sábado, junio 08, 2013

DDHH EN CHILE Y SU INDIGNANTE ASIMETRÍA.

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Los diputados Jorge Ulloa de la UDI y Mario Bertolino de Renovación Nacional, presentaron un proyecto de ley que " busca remitir, de pleno derecho - según consigna el vespertino La Segunda -, la pena que cumplen condenados por diversos delitos establecidos en el Código Penal, ocurridos entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990.


Se propone otorgar la libertad la provisional para los procesados por estas causas. El texto se orienta a remitir la pena a autores, cómplices o encubridores de delitos cuyas penas, no excedan los 15 años, señalando en sus fundamentos que a los militares en retiro, se les ha vulnerado " las garantías de un justo y debido proceso"

De inmediato la bancada parlamentaria del PDC calificó de "inaceptable" dicha iniciativa, mientras desde el PPD, el diputadoTucapel Jiménez, amenazaba con censurar a la mesa de la Cámara, de acogerse a trámite tal proyecto, que el propio jefe de bancada de RN Pedro Browne ( del sector liberal ), rechazó.

Se trata de una moción de plena justicia. Y que si resulta testimonial en la práctica, su espíritu apunta a una reparar una situación de extrema injusticia. Durante la administración de Sebastián Piñera, el Ministerio del Interior, ha presentado sendas querellas en contra de decenas de ex uniformados ( cerca de 1.500 causas ) por hechos acontecidos hace 40 años.

Cabe recordar que el primer mandatario, prometió a la familia militar, aplicar el Estado de Derecho (no la amnistía ni el indulto) a quienes purgan largas condenas en casos de DDHH. Se trataba - según la misma autoridad prometió sin que nadie lo exigiera - de aplicar la cosa juzgada, la prescripción y conceder los beneficios comunes, haciendo valer el Estado de Derecho.

Por una u otra razón, esa promesa no se ha cumplido. Y está pendiente. Pero lo que nadie pudo suponer era que, lejos de disminuir la cantidad de procesos y el personal detenido, todo esto aumentase de modo exponencial. En circunstancias que los terroristas procesados y condenados por hechos de sangre, hace largo tiempo de gozan de libertad, al serles o conmutada la pena o recibir el perdón presidencial.

La reacción del PDC y del PPD - nada se espera de los socialistas o del PC -, revela que el ansia de revancha y de odiosidad, no cede en Chile.  Y más bien da la impresión de que la venganza alcanzará hasta la tercera generación ( Allamand, como ministro de Defensa, despidió a un asesor, por el "delito" de ser familiar del general Manuel Contreras, ex jefe de la DINA); algo así se aplica en Norcorea, país en el cual a la familia de un disidente, se le envía a los Gulags, donde el régimen comunista mantiene unos 200.000 prisionero, según cifras algo conservadoras.

La asimetría es tal, que la Corte Suprema (El Mercurio 5 junio cuerpo C - 11) decretó la libertad condicional de Claudio Melgarejo (49) un lautarista que asesinó a tres detectives de la escolta del ex Intendente Metropolitano Luis Pareto, el 10 de septiembre de 1992.

Ese día, en la comuna de Las Condes, el Inspector César Arriagada, el detective Claudio Hormazábal y el conductor policial  Patricio Arriaza fueron asesinados por un comando del grupo Lautaro. Melgarejo recibió 130 años de cárcel (en aquella época sí se condenaba) y hasta el 2005 permaneció en la cárcel El Manzano de Concepción (una garantía, ya que su familia es de esa zona); este individuo gozaba de salida diaria (otro beneficio) y ahora queda en libertad condicional (más beneficios).

Es esta la odiosa asimetría. Por cierto desde la oposición se aplaude esta medida pero se condena fuertemente y en forma casi unánime, el hecho que, dos diputados con coraje y honor, intenten presentar a votación un proyecto que vendría a poner algo de justicia en esa esfera.

DespiertaChile.cl

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