atribuyó a la violencia política y el resto, 2.115 las calificó como atropellos a los ddhh.

Dichos antecedentes se refieren única y exclusivamente a los hechos ocurridos entre el 11 de septiembre de 1973 y el 11 de marzo de 1990.

Se debía entender, que dicha Comisión, partía de un supuesto absurdo: que la historia de Chile, el día anterior al del Pronunciamiento Militar,  era inexistente y se partía desde cero. Que las FFAA y de Orden decidieron intervenir, en forma incomprensible, sobre una hoja en blanco. Como si la violencia, el extremismo y el terrorismo en el país, simplemente no hubiesen operado. Que en sus orígenes no conspiró contra la Nación, un responsable: la delirancia revolucionaria de la extrema izquierda. Nulo rigor y máximo sesgo.

De allí, en parte, el malestar que en un sector, despertó el general Cheyre, al proclamar su "Nunca más" para que el Ejército no fuera una especie de instrumento de "aventuras políticas" como él sostuvo.

En ese momento, el entonces Comandante en Jefe del Ejército fue estimado, como una especie de "héroe" por la Concertación y objeto de admiración por buena parte del socialismo.

Recordemos que don Juan Emilio participó, junto a elementos del PS en el famoso diálogo de El Escorial, Valencia, España (1996), encuentro organizado por el embajador chileno en Madrid, Alvaro Briones y por el propio Cheyre, agregado militar en la península. Asistió Hernán Felipe Errázuriz, el ex canciller. Y por el PS estuvo Enrique Correa, Camilo Escalona, y entre otros, Ricardo Lagos, quien posteriormente, en 2002, lo nombra Comandante en Jefe del Ejército CJE.

Briones, un año después, en el diario DC "La Época" escribió que era necesaria una "amnesia pública" y "no vindicar el pasado" eso para asegurar, tácticamente, el acceso de un segundo presidente del PS al poder.

Pero hoy, fue la izquierda socialista la que sufrió amnesia. Porque no solo abandonaron a su interlocutor. Sino que guardaron silencio mientras el partido Comunista y sus "compañeros de ruta" asesinaban, metódicamente, la imagen de Cheyre, quien ha terminado por abandonar su cargo en el Servel,  haciendo entrega de una declaración pública, para explicarlo.

En ella, señala que para no entorpecer el normal funcionamiento de dicho Servicio, se aleja de su dirección. Y que "adicionalmente, no estoy dispuesto a que a pesar de todos los esfuerzos que el país conoce, aún subsiste una brutal incomprensión del actuar militar, y no deseo que habiéndose concentrado en mi persona esa penosa realidad, eso llegue a afectar al Ejército de Chile .. "

Esta bien. El actual CJE el general Juan Miguel Fuente-Alba lo defendió. Correspondía. No así aludir a los supuestos "incansables esfuerzos por la reconciliación" ; Cheyre no estuvo para la Comisión Valech ni le correspondió participación en las llamadas "Mesas de Diálogo" que concluyeron en nada.

Si se refiere al "Nunca más" eso no califica. El hecho cruel, es el abandono. Y él no consideró que su aparición en las pantallas del Canal Nacional, catalizaría el furor de la izquierda y las más increíbles declaraciones de una odiosidad sin límite.

Aquí el partido Comunista ajustó cuentas. Y le allana el camino a su candidata Michelle Bachelet, la que dijo al pasar que "francamente es una decisión personal" la de Cheyre, dejándolo librado a su suerte.

Este comprendió que ya no es querido ni objeto de admiración del socialismo. Corren vientos distintos a los de 1996. Y no son buenos. Nada positivo auguran.

DespiertaChile.cl

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